<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840</id><updated>2012-01-29T12:44:59.781+01:00</updated><category term='familia'/><category term='musica'/><category term='friki'/><category term='publicidad'/><category term='historia'/><category term='alcohol'/><category term='dinero'/><category term='ladrones'/><category term='nacionalismos'/><category term='libros'/><category term='tristeza'/><category term='viajes'/><category term='gente'/><category term='mùsica'/><category term='comic'/><category term='cine'/><category term='alegrìa'/><category term='superpoderes'/><category term='television'/><category term='trabajo'/><title type='text'>Gallardoski</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>179</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1487220333728500472</id><published>2012-01-28T14:15:00.000+01:00</published><updated>2012-01-28T14:15:52.616+01:00</updated><title type='text'>EL GUATEQUE</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A las fiestas hay que ir con ilusión y entregados. Es la fiesta una representación de la zona rosa de la vida, de la parte buena del mundo  y  hay que llegar a ella con una disposición magnífica a la rumba y no andarse con remilgos de &lt;i&gt;letraherido &lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo que resulta un poco triste es ir a esos guateques a las que no debimos ser invitados, esos  en los que conocemos a poca gente y a los que la compañera de uno declina asistir porque sabe mucho y sabe cómo son, cómo empiezan y sobre todo, cómo terminan. Entonces, vamos en plan solteros pero enseguida comprendemos que ya apenas sabemos movernos solos por los meandros de la noche y la pasamos, la noche,  preguntándonos todo el tiempo qué coño hacemos ahí, si nuestros vicios son de andar por casa; fumar, beber vino barato, leer muchos libros, escuchar música, ver películas en blanco y negro...Si, además,  nuestras armas de seducción  fueron desarmadas  hace décadas y lo de bailar nos ha dicho el médico que, en atención a la armonía del universo, debemos dejarlo definitivamente.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Está prohibido acodarse en los rincones más oscuros de la barra y endilgarse un güisqui detrás de otro, o tirarse de cabeza sobre la bandeja de canapés por mucha hambre que arrastremos,  y sin embargo así terminamos e intimamos del tirón con los camareros porque sabemos,  y saben ellos,  que estamos en el lado opuesto de la barra de chiripa, porque así como a los anfitriones de la fiesta sólo los hemos visto alguna vez por la tele o en la prensa y nos han invitado porque existe eso del efecto mariposa y a veces les gusta a las celebridades meter a un pringado en su casa, con el camarero hemos coincidido mucho por la vida; en las colas para sellar el carné de paro, en las tabernas baratas de cerveza y tapa a un euro... acaso nos hayamos criado juntos en las barriadas feas de las ciudades, acaso ambos nos libráramos, también de chiripa,  de caer en la heroína y de andar mendigando por ahí para un chute, con las bocas secas y comiéndonos un pastelito de nata por los caminos, como comíamos por las calles cuando éramos chicos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El camarero, el portero,  y hasta el guardia de seguridad; he ahí nuestra casta, nuestra clase. Miran y malician, sorprendidos de que andemos zascandileando entre los insignes, los popes y las diversas concejalías concertadas alrededor de los ricos. Uno se encoge de hombros y arquea un poco las cejas, como diciéndoles que tampoco uno se explica cómo ha terminado siendo un invitado más. De todas formas, el guardia de seguridad no nos quita la vista de encima y algún que otro camarero nos hurta cada vez que puede en su paseo con las bandejas, la posibilidad de coger al vuelo otra croqueta. El hombre acecha al hombre y el pobre, ay señor, acecha al pobre.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Mientras,  los fiesteros más jóvenes que llevan en su pecho todos un cocodrilo verde,  lanzan al aire globos de colores y aullan como licántropos poseídos, que a veces es verdad que andan los fiesteros poseídos por las substancias y hasta que sangran por la nariz como si en segundos fueran a transformarse en el Conde Drácula o, mejor, en el Hombre Lobo. Y se les ponen los ojos ensangrentados y brillantes implorando un poco de colirio que alivie el escozor, pero como imploran así, hablando raro, como si tuvieran la boca llena y con  una exasperante lentitud, no se les entiende nada y nadie les alivia, al contrario; les ponen más copas con bebidas atómicas y les enfocan, como en las comisarías, con blancos haces de luz para terminar de abismarles la mirada. Y en vez de ligar con las muchachas, que era a lo que habían venido a la fiesta, se abrazan entre ellos amistosamente y se dicen, olvidando sus maldades, entre abrazos efusivos  y palmadas en las espaldas, que son unas personas estupendas y buenísimos amigos. “Tú eres de puuuuta madre, tío” Estas personas se llaman Jose, sin tilde, Mariló, que es dolores pero sin dolor y a veces, como haciendo una parodia de sí mismos; Pelayo o Cuqui...&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los más chulos del baile desaparecen ordenadamente y se meten en el váter de dos en dos, como las muchachas, para escenificar en la intimidad sus atavismos de drogadictos respetables, con la tarjeta de crédito polvorienta y el canutillo morfinómano clavándose en los agujeros de la nariz.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando estamos haciendo cábalas sobre cuánto cuesta todo esto y aplicamos los costes del sarao a nuestra economía para concluir que con la pasta invertida en el jolgorio podría vivir uno seis meses, llega un momento en el  que esas ansias de cha cha chá van decayendo y los licántropos se transforman en lobitos buenos, las chicas dejan de ser guerreras y empiezan a alisarse las minifaldas como queriendo rehacer la compostura, porque pronto llegará la realidad del día y cada mochuelo tendrá que apechugar con las tribulaciones de su olivo. Son momentos en los que  campea el aburrimiento por el local, el chalé en las afueras o la bonita finca campestre,  y va señalando con su lenguaje de bostezos el sopor de los presentes.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Unos , los de edad provecta, se dan a la bebida compulsiva y cada vez más solitaria y amarga, glosan las excelencias del capital y dicen que en Cuba la gente no tiene derechos y que ellos llevan toda la vida luchando por la libertad y por la social democracia, antes contra el general Franco y ahora contra el Comandante Castro, por muy lejos que quede Cuba, porque también andaban ellos lejos cuando la gente sufría las vilezas del dictador fascista, pero están acostumbrados a revolucionarse así, a distancia, como por fax. Y otros, los más jóvenes,  amagan todavía penosos bailes en el centro de la pista y la mayoría mira de soslayo el reloj para ver cuánto tiempo queda hasta que amanezca y poder así  declarar otra noche consumida y  depositar en el cubo de  la basura; el gorro de payaso, el matasuegras patético y la sonrisa estupefacta.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No he sido nunca un buen fiestero, la verdad. Mi destino, cuando joven, era hacer de pinchadiscos que es el destino más triste para un joven enamoradizo, henchido de poesía  púber y vagamente pajillero.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo me iba un poco antes de las fiestas, normalmente  cuando la muchacha pretendida bailaba con el guapo un baile de esos, que llamábamos agarrado, y se le ponía a uno el corazón llorón de las canciones de amor. Me iba solo, con las manos en los bolsillos y cabreado con mi perra suerte y con los restos de serpentina que como una caspa sarcástica me caían por los hombros. Al día siguiente, los que se habían quedado estoicamente soportando sonidos de tambores sincopados y afrentas sentimentales de las chicas, le contaban a uno que, justamente después de que uno hubiera sido derrotado por los tristes acontecimientos, el cotarro se animó sobremanera, la charla entre amigos fluyó y fue maravillosa, las risas contagiaron el ambiente y la muchacha pretendida preguntó por uno varias veces. Y el caso es que todo eso me lo creía, como creí que podía asistir, con mi edad, mi genealogía y mis circunstancias, a una fiesta de celebridades literarias, políticas  y musicales, sin salir de allí  con pensamientos que iban desde el Kalashnikov,  al sabotaje, pasando por una gran fatiga, muy parecida al asco.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/lO1WXUz3zgM/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/lO1WXUz3zgM&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/lO1WXUz3zgM&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1487220333728500472?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1487220333728500472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1487220333728500472&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1487220333728500472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1487220333728500472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2012/01/el-guateque.html' title='EL GUATEQUE'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7606782794135487489</id><published>2012-01-14T19:48:00.000+01:00</published><updated>2012-01-14T19:48:11.779+01:00</updated><title type='text'>PICIO Y ABUNDIO</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las ideas hay quien las tiene muy claras. Hay quien no tiene la facultad de la duda, incluso quien prefiere no saber más para no tener que cuestionar y no tener así que cuestionarse. Esto es muy común en los creyentes que cuando el camino de la razón les cierra todas las escapatorias posibles a la ultratumba y a los marcianos, se aplican a sí mismos esa suerte de anteojeras conocida vulgarmente como “Dogma de fe”.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los dogmas son unos sapos que hay que tragarse cuando la razón ya no nos asiste y tenemos que encomendarnos a la mística. No se crean, la mística no está necesariamente relacionada con el sagrado corazón de Jesucristo ni con la creación del mundo en una semana en la que se echa el ratito y se crea, así, de la nada eso; el mundo y todas sus virguerías.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La mística puede ser también y de hecho lo es,  un  bonito cuento nacionalista periférico o centrífugo, una épica de revueltas a las que sucede una estética de guillotinas buenas; trabajos forzados amorosos en campos de concentración, adoctrinamientos mesiánicos, paseíllos justos y fusilamientos poéticos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hasta habrá  alguien que quiera explicarme  qué tiene de respetable la histérica congoja colectiva de esos coreanos frente a un hombre muerto, o por qué un Burka tiene algo que ver con la liberación de la mujer, por qué lo que para nosotros es una infamia para otros está bien porque el que manda en ese pueblo es, fue,&amp;nbsp; o ha sido, un líder contra el imperio. Por qué los enemigos de mis enemigos tienen que ser mis amigos. Ay, ese complejo de la izquierda inmersa todavía en la geopolítica de bloques. Dirán; muchacho le exiges mucho a el lado revolucionario, pero es que en el otro lado no tengo esperanzas, ni se me ocurre que por el lado de la reacción vaya a emanciparse jamás el ser humano. Uno se siente de izquierdas pero también se siente muy solo. Ya lo decía Idea Vilariño, la poeta uruguaya:  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;i&gt;Uno siempre está solo / pero/ a veces/ está más solo”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los dogmas pueden venir de libros sagrados a los que se acude solamente para reafirmarse en las ideas de uno. Cuando entramos en la dinámica de producción, reproducción, procesos de acumulación del capital, etc.. del sagrado libro “El Capital” del difunto Carlos Marx, mayormente lo que nos entra es un mareo grandísimo, porque el soniquete de plusvalías y plusvalores, reconversión de mercancías y producción de excedentes, fragmentación del valor en varias partes y finalización de &lt;i&gt;dios mío ya no sé de qué estamos hablando&lt;/i&gt;....dejamos a un lado el genesiaco libro y preferimos mirar la foto del autor y decirnos “cuánta razón tiene este hombre”.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero si somos capaces de sobreponernos a esa terminología economicista y a la traducción que estará seguramente mal hecha, podemos poner nuestras ideas encima de la mesa y confrontarlas con las del autor porque somos así de chulos. A esos ejercicios debiera una persona despierta entregarse y a cuestionar sin tapujos todo lo que no entienda o no le parezca bien.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tiene bastante prestigio eso de la solidez de las ideas y siendo las ideas como son entes abstractos que andan jugando por ahí, en alguna recóndita parte de nuestro cerebro, parece bastante tonto dar solidez sistemática a esas ideas, como si no pudieran éstas evolucionar, como si el trote galopante de los tiempos no importara nada, como si la vida no fuera con sus percances a condicionar nuestros fundamentos éticos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Podremos decirle a alguien, así en plan coña gaditana, que es más feo que el pobre Picio y se nos rebelará más bien poco, en todo caso esgrimirá el afrentado la parte de esa gracia gaditana que a él le hubiera tocado en suerte al principio de los tiempos, cuando lo del reparto de gracias y saleros, y nos espetará un; “&lt;i&gt;más feo eres tú, cabrón&lt;/i&gt;” o alguna otra frase por el estilo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero si por mal del demonio en vez de aludir a Picio y a su mítica estética repelente, aludiésemos a Abundio, y le dijésemos al contertulio que es o era más tonto que Abundio, es más que posible que el aludido, esta vez sí, estallara en una justísima cólera, sintiéndose verdaderamente vilipendiado por nosotros, por haberle dicho eso que ni tiene gracia ninguna, ni se puede rebatir con alguna mojiganga chirigotera.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se quiere decir que, al menos entre los machos de la manada, se le tiene más apego o se le da más valor a la propia inteligencia que a la belleza. Bien. Si retorcemos el argumento y lo llevamos al pedregoso territorio de las ideas, tienen aquí también más prestigio los prosélitos de Picio que los del pobre Abundio.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Se puede decir en medio de la controversia que las ideas de fulano nos parecen feas y fulano rebatirá con esas mismas ideas, que siguen pareciéndonos feas y deformes, la discutible virtud de las mismas. Ahora, si le decimos a fulano que sus ideas nos parecen mayormente una reverenda tontería, se enojará muchísimo y sacará, para colmo de males, lo más feo de sus ideas hasta meterse en un jardín de confusión ético estética donde ya no sabemos que es peor;  la falta de donosura y gracia de esa ideología que defiende o la estulticia que la compone.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo que peor les sienta a los dueños de ideas feas y asquerosas es que se les ponga en ridículo. En la Alemania del Nacional-Socialismo, hubo un humorista que estaba haciendo su espectáculo en un cabaret, de pronto entraron en él un grupo de nazis y el humorista al verlos, alzó su brazo derecho y abrió la palma de su mano. Los nazis reconfortados por aquella servidumbre se cuadraron de inmediato y respondieron al saludo fascista. Entonces el humorista, un héroe como todos los héroes algo inconsciente, proclamó desde el escenario con el brazo todavía alzado: “Hasta aquí saltó mi perro ayer” .  La carcajada irreverente y liberada del público les hizo a aquellos pervertidos ideológicos que estaban todavía saludando marciales  más daño que veinte discursos y que doscientos panfletos. Fue aquella una pírrica victoria de la inteligencia contra la barbarie. Luego al humorista le dieron las del pulpo, claro, porque el terror y la violencia son los únicos argumentos que la bestia  maneja cuando es despojada de sus decorados.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No seamos feos como la bestia, no seamos imbéciles como sus secuaces. Y cuando el oráculo nos diga como al griego; “eres el más listo y el más sabio del baile” No olvidemos que Sócrates desconfió del oráculo e inmediatamente dijo aquello de “Sólo sé que no sé nada” .&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-MPoHis5r5XY/TxHN334pKaI/AAAAAAAAAho/2RQi3ZLOjlI/s1600/el_gran_dictador.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-MPoHis5r5XY/TxHN334pKaI/AAAAAAAAAho/2RQi3ZLOjlI/s320/el_gran_dictador.jpg" width="224" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7606782794135487489?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7606782794135487489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7606782794135487489&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7606782794135487489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7606782794135487489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2012/01/picio-y-abundio.html' title='PICIO Y ABUNDIO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-MPoHis5r5XY/TxHN334pKaI/AAAAAAAAAho/2RQi3ZLOjlI/s72-c/el_gran_dictador.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2895693923278200014</id><published>2012-01-02T12:28:00.000+01:00</published><updated>2012-01-02T12:28:00.166+01:00</updated><title type='text'>MADERAS DE ORIENTE</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Aquella ciudad era para nosotros un continente inexplorado. Apenas conocíamos de ella el trayecto de la casa al autobús que nos llevaba cada mañana al colegio. Nos sacaba la madre al portal con unos gorros coronados por ridículos borlones , con las  bocas tapadas por la bufanda, los pantalones de tergal con el pijama debajo y los guantes de lana, como si viviésemos en el Canadá.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y así emprendíamos la marcha  los dos hermanos hacia las pendencias de la vida, que estaban entonces casi todas en el colegio  y se quedaba la madre con el hermano pequeño a cuidarlo,  porque nosotros con ocho y siete años  cumplidos, ya podíamos apañárnoslas solos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo primero que hacíamos mi hermano y yo en cuanto estábamos lejos del ángulo de visión de la madre era quitarnos la bufanda, el gorro y los guantes, sacarnos la camisa por fuera como los chulillos y meternos en la boca  un chicle clandestino con bélico nombre (bazoka) o comernos un paquete de pipas, que según nos advertían eran muy malas las pipas para la salud y provocaban en los niños el dolor de la apéndice, así lo llamábamos.  Y es que se operaban en aquellos tiempos casi todos los niños de apéndice y esa operación nos asustaba bastante,  pero luego los que habían sido sometidos a ella enseñaban la cicatriz en el recreo y nos daba, en realidad, un poco de envidia cómo se decoraban los operados con  aquella temprana herida de guerra. También era muy común la de las bolas de la garganta que tenía como contrapartida a perder para siempre las amígdalas que te hinchabas de helado (¡en invierno!) y te tirabas casi un mes sin tener que ir al colegio . Y de fimosis también se operaban bastante los chiquillos de la época y eso nos daba un terror infinito porque a esas alturas no sabíamos qué contrapartidas pudiera tener que te quitaran el frenillo. Con la apéndice estaba la guapa cicatriz y con las amígdalas teníamos lo de los helados, pero ¿con la fimosis? ¿Qué ganaba nadie operándose de eso? .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El autobús nos paraba a unos cien metros del colegio y cuando había dinero, entrábamos a comprarnos en una pastelería,  yo una biscotela de coco y mi hermano menos sofisticado, cualquier cosa que llevara chocolate.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Eso era lo que conocíamos de la ciudad, eso y las dos o tres calles  aledañas por las que golfeábamos a partir de las cinco de la tarde y una vez nos hubiésemos terminado la merienda mirando en la televisión a los payasos de la tele que hablaban con acento argentino y repetían constantemente a la audiencia de chiquillos aquello de “&lt;i&gt;Cómo están ustedes&lt;/i&gt;” Y los chiquillos respondían invariablemente con un rotundo y entusiasta  ¡&lt;i&gt;Bien&lt;/i&gt;! Que ojalá hubiera sido siempre cierto. &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No se sabe cómo, aquel cinco de enero de los años setenta del siglo pasado, tuvimos mi hermano y yo un poco de dinero, creo que un billete verde de mil pesetas. Con esa fortuna podríamos habernos acercado por fin hasta el escaparate desde el que saludaba el increíble Hombre Araña y comprarnos aquel disfraz, que en realidad era una suerte de pijama estrafalario que usaríamos por turnos los dos hermanos  y aún nos hubieran sobrado quinientas pesetas. Podríamos también haber adquirido tres o cuatro álbumes bien lujosos de Mortadelo y Filemón, alguno de Lucki Lucke, encuadernado en cartoné plastificado con hermosos colores amarillos como el sol.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El dinero nos quemaba en el bolsillo y no parábamos de hacer cábalas con él, pasaron todas nuestras aficiones, que eran muchas, por nuestras cabezas y decidimos perdernos por las más bulliciosas calles de la ciudad.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Era cinco de enero por la tarde noche, andábamos eufóricos los dos, teníamos la sensación de habernos perdido, pero no nos daba miedo la inclemencia de la noche que se nos venía encima. Casi todas las tiendas estaban llenas de gente,  todos parecían buenas personas, dispuestos a ayudarnos si en algún momento nos entrarán la pena o la histeria. Adultos que apuraban sus compras para no dejar a los vástagos en la indigencia de la alegría, para cumplir con el ritual del regalo, para mantener la tradición tan surrealista de unos hombres, monarcas de algún ignoto reino oriental, que cada año dedicaban una noche de sus vidas a recorrer medio mundo y dejar a los niños algunos obsequios. A unos niños más que a otros, en función del comportamiento de éstos porque sabían estos tres individuos, ya fuera por delación traicionera de nuestros propios padres o por magníficos poderes sobrenaturales, cómo habíamos sido durante todo un año, qué pecados habíamos cometido y cuáles de ellos eran veniales y cuáles casi capitales.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ni mi hermano ni yo nos tragábamos ya aquel cuento de felicidad. El hermano pequeño sí y  nunca hubiéramos sido tan desalmados como para descubrirle el pastel. Así que la primera nubecilla que estropeó la claridad de aquella noche en la que íbamos a malgastar eufóricos nuestras mil pesetas, sería la del recuerdo del hermano pequeño. Enseguida pensamos en él, en lo raquítica de objetos de colores que podía amanecer la mañana de Reyes.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Fui yo el que lancé la idea de comprarle algo, pero lo hice con la secreta esperanza de que mi hermano dijese que no, que la pasta la invertiríamos en nosotros mismos. No ocurrió así, mientras yo seguía alucinando con las caricaturas de Francisco Ibáñez y valorando seriamente la posibilidad de que el traje o pijama de Spiderman contuviera una pigmentación secreta entre sus hilos y me diera ya para siempre, la fuerza sobrehumana ¡de una araña! (habíamos dejado la fantasía bíblica, pero seguíamos con nuestras fiestas de la imaginación)&amp;nbsp; Decía que mientras yo seguía con el primer plan, homenajearnos sin pensar en familia ni hacienda, como hacen los borrachos, mi hermano ya sólo tenía ojos para cuentos de ositos, para mullidos  peluches o para  cualquier cosa que le pudiera hacer ilusión poseer al Benjamín de la familia.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Empezamos a gastar dinero. Compramos alguna tontería que nos costó la mitad de lo que llevábamos encima y nos embargó una alegría extraña porque sabíamos que estábamos haciendo lo correcto, pero se supone que lo que menos desea aquel que regala algo, que tiene un detallito, es el anonimato. Hay hasta quien personaliza los regalos y nosotros íbamos a hacerlo en secreto, sabiendo que lo importante era que el retoño de la casa no se diera cuenta de nada y anduviera unos años todavía creyendo en mitologías y en OVNIS con camellos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El maldito pijama o traje con poderes del Hombre Araña estaba en todos los escaparates de juguetes de la ciudad, como un cínico Mefistófeles que nos tentaba a cada paso. Yo ya no pude más y le dije a mi hermano;&lt;i&gt; vamos a entrar ahí a comprarnos el traje de Spiderman con lo que nos queda&lt;/i&gt;. El escaparate desde el que nos saludaba el demonio daba a una calle importante, una bonita avenida llena de luces y de fanfarrias navideñas, sin embargo la puerta de entrada del establecimiento estaba en una bocacalle oscura por donde apenas circulaba nadie. Nos metimos, un poco amedrentados, en la callejuela y anduvimos unos metros hasta alcanzar el portal de la tienda. Justo enfrente había otra tienda, una droguería de la que salían unos aromas hipnóticos. Mi hermano se quedó parado frente a esa otra puerta, yo le tiraba del brazo ansioso por salir pronto de aquel laberinto de calles oscuras y ansioso también por tener entre mis manos el diabólico traje de superhéroe. Nos quedaban quinientas pesetas, un botín respetable para cualquier ladrón nocturno, para los miles de navajeros que están escondidos en las esquinas esperando la llegada de los niños perdidos, además teníamos el regalo del pequeño que también nos robarían o, peor aún, que nos apuñalarían el regalo allí mismo, delante de nuestros ojos, para que viéramos la maldad sin fondo que habitaba y habita en el mundo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Mas, no había nada que hacer. A mi hermano se le había ocurrido que podríamos gastar el resto de la fortuna en un regalo para mi madre. Lo miré entre sorprendido y derrotado, balbuceé varias veces  como un mantra; &lt;i&gt;el traje, el traje.&lt;/i&gt;..pero ya estábamos dentro de la droguería. Enseguida supe que en aquel negocio hacía lo menos doscientos años que no entraba nadie. Las estanterías tras el mostrador casi se venían abajo de la carga centenaria de productos que soportaban. Miles de frascos misteriosos, goma laca, disolventes, alcoholes, cajas de cartón con una muestra del producto que contenían cosida de mala manera...Un hombre, jorobado y con los mismos años que el negocio más o menos salió de pronto de un pasillo repleto de escobas, recogedores y fregonas, y nos preguntó con mal humor qué hacíamos allí, no &lt;i&gt;qué queríamos&lt;/i&gt;, sino qué coño pintábamos allí los dos mocosos una noche de Reyes, en las que él, supuse, abría su negocio con el único objetivo de venderle algún veneno al suicida, o un buen cuchillo al asesino.  Y como si me lo hubiese dictado un espíritu bueno, pongamos que el de la navidad, dije yo, casi gritando, ¡&lt;i&gt;queremos un estuche de “Maderas de Oriente”&lt;/i&gt; !. Mi hermano me miró estupefacto. ¿De dónde  había sacado yo ese nombre que sonaba a lámpara maravillosa de Aladino? ¿Qué coño era eso de Maderas de Oriente? Y en realidad no sabía uno cómo le había venido ese nombre a la cabeza pero lo solté y existían tanto la marca como unos magníficos estuches que contenían dos jabones, una sombra de ojos y un tarro de colonia, todo ello envuelto en unas hermosas etiquetas de color crema o marrón claro, con medias lunas espolvoreadas por aquí y por allá y de fondo, como un misterio, unos ojos morunos de mujer. El estuche en sí era una pequeña obra de arte y era el mejor regalo que pudiéramos hacerle a nuestra madre.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Salimos de allí corriendo, tras abonar cuatrocientas y pico pesetas que costaba el exótico agasajo, mi hermano estaba más contento que si nos hubiéramos comprado el traje de Spiderman y del Capitán América juntos, yo creo que más que por lo bonito del presente que llevábamos a nuestra madre, porque yo hubiera accedido a hacerlo y demostrar así que yo también era buena persona.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Como ya no nos quedaba dinero, echamos mano de la fantasía y mi hermano me dijo que tuvo que ser algo mágico que me saliera aquel “Maderas de Oriente” así, sin pensar. Pero yo ya recordaba que mi madre, alguna vez, había dicho que no encontraba esos perfumes ni en Simago, cuando iba a la capital. Bueno, continúe diciéndole a mi hermano, eso no ha sido magia pero lo que sí es una aventura es que estamos los dos perdidos. Y esa sensación de inseguridad me llenaba de entusiasmo y del miedo ese tan excitante que sienten los niños.  La verdad, me dijo mi hermano, es que yo sé perfectamente cómo llegar a casa. Había estado fingiendo todo el tiempo, el muy traidor, para no quitarme la ilusión exploradora con la que yo estaba viviendo la noche. Como hacen los padres con los hijos el día de reyes.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-bW3x20Mm9mk/TwGUnu0bEzI/AAAAAAAAAhg/iHYbLqSir14/s1600/maderas+de+oriente" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://3.bp.blogspot.com/-bW3x20Mm9mk/TwGUnu0bEzI/AAAAAAAAAhg/iHYbLqSir14/s320/maderas+de+oriente" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2895693923278200014?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2895693923278200014/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2895693923278200014&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2895693923278200014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2895693923278200014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2012/01/maderas-de-oriente.html' title='MADERAS DE ORIENTE'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-bW3x20Mm9mk/TwGUnu0bEzI/AAAAAAAAAhg/iHYbLqSir14/s72-c/maderas+de+oriente' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-3389450244920578626</id><published>2011-12-27T19:42:00.000+01:00</published><updated>2011-12-27T19:42:27.830+01:00</updated><title type='text'>CELEBRACIONES</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El tedio, proclamó Pessoa, consiste en la ausencia de una mitología.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando una persona cae rotundamente en el tedio y ya nada puede rescatarlo, hay que tratar rápidamente a esa persona porque será capaz de desmontar  con su hastío cualquier intento que hagamos los demás por redimirla. Lo malo es que llevará razón, no se llega ahí tonteando ni por alguna pamplina. Si está esa persona alumbrada por las lucecitas del talento o del genio podrá con todos nosotros y nos escribirá la vida, como hizo el mismo Pessoa a través de Soares con su “Libro del desasosiego”.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Si el tedio se colectiviza y es capaz de contagiarse a una población, a una sociedad entera, lo que se produce es la decadencia de ésta hasta su extinción como cuerpo social. El tedio pudo con el imperio romano más que la osadía de los bárbaros. El tedio y su prima hermana; la desesperanza pudieron con el , así llamado, socialismo real,  más que los cantos de sirena de occidente y sus promesas de libertad. (Libertad que,&amp;nbsp; decían unos rockeros de los setenta,&amp;nbsp; resultó no ser más que libertad para mirar escaparates).  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero, no pretendo violentar a nadie con peregrinas teorías. Cuando hablo de una ausencia de mitología me refiero a asuntos más pedestres; la fe, el conglomerado de dudas y certezas cogida por los pelos que pudieran conformar una ideología, la empírica constatación de los abismos a los que la vida, tan callando, puede al final conducirnos...&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; De la angustia al tedio hay sólo un paso, pero es ese paso fundamental e importantísimo. La angustia puede llevarnos a la reacción, al combate o también si el combate lo vemos perdido de antemano, al martirologio , al infarto o al suicidio.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El tedio, sin embargo,  no nos conduce a parte alguna. Es mirar al mundo tras la angustia y la batalla y ver qué clase de inmundicia cubre al mundo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pues, queridos amigos, con esta disposición inmejorable de ánimo afronta uno estas fiestas. Sin resistirse a los empujones de la juerga, asumiendo las cualidades catárticas de la ebriedad, dejándose llevar a las tristes ceremonias, con la procesión por dentro.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nadie lo diría cuando nos vean mover nuestro esqueleto torpemente al son de los tamtanes medio africanos, medio folclóricos con los que habremos de lidiar. Tomaremos las uvas, haremos los regalos que podamos con nuestras raquíticas economías, brindaremos y hasta cantaremos en torno a las mesas engalanadas algún pagano villancico en el que la tradición se burla del pobre José, de su categoría de hombre manso que tiene que sufrir, para colmo, la excelencia de su hijo y de su esposa. Hijo del que no sabe quién es el padre, esposa a la que no puede ni acercarse lúbricamente si no quiere con ello acabar con dos mil años de tradición del más célebre himen que la historia haya conocido.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo también voy a participar de estas fiestas, no lo haré por mí, lo haré por los demás. Uno sabe ya qué lugar ocupa en el mundo y sabe que pese a esa melancolía, terminará animando el cotarro, cantando como si mereciera el mundo ese canto, como si no fuera el mundo una porquería en el quinientos seis y en el dos mil también. Por momentos se enciende el corazón del niño y puede manifestarse un  hálito, una miaja de ilusión por ver cómo quedan las botellas en torno a la mesa, por degustar esos mariscos para pobres con los que vendremos a homenajearnos. Por brindar por tiempos mejores, por algunos besos que valen mucho y queremos recibirlos limpiamente, aunque sea una vez al año y como celebración de la venida al mundo del pastorcito divino.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero que uno sea capaz de colocarse la careta y de comprar su boleto de alegría, no significa que pueda uno engañarse a sí mismo, regatear con éxito sus propias e íntimas tristezas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Si no fuera por los demás, nos quedaríamos tranquilamente en la casa, trataríamos de que la luz fuese al menos parecida a la de un cuadro de Vermeer, una de esas pinturas costumbristas en las que se nos enseña una alcoba en la que siempre hay alguien haciendo cosas de interés, una muchacha  tocando el piano, un geógrafo mirando absorto la bola del mundo, un joven con el pelo largo leyendo un pergamino, y todo bañado de esa luz tan íntima y reconfortante.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Abriríamos una lata de sardinas y con un poco de pan nos fabricaríamos un bocadillo bien rústico. Nos serviríamos algo ceremoniosamente una copa de vino, pondríamos para santificar las fiestas un poco de música, el “paseo en trineo” del grandísimo Mozart. Echaríamos mano de un libro, no sé, las obras completas de Nicanor Parra, ahora que le han dado el premio Cervantes. Nos reiríamos mucho con los antipoemas del chileno, nos fumaríamos un cigarrito mirando la luna por la ventana, como los poetas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y, ya puestos a hacer excesos, nos comeríamos un pedazo de turrón de chocolate antes de meternos en la cama y quedarnos dormidos mientras nos mecemos recitando  aquellos versos de Juan de la Cruz; “&lt;i&gt;Qué bien sé yo de la fonte que mana y corre/ aunque es de noche&lt;/i&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YA1rGVbaDlo/TvoQdfU6EWI/AAAAAAAAAhU/0ds1Q9fXT2w/s1600/vermeer.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-YA1rGVbaDlo/TvoQdfU6EWI/AAAAAAAAAhU/0ds1Q9fXT2w/s320/vermeer.jpg" width="279" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-3389450244920578626?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/3389450244920578626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=3389450244920578626&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/3389450244920578626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/3389450244920578626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/12/celebraciones.html' title='CELEBRACIONES'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-YA1rGVbaDlo/TvoQdfU6EWI/AAAAAAAAAhU/0ds1Q9fXT2w/s72-c/vermeer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2638638568145745682</id><published>2011-12-09T19:57:00.000+01:00</published><updated>2011-12-09T19:57:55.020+01:00</updated><title type='text'>El cantante</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Lp7nk_JRm-0/TuJZ8JLvo6I/AAAAAAAAAhI/TeUPa_Wt3No/s1600/Captura-DVD_200409142141-6.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-Lp7nk_JRm-0/TuJZ8JLvo6I/AAAAAAAAAhI/TeUPa_Wt3No/s320/Captura-DVD_200409142141-6.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-1ymE4gVAhJg/TuJYzmmfowI/AAAAAAAAAg4/MYIUx0N0ybU/s1600/entre+la+vida+y+la+muerte.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El equipo con el que el músico trabaja pesa lo suyo. La etapa de potencia, los altavoces, la bolsa de deportes que contiene cables y más cables, cables que se enlazan entre sí como inquietas serpientes venenosas, cables que dibujan extraños dibujos como si hubieran estado moviéndose todo el viaje, cables que amagan algo así como cortes de manga cuando salen de la bolsa,  por mucho que minutos antes el músico haya dedicado un rato a desenlazar ese laberíntico misterio.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Es un equipo de andar por casa, lo sucinto, pero el músico tiene pocos amigos y los que tiene, los que van a verlo, siempre llegan un poco más tarde, cuando ya está todo montado y sonando,  y miran los amigos ese prodigio como si siempre hubiesen estado en el rincón del garito la guitarra, el micrófono, la mesa de mezclas, los dos enormes altavoces...como si fueran parte del atrezzo que un empresario creativo ha montado para ese tablao minúsculo al que llama, aguantando la risa, escenario.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Así que el músico, que también es de andar por casa, carga con todo solito o, como mucho,  con la ayuda de alguna novia que después de tres o cuatro meses de tourné patética por los pueblos de la provincia,  terminará abandonándolo a su suerte y se irá, aburrida de tantas noches sentada sola en un taburete de la barra ejerciendo de musa consorte. Se marchará a hincharse de langostinos y de gambas con algún repeinado espectador de esos conciertos que siempre dice lo bien que toca la guitarra este muchacho y lo buenas que son esas canciones tan tristes que compone.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En ocasiones,  hay tras las barras de los bares camareros entusiastas que tratan al músico con cariño, que le ofrecen sin que se cosquen los dueños del bar unas cuantas copas gratis.  Esa suerte de solidaridad proletaria entre los dos especímenes maltratados por la hostelería reconforta mucho al músico cuando dice “&lt;i&gt;sí, sí, probando&lt;/i&gt;” y el camarero hace con el pulgar hacia arriba la seña universal del acuerdo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ya sólo se fiará del camarero que ejercerá desde ese momento de técnico abstracto del sonido y cuando empiece el espectáculo y cante los dos primeros temas, volverá a mirar al camarero o a su pulgar cómplice para ver si los duendes no han venido a hacer de las suyas y lo que sonaba de puta madre durante la prueba, suene ahora como una manada de gatos en celo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo primero que hace el músico cuando empieza su pregón de cantarín ambulante es un ejercicio de contabilidad, mira a la concurrencia y va haciendo cuentas en su cabeza, quince o veinte personas, a tres euros por cabeza no dan ni para el primer pase. Se pregunta cómo es que no han venido todos esos amigos que siempre le cantan las excelencias de su estilo, si estuvieran ellos, ya habríamos llegado casi a la mitad del caché y él, en agradecimiento, interpretaría todas esas coplas que hacen las delicias del personal en barbacoas, en reuniones campestres o  en celebraciones de bodas por lo civil. Pero la gente siempre tiene un montón de fiestas a las que hay que acudir y él ya, a estas alturas, lo comprende todo y todo lo perdona.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los parroquianos  suelen echar el rato mirándolo mientras conecta los cables, cuando adecúa el atril y el pie de micro a su altura, como miran los jubilados las obras. Todo eso lo hace el estimado público calladamente,  o hablando en susurros...hasta que empieza él a cantar.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Entonces, como si alguien hubiera activado un mecanismo mágico y perverso;  la mitad del público se dedica a dar voces, algunos chillan sincopadamente como si les hubiera dado una fiebre tifuidea. Otros,  aprovechan que el cantante está recitando unos versos para contar un chiste que produce la hilaridad de las chicas escotadas que se carcajean como debieron hacerlo  las brujas de las pinturas negras de Goya. El dueño del local  se dedica a golpear como un psicópata las bolsas de hielo para espachurrar los cubitos contra el congelador y los meones y las meonas hacen su propia sinfonía mingitoria  tirando a la vez de las cisternas de los váteres.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se consuela pensando que si el mismísimo Leonard Cohen estuviera susurrando su Suzzane en estos momentos y nadie conociera al canadiense , el barullo sería idéntico y así, con esta ecuanimidad, comprende también la parranda, las carcajadas y los chascarrillos que- quién sabe- a lo mejor provoca su canción. El dueño del local siempre le dice que lo que importa es que le gente esté a gusto y que consuma, así ganamos todos. Y como el santo Job, el músico sólo espera que no le pidan alguna noche Paquito el Chocolatero, o que algún gracioso se invente un juego en el que él tenga que hacer el payaso con su guitarra y su voz.  pues los caminos de la borrachera colectiva y del escarnio del juglar han sido siempre infinitos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sólo vuelve el silencio cuando el músico da un guitarrazo de esos de &lt;i&gt;chinpum&lt;/i&gt; y es ahí; cuando debiera llegar el caluroso aplauso, cuando quizá el componente vocacional del cantante pudiera como el ave Fénix renacer de las cenizas del mercadeo y de los sueños rotos donde anda inmerso, cuando algún ¡bravo! estimularía la otrora enorme vanidad del artista, es ahí , precisamente,  cuando todo dios se calla y mira hacia el escenario, interrumpidos, como diciendo ¿&lt;i&gt;y ahora que querrá éste?&lt;/i&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Afortunadamente las chicas, por cortesía o por un telúrico instinto de protección maternal del desvalido, amagan una suerte de aplauso, que los muchachos ya bien achispados apoyan para no parecer una banda de hijos de puta o unos golfos sin corazón.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El cantante entonces dice muchas gracias, muy amables, y presenta la nueva copla a la que sólo prestarán atención un par de adolescentes que están montando un grupo, una poetisa solitaria y con gafas que quiere mecerse esta noche con cualquier melodía, con cualquier verso. Un viejo amigo que se pregunta cómo sigue este hombre a su edad deambulando por los boliches como un decadente tanguero con la voz rota y los ojos rojos. Un borracho solitario que acecha para asaltar el escenario y cantar él, a trompicones, la canción del Lago de Triana. Un vecino que mide con aparatitos carísimos los vatios , para llamar en cuanto pueda a la cariñosa policía local que, como el comandante, llegará y mandará parar, con sus porras, sus pistolas  y sus uniformes , exhibiéndolos para que sepamos de su autoridad,  y que muchas veces parecen estos amabilísimos agentes,  sólo porras, pistolas  y uniformes. Sin nada o con poca cosa debajo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sólo presta atención, cuando ya van cayendo en la melancolía los últimos acordes de una canción,  un señor mayor que  conoce de cuando era más joven y más feliz esos acordes y acaso esos versos que decían “&lt;i&gt;Cuántos caminos debe un hombre recorrer para que lo llamen hombre, la respuesta amigo mío, está flotando en el viento. “&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-M3q0t16wRBs/TuJZL9Ak7nI/AAAAAAAAAhA/i_dzzxKeADY/s1600/375249_2684782479576_1256801539_3057638_2109577062_n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-M3q0t16wRBs/TuJZL9Ak7nI/AAAAAAAAAhA/i_dzzxKeADY/s320/375249_2684782479576_1256801539_3057638_2109577062_n.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2638638568145745682?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2638638568145745682/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2638638568145745682&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2638638568145745682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2638638568145745682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/12/el-cantante.html' title='El cantante'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Lp7nk_JRm-0/TuJZ8JLvo6I/AAAAAAAAAhI/TeUPa_Wt3No/s72-c/Captura-DVD_200409142141-6.png' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-212113679418010321</id><published>2011-11-26T12:27:00.000+01:00</published><updated>2011-11-26T12:27:05.814+01:00</updated><title type='text'>PRIMERA SEMANA TRIUNFAL</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El primer día de la primera semana triunfal, leíamos en el pie de foto del retrato del campeón :  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“Mariano Rajoy, el día después de su triunfo electoral, trabajando en su despacho”. Y la foto nos muestra a un hombre muy serio, mirando los papeles que alguien ha dejado sobre la impoluta mesa de trabajo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La foto quiere ser como una metralleta de subliminales mensajes; seriedad, austeridad en la alegría, laboriosidad y entrega, formalidad, cumplimiento del deber y sobre todo;  qué rigor que tiene el tipo,  que después de darle el vapuleo que le ha dado al rival,  no aparece por la oficina con la corbata desabrochada y la camisa por fuera, pitando con un matasuegras y entonando campeones, campeones.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se dedica Don Mariano, sin perder un instante en frívolas celebraciones, a ejercer su trabajo, aplicándose a la solución de los problemas de España, pronunciando España con la s aspirada, como los murcianos y los pasotas, la p con violencia popular, y la sílaba ña, con aire marcial, que dan ganas de decir ¡Arriba! si las palabras fueran inocentes, si no tuvieran las palabras, como las personas, su pasado, sus crímenes.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La foto es una tontería, claro. Y los prolegómenos de la misma debieron de ser patéticos como lo son todas las tonterías con ínfulas. Nadie trabaja así, ni tiene la mesa de trabajo con ese orden quirúrgico que da hasta un poco de &lt;i&gt;yuyu.&lt;/i&gt; Así que,  alguien, una asistenta o un pelota, pondría en orden las notas del campeón de campeones, quitaría de la mesa la ceniza de los puros que se fuma cuando está a gusto el campeón, como un Groucho redimido, porque por muy derechoso que pueda ser, lo que no le quita nadie a Rajoy cuando se relaja,  es ese aire de cachondo mental, de tertuliano de casino de provincias que no se mete con nadie pero que tampoco por nadie se la juega.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo resumió cuando las prietas filas de sus correligionarios se pusieron farrucas tras la derrota electoral de 2008, con aquel “Vaya tropa” verdaderamente genial.  A veces, sus frases tan de personaje casi Barojiano nos evocan otros tiempos. Fue muy celebrada su crítica a no sé qué sarao del PSOE: &lt;i&gt;Allí no fue ni el Tato&lt;/i&gt;. Casi tanto como lo de los hilillos de combustible cuando lo del Prestige, lo de la niña aquella que él quería que viviese en un país fetén, lo del primo que sabía tela de cambio climático y le había dicho que eso era una tontería de ecologistas en chándal y rojazos buscando causas perdidas. O en el último debate con Rubalcaba, cuando le dijo “&lt;i&gt;Hombre, usted me da el estacazo y luego no quiere que le replique&lt;/i&gt;”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero volvamos a la foto y a su simbología:  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Escamondados ya el despacho y el campeón, sin restos de ceniza, ni de humor, otro asistente de imagen le alisaría el pelo, todavía de punta tras los maravillosos resultados de su partido en las elecciones, el fotógrafo tratándolo siempre de Don Mariano, daría las últimas indicaciones;  aquella cara no,  porque se le ha movido el ojo izquierdo en ese desafortunado tic que tiene Don Mariano y que se activa cuando dice una &lt;i&gt;boutade&lt;/i&gt; o una mentirilla, también cuando lo que tiene ganas de decirle al oponente en un debate es; &lt;i&gt;Me voy a cagar en tus muertos&lt;/i&gt;, como le dieron ganas más de una vez en el famoso debate entre los dos monstruos de la política nacional.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Entonces se le activa el tic y eso no hay asesor de imagen que lo pueda sanar. Total que tras veinte o treinta tomas, tras cambiar de sitio dos o tres veces las carpetas, los lápices y los bolígrafos, tras vencer las objeciones de la luz, nos despacharon con esta foto al país, para que supiéramos que tras la tempestad de extravagancias de ZP, llegaba la calma que representa este señor de Pontevedra, que es el que le dice a los amigos más fachas; bueno, bueno, tranquilos hombre, que a estos también se les puede meter en vereda a base de terror económico y amenazas sociales.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las diferencias entre los que se van y los que llegan no son importantes en lo sustancial. Mariano y su equipo ahora saben que al pueblo soberano,  a los votantes, a la masa estupefacta se la puede tratar como si fuera completamente gilipollas. Disimulan pero poco, cada vez menos, encantados de comprobar como el rebaño bale las consignas como si fueran mantras,  Han arribado a estas orillas del poder diciendo que para acabar con el paro, ¡atentos!, hace falta crear empleo. ¡Toma! .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Diciendo también que para terminar con la desconfianza de los mercados (qué será eso) hace falta antes que nada- ¡apunten! : ¡Crear confianza! . Y bueno, lo de la reforma laboral misteriosa que hay que hacer y que no se deja de hacer desde hace décadas, y lo de la austeridad presupuestaria que se traduce a poco que hurguemos en penurias para los más débiles, para los que poco o nada tienen. Y la ley de dependencia que veremos a ver, y los subsidios de desempleo que cuidadín cuidadín y la educación tolón tolón.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Si se le pregunta al próximo presidente del gobierno qué piensa hacer con algo, te contesta veremos a ver. Para este viaje no hacían falta esas alforjas, hombre. Es lo mismo que nos ha ido contestando ZP, con algunas mentiras flagrantes y con muchísima cara dura.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pasará esta legislatura, ya veremos quiénes quedan después de cuatro años.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Frente a la derrota, la estrategia de maltratador de clase de Zapatero , Rubalcaba y sus secuaces ; te voy a dar para el cine, mundo triste y pobre del estado español, pero cuando estés con el ojo morado y las hambres en cuarta, te voy a arrullar una miaja y te voy a decir que eres, tú; clase obrera, la más guapa de la fiesta.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y como la masa de electores sufre ese lamentable síndrome de la mujer maltratada con respecto al PSOE, se enfadaran con ellos unos años, pero en cuanto salga otro majarón y se ponga la chaqueta de pana y se vaya a Asturias a lanzar proclamas más falsas que los duros antiguos y se eche fotos con la triada mágica de las artes Sabinas, Serrats y Ana Belenes, ya estará otra vez la maltratada masa confiando en el maltratador, ya estará quitándole las denuncias porque ha prometido el partido que se llama socialista, que se apellida obrero y que se proclama español,  que va a cambiar y ya estarán gobernando de nuevo, tras una travesía de pancartas y abrazos con los sindicatos mayoritarios.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y, ay oye patria mi aflicción que diría el clásico,  gobernarán mamporreando,  para que cuando regrese la derecha sin complejos de identidad, la parte más guarra del trabajo esté ya finiquitada, sin grandes disturbios sociales y sin conatos de revolución por ninguna parte.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;¿Cómo? Que si quieres que te cuente el cuento de Juan de la Pipa, compadre.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-cKKVWmXrQ0s/TtDM6zW5GMI/AAAAAAAAAgk/gE622j6MYP8/s1600/espana-elecciones-generales-pp-mariano-rajoy-en-su-despacho%2524599x0.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-cKKVWmXrQ0s/TtDM6zW5GMI/AAAAAAAAAgk/gE622j6MYP8/s320/espana-elecciones-generales-pp-mariano-rajoy-en-su-despacho%2524599x0.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-212113679418010321?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/212113679418010321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=212113679418010321&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/212113679418010321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/212113679418010321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/11/primera-semana-triunfal.html' title='PRIMERA SEMANA TRIUNFAL'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-cKKVWmXrQ0s/TtDM6zW5GMI/AAAAAAAAAgk/gE622j6MYP8/s72-c/espana-elecciones-generales-pp-mariano-rajoy-en-su-despacho%2524599x0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1114152704344482284</id><published>2011-11-13T13:22:00.000+01:00</published><updated>2011-11-13T13:22:54.436+01:00</updated><title type='text'>TEORÍAS DEL CREPÚSCULO</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-HjvJkEBDcr0/Tr-2cxAFTyI/AAAAAAAAAgI/I6S9T7sOPrA/s1600/Munch+-+Scream.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-HjvJkEBDcr0/Tr-2cxAFTyI/AAAAAAAAAgI/I6S9T7sOPrA/s320/Munch+-+Scream.jpg" width="251" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nos sentamos sobre una piedra. La marea se había empeñado en ponernos difícil el paseo y aunque yo me habría subido los pantalones hasta las rodillas como los mariscadores y continuado con la ruta, ella, siempre sensata, me pidió que dejase los alardes románticos,  que después vienen los constipados otoñales, las fiebres leves y la carita de pena pidiendo paracetamol para luchar contra el dolor de cabeza y los temblores, con la manta sobre los hombros y el pañuelo con mocos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo bueno que tiene la playa es que si se te desgracia un plan, la playa, viéndote tan damnificado,  te ofrece , del tirón, otro espectáculo. Y así, sentados como dos enamorados sobre aquella roca, vimos  caer la tarde. Como estaba en plan chuleta, digamos que en plan ligón,  y se tiene cierta práctica en los atardeceres, me puse a teorizar sobre la disposición de las nubes para anunciarle a ella que la puesta de sol iba a resultar muy hermosa. Digo yo que si el poeta Miguel se doctoró en su peritaje en lunas, por qué no iba uno a poder ser “experto en crepúsculos” aunque sea esta licenciatura , como mucho, un grado medio o un ciclo formativo superior, a saber.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los elementos naturales cumplieron, no fue un crepúsculo pata negra como anunciaban cirros, fulgores solares y turbulencias marítimas, pero estuvieron bien todos ellos; las nubes, la luna asomándose impaciente, el astro rey entregando su corona a la república noctámbula, el mar y sus sonidos como un murmullo, las gaviotas... y entonces, como una ráfaga de melancolía que llega sin saber uno de dónde demonios llega, se me vinieron a la memoria otros atardeceres, los más tristes.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pudiéramos decir que casi monté una competición y aparecieron en ese escalafón penoso  montones de detritus, pero también amigos,  aunque también traidores; amores y amoríos, pero también  hospitales y barracones, ciudades maravillosas pero a la vez, ciudades inclementes, estaciones de tren, autobuses, furgonetas y hasta un helicóptero en el que me monté una vez y comprendí allí lo certero de la expresión tan castiza “cagarse de miedo” . En fin, una antología que resumía en forma de imágenes difusas y a ráfagas, como en los sueños, parte de la vida de uno, de la vida que uno ha llevado.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Le dije a ella; uno de los sitios más terribles para acabar el día es la habitación de un hospital.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ella me miró como diciendo, bueno y eso a qué viene, así que seguí con la incontinencia verbal:  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo, para empezar,  creo que uno tiene que terminar la jornada vestido con cierta decencia y no en pijama o en bata, menos aún si la bata es una de esas en las que el enfermo queda desnudo por detrás, como si ejerciera el sistema médico un pequeño sadismo con los pacientes, como si les dijera además de malito y desvalido, va a estar usted ridículo, caballero.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La caída de la tarde en esos sitios llena de congoja al más pintado, esas cenas a horas en las que uno está normalmente tomando todavía cafés vespertinos, esos purés y esas verduras que parece que vienen de una nave espacial y que han sido cocinadas por marcianos. Esa pera verde en la bandeja, abatida y con una mancha pequeñita de pudrición. Esos minúsculos vasos de plástico con agua para ayudar a la ingesta de pastillas de colores, esos acompañantes que se han quedado a pasar la noche con el enfermo, casi siempre, si el enfermo es viejo, tras una pelea familiar por organizar los turnos, esas caras que tienen los acompañantes que se diría que están más jodidos que el paciente, que parece algunas veces que más que a hacerles compañía, vienen a velarlos, para ser así los primeros, los que den el grito de alarma, los que certifiquen el fin.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tan tristes son las tardes en los hospitales que las estadísticas demuestran que la mayoría de las defunciones se producen a esas horas o de noche. No al amanecer, no durante el mediodía, no a la hora de las visitas de cinco a siete, cuando hasta los hospitales tienen cierto aire festivo con el trasiego de gente sana, de visitantes que traen chucherías prohibidísimas para los enfermos, de primos y primas que sólo se ven ya en estos sitios o en los tanatorios, pese a haber compartido en muchos casos la infancia. Las muertes suceden cuando acaba la jornada, llegan los servicios de guardia, médicos, enfermeras, celadores, y un halo de misantropía y desánimo se cuela por las habitaciones y por los quirófanos y preferiría uno estar siendo operado de una hernia de disco, que mirando por la ventana de la habitación cómo se va la vida, tan callando.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y lo peor es que cuando se está allí, en un hospital, en un cuartel (otro inhóspito lugar donde pasar la tarde y diríamos que hasta donde ver pasar la vida) o en una cárcel, se te vienen al tapete de los recuerdos todo lo que hacías a esas horas, las cervezas que te bebías con los buenos amigos hablando de política o de literatura, pontificando sobre certezas que al día siguiente eran dudas. O las tardes que ha pasado uno riéndose, o paseándose melancólico pero sabiendo que en una taberna estaría, pongamos,  Jota Siroco, al que tanto echamos de menos por estas tierras, leyendo un libro y tomándose una birra y dispuesto a saltar como un gato en cuanto nos viera, para invitarnos a otra.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ella me miró, mientras soltaba más o menos esta perorata sobre hospitales, calabozos y crepúsculos, y me dijo: “Venga, vámonos y no mientes ruina”.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y así, con la noche ya encima, nos volvimos paseando por la orilla. Para convocar a la alegría y echar de allí a esos fantasmas tan perros de la pena y la saudade,  le susurré al oído como si alguien pudiera escucharnos: si tuviéramos veinte años menos ya estaríamos metiéndonos mano detrás de aquella barca, y eso seguramente lo dije porque tenía el día tonto y por ver si caía la breva. Pero lo que a los veintitantos es precioso y forma parte de la belleza del paisaje, dos enamorados besándose y abrazados a la luz de la luna, a los cuarenta y tantos nos parece feo y fruto de la perversión y eso también es una lástima. No me lo dijo así, pero más o menos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1114152704344482284?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1114152704344482284/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1114152704344482284&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1114152704344482284'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1114152704344482284'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/11/teorias-del-crepusculo.html' title='TEORÍAS DEL CREPÚSCULO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-HjvJkEBDcr0/Tr-2cxAFTyI/AAAAAAAAAgI/I6S9T7sOPrA/s72-c/Munch+-+Scream.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8138714218059176693</id><published>2011-11-06T12:52:00.000+01:00</published><updated>2011-11-06T12:52:45.497+01:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA AL FRACASO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-qlbZL6eDsi4/TrZ01cjB4uI/AAAAAAAAAf0/3p9atrjTpiY/s1600/fernandez.p.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-qlbZL6eDsi4/TrZ01cjB4uI/AAAAAAAAAf0/3p9atrjTpiY/s1600/fernandez.p.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;u&gt;  &lt;/u&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se me empañaron las gafas y casi me vencía el sueño. Ya no leo más, me dije. Los ojos se me habían puesto rojos, como los de los porretas, y tenía en la cabeza una musiquilla constante de adjetivos acertadísimos y meticulosas descripciones. Paisajes de Moguer, amigos y enemigos del poeta, cantos de juventud y de esperanza y sobre todo, muchos lirios, muchas rosas, mucha flora en definitiva para estos tiempos de hormigón. Había estado, claro está, todo el sábado con Juan Ramón Jiménez. Ochocientas páginas de letra impresa que me había engullido al principio con entusiasmo porque llevaba años detrás de esta antología (antolojía) suya, y después,  tras las primeras trescientas páginas,  algo empachado como digo de sentimentalidad, paisajismo y sobre todo de hacer equilibrios por ese territorio de la poesía y la prosa de Juan Ramón en el que a cada momento parece que va a caer en el lodazal de la cursilería y, de pronto, salta o emerge de esas tentaciones como venciendo al idioma, o quizá siendo él también consciente de la impiedad de esos límites.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Encendí la televisión para pasearme un rato por la tontería. No se pudo dar ese paseo; el mando a distancia no funcionaba y tras dejar atrás un debate filo fascista en una de esas cadenas que se han copiado de los telepredicadores yankis para verter su bilis por los salones del país, sintonicé la cadena esa en la que se tiran el día entero cotilleando e infringiendo canalladas a la audiencia que supongo estupefacta.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tras los cuatro o cinco primeros gargajos dialécticos que tuve que oír, apreté con ganas el mando para irme de allí como el que huye de una infección mortal, pero a los pocos minutos sacaron a un hombre, un boxeador mítico que, por lo visto, las estaba pasando putas, dormía en la calle algunas noches y otras, las más afortunadas, le dejaban a este hombre acostarse en las habitaciones de un puti club, cuando las señoritas andaban encandilando a los golfos en la barra, haciéndoles carantoñas y propiciando que pagaran esos hombres diez o doce veces más de lo que vale,  el precio de un cuba libre o de una copa de güisqui.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A ese boxeador lo vio uno de niño, peleando con una destreza y un genio incomparables. Recuerdo que algunos domingos, mi padre me llevaba a unas matinés de boxeo que se celebraban en la ciudad de Huelva. Mi madre me vestía de domingo y me mojaba el pelo con colonia y de la mano de aquel tipo, joven todavía, que era mi viejo, me introduje en aquellos arrabales del deporte en los que había siempre muchísimo humo, hombres con gesto desencajado apostando su dinero y ningún niño, sólo yo. Tampoco era frecuente ver mujeres en aquellos antros y las que había,  eran todas rubias y con los labios exageradamente pintados, que a veces saludaban a mi padre y a mí me acariciaban el pelo pringoso y perfumado de Nenuco. El viejo carraspeaba y devolvía el saludo a las pelanduscas con mucha prisa y mucho apuro, empujándome a mí para que tomáramos asiento, vamos, vamos... pero a mí me gustaban mucho aquellas mujeres que en nada se parecían a mis tías, a mis primas, a mis vecinas y por supuesto en nada se parecían a la madre de uno. Que parecían las novias que se echaban los héroes de las películas o las guapas dibujadas en los tebeos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Recuerdo el sonido seco de los puñetazos en las caras de los púgiles, el baile de piernas con el que se evitaban el uno al otro y la pena tan grande que me daba cuando uno de ellos, descompuesto por un mamporro,  se tambaleaba por el ring como moribundo. Cuando ocurría esto, el público gritaba y en vez de animar al herido, lo zaherían y difamaban. ¡Paquete! ¡Payaso! ¡Sinvergüenza! Seguramente porque habrían perdido algo de dinero si habían apostado o porque no concebían la piedad frente al perdedor.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El boxeador que yo había visto hecho un titán y que ahora entrevistaban, es un decir, en esa cadena de televisión andaba claramente sonado, yo creo que más que por las tortas que le habían dado en el ring, por las tortas que le había dado la vida. No he visto, habiendo sido este hombre famoso, reconocido, más o menos rico, a nadie menos televisivo que a él. Los buitres y las buitres que le hacían las preguntas, unos desde una conmiseración repugnante y otros desde una pose inquisitorial igualmente asquerosa, tenían todos ellos una media sonrisilla, como diciendo; a ver cómo nos merendamos esta noche a este pobre idiota. Luego cogemos nuestro cheque, nos vamos a tomar un cóctel, nos acostamos con alguien mucho más joven  y eructamos en nuestras alcobas levantando una voluta de insidia y de calumnia.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El presentador del programa, otro espécimen nauseabundo de los usos periodísticos de la época, viéndole tan desvalido frente a la babosa caverna, le preguntó si andaba tocado, vamos que si se había quedado tonto del todo. El boxeador mirando a la nada dijo que sí, que estaba tocado y que medio había perdido la memoria.  Y el público, una excursión de marujas y marujones que lo mismo se van a un espanto televisivo que a una ejecución pública en la plaza del pueblo, irrumpió en un aplauso tan absurdo y extemporáneo, que hasta el presentador del programa que vive de vampirizar lo peor de los sentimientos de la plebe, consideró oportuno censurar,  porque estaban aplaudiendo una confesión muy sincera de enfermedad y hasta de melancolía.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El boxeador tenía ganas de hablar de cosas, pero enseguida se callaba y decía; no, no, mejor no hablar. Una suerte de arpía rubia, maquillada hasta el esperpento y con un sempiterno gesto de burla en el semblante, le sonreía picarona  y era la única a la que el boxeador prestaba algo de atención, lo que nos daba a los espectadores algunas claves de por donde se le habían abismado a este hombre los dones con que quiso agasajarlo la fortuna. Las mujeres, ay las mujeres, balbuceaba por momentos, son maravillosas pero son también...y se callaba y volvía a su mejor no hablar, mejor no hablar, tan parecido, sobre todo en un espectáculo televisivo del parloteo, al “preferiría no hacerlo” del escribiente Bartleby.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No gustándole a uno nada el boxeo porque ahora, con la edad, cada vez que vemos una pelea pensamos en huesos rotos y en odios irreconciliables, debo confesar que no hubiera estado mal que el boxeador,  en vez de repartir unos tristes cuadros con toreros que pinta ahora para sobrevivir, hubiese repartido unos pocos tortazos a esa chusma. Me parece que más de uno, entonces sí, hubiéramos aplaudido emocionados. Aunque esté muy feo decirlo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8138714218059176693?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8138714218059176693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8138714218059176693&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8138714218059176693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8138714218059176693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/11/entrevista-al-fracaso.html' title='ENTREVISTA AL FRACASO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-qlbZL6eDsi4/TrZ01cjB4uI/AAAAAAAAAf0/3p9atrjTpiY/s72-c/fernandez.p.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-4615918332542747263</id><published>2011-10-31T12:57:00.000+01:00</published><updated>2011-10-31T12:57:53.536+01:00</updated><title type='text'>IMAGEN, DEMOCRACIA Y BOMBAS</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6OXvptMvdZY/Tq6NF-MVeKI/AAAAAAAAAfU/Y5XuoQ7ayPA/s1600/otan+libia+y+siria.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-6OXvptMvdZY/Tq6NF-MVeKI/AAAAAAAAAfU/Y5XuoQ7ayPA/s1600/otan+libia+y+siria.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La poderosa fuerza de la imagen provoca siempre más de mil palabras, después de la imagen pudiera parecer que no valen nada las mil palabras suscitadas pero  nuestras cabezas funcionan así; administrando el recuerdo, es decir; llenándolo de palabras. Dosificando los sentimientos, es decir; colmándolo de tretas, de excusas y hasta de extravagancias de la idea. Acumulando las palabras y las frases para hacernos así nuestra propia idea de las cosas y de la vida.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Todavía nos quedamos como hipnotizados cada vez que vemos por televisión las imágenes mil veces vistas de las torres gemelas atravesadas como por un sable moruno y cayendo ordenadamente sobre sí mismas, como en una demolición controlada, quién sabe.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las imágenes nos vuelven locos, que se lo pregunten a google y las búsquedas más habituales que registra ese chivato cibernético: sexo, mujeres desnudas, orgías...Luego se acuesta uno en su cama y cierra los ojos y se aparecen como sibilas del erotismo enormes cantidades de carne, como en los mataderos. Tejidos eréctiles y carne vaginal enrojecida, penetrada, senos oscilantes, enormes falos tiesos como un ejército que sólo disparará licuado esperma. Una pesadilla.  Y más si uno ha perdido el vergonzante hábito de acariciarse solo, como los monos, pero frente a la pantalla del ordenador. Una pesadilla, insisto, y una tristeza muy grandes. Recoger cuidadosamente los restos de esa onanista afición, limpiarse con un pañuelo y mirarse uno mismo tan indefenso, con los pantalones por las rodillas, con el pene cabizbajo y con una medio depresión asomándose por las esquinas de la vida.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuenta Javier Cercas en su libro “Anatomía de un instante” que casi todas las personas a las que entrevistó para hacer el mosaico sobre el 23-F , le decían lo que habían sentido ese día, cómo se habían inquietado en directo frente a la feroz chulería de los guardias armados, frente a esa soberbia macarra de los militares tomando o queriendo tomar, el poder. Lo curioso de la crónica es que las imágenes que todos los entrevistados juraban haber visto en directo mientras sucedían los acontecimientos , como si fueran estos un partido de fútbol, no las vio nadie hasta el día 24 de febrero. Pero la memoria es débil y se decora la fuerza de la imagen con la literatura que cada uno tenga a bien ponerle.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A mí me han horrorizado estos días las imágenes de Gadafi asesinado, la vileza de la jauría humana que golpeaba, zarandeaba, y por fin ejecutaba a un hombre herido.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; “No conocéis la clemencia” y no sé yo si afirmaba o preguntaba Gadafi viendo lo que le esperaba en manos de esa gente, rebeldes, dicen, verdugos sin piedad que vivían la infamia como una fiesta, lanzando tiros al aire, gritando enloquecidos por la sangre y el horror, completamente drogados por la crueldad y las seducciones obscenas de la tortura. Las imágenes son una representación tan dura, tan real de las porquerías que un ser humano es capaz de infringir a su prójimo, que sólo recordarlas ahora, mientras escribo,  me vuelve a poner los pelos de punta.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Concedamos que yo no sé nada de Libia, que seguramente ese Gadafi estaba tan borracho de poder que pudo terminar como una regadera con esas excentricidades de Jaimas, vírgenes centurionas, enardecidos discursos con proclamas anticuadas e insultos a los disidentes. Concedamos que uno no tiene mucha idea de cómo vivían los libios ese poder, de las tribulaciones que les hizo pasar el coronel con sus arrogancias, sus gafas de sol y su chulesca pose de dueño de cortijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero algo se sabe, datos, hechos, los repartos de tierras, las faraónicas obras que dieron agua y  prosperidad a bastante gente que vivía por allí, no por París ni por Berlín, sino allí mismo; en el puto desierto. Los recursos petrolíferos que por lo visto Gadafi tenía intención de renacionalizar para poner coto a la corrupción que en los estamentos más altos del poder iban pudriendo los fundamentos revolucionarios en los que se quería sustentar el régimen.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sabemos también que muchos de los intrigantes para que este, digamos espontáneo movimiento rebelde, tuviera entidad en Libia formaban parte de esa élite corrupta que acepta como síntoma inequívoco de instauración democrática un buen bombardeo de la OTAN. Esos patriotas que claman porque se les llene el cielo de bombarderos y aviones inteligentes que vayan arrasando la amadísima patria en pos de una vida mejor para los que queden, y como camino hacia un régimen de libertades para los que sobrevivan.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Concedamos, en fin, que uno no tiene ni idea de cómo vivían los libios con el coronel Gadafi, pero a la vez, admitamos que tú tampoco la tienes y que la mayoría de esputos dialécticos que te está inspirando este artículo, no porque tú argumentes a fuerza de escupitajos sino porque los míos te dan mucho asco y gran fatiga,  forman parte de la inmensa espiral de propaganda que has ido engullendo, no  de ahora, sino desde que naciste en esta parte buena del mundo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y, ay, sí sabemos cómo terminan y se desarrollan estas quirúrgicas operaciones de liberación que el nuevo colonialismo occidental viene ejecutando desde que se terminó la segunda guerra mundial hasta la fecha.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tenemos maravillosos ejemplos en Afganistán y en Irak. Donde los paisanos de estas tierras se levantan cada mañana agradeciendo al imperio y sus adláteres las incendiadas libertades que les trajeron, la prosperidad de humo y bombas en la que viven, la democracia tóxica que les fue regalada tras varios cientos de miles de muertos y de operaciones de castigo. Qué asco.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Volviendo al horror de las imágenes de Gafafi ejecutado, me pregunto qué responsabilidades tendrán en el próximo y muy democrático gobierno de la Libia liberada los componentes de la caterva que aullaba de placer ante la captura del hombre. Qué premios recibirá el que apretó el gatillo, qué ministerio ocupará el que le dio al otrora gran hombre tres o cuatro bofetadas cuando estaba  este indefenso y malherido, qué clase de gobierno van a componer estos rebeldes patriotas de la venganza,  que se han ido fotografiando al lado de un cadáver como los cazadores antiguos, porque ya ni los cazadores hacen esa apología de la crueldad y la muerte.  Les da vergüenza.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-4615918332542747263?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/4615918332542747263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=4615918332542747263&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4615918332542747263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4615918332542747263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/10/imagen-democracia-y-bombas.html' title='IMAGEN, DEMOCRACIA Y BOMBAS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-6OXvptMvdZY/Tq6NF-MVeKI/AAAAAAAAAfU/Y5XuoQ7ayPA/s72-c/otan+libia+y+siria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1594951866380945518</id><published>2011-10-23T12:26:00.000+02:00</published><updated>2011-10-23T12:26:16.049+02:00</updated><title type='text'>EL OFICIO DE POETA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El muchacho, para decirlo sin herir a nadie, tenía una minusvalía psíquica. No tenía rasgos característicos ni nada, pero en cuanto habló supe de inmediato que no andaba muy católico, para decirlo ahora en plan castizo. El muchacho no estaba solo, eran media docena, tres mujeres y tres hombres cada uno de ellos con alguna deficiencia mental, alguno con unos ojos oblicuos que delataban sus problemas sólo con echarles un vistazo,  pero como he dicho, el que se me acercó no tenía ningún rasgo físico que lo pudiera definir. Era alto, bien parecido y, a pesar de cierta descoordinación en sus movimientos, no era exageradamente desgarbado, desde luego no lo era más que uno mismo, que según nos han ido contando, cuando caminamos movemos la cabeza de un hemisferio a otro y las manos nos cuelgan lacias y torpes como a los arlequines.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Habían ocupado un par de mesas en la terraza de la cafetería e iban todos ellos  tutelados por una chica joven bellísima. Se produjo cierto ajetreo nada más tomar asiento la pandilla,  porque todo el grupo quería sentarse muy cerca de la tutora, como los pollitos que siguen a la gallina madre hipnotizados por su seguridad y prestancia al caminar.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las tres mujeres, en una edad imposible de determinar, eran mucho más alegres y espontáneas. Jugaban a ser señoras mayores- y a lo mejor lo eran pero ya se ha dicho; no se sabe qué años pudieran tener, quizá porque la edad se manifieste más en la dureza de la mirada o el desencanto que ésta pueda inspirar, que en la cantidad de arrugas que nos apuñalen el rostro. Estas tres mujeres no tenían dureza en sus miradas y si había desencanto,  era un desencanto de niñas, un mohín que sabemos que siempre es fugaz y por eso lo nombramos mohín, porque es fugaz y enseguida pasa. Nada que ver con el rictus, que es un gesto, una mueca que el tiempo ha ido esculpiendo en el rostro y que no hay ya maquillaje, ni siquiera bienaventuranza vital que lo destruya.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las tres mujeres, decíamos,  no paraban de darse consejos entre ellas. Una le decía a las otras dos, que no hablaran tan alto que molestaban a los otros clientes, pero decía esto casi a gritos, como en una revisión de la parábola griega del mentiroso. Y las otras dos no se enfadaban ni nada, pero les soltaban a la supuesta silenciosa, algún dialéctico dardo envenenado; pues tú no beses tanto a la gente, que te encanta, y la otra decía: Es que te encanta mucho. La besucona tampoco se enfadaba por este reproche, que no sé si verdaderamente era un reproche o una especie de código de conducta y ayuda mutua con el que se pertrechaban y advertían entre ellas de las más que posibles crueldades del mundo exterior. Sólo pusieron fin a la controversia a la hora  de piropear a la camarera cuando les acercaba la bandeja con los zumos y los cafés descafeinados. Las dos chillonas la aclamaron con varios guapa, guapa, y guapa, como a la virgen del rocío, y la besucona, haciendo caso omiso a los consejos de las otras, le estampó dos sonoros besos en sendas mejillas a la sorprendida camarera, que tuvo que pensar que todas las tribulaciones de la hostelería, con esos clientes pejigueras, con esas señoronas que nunca encuentran apropiada la temperatura de sus cafés y con esos niñatos musculados que chasquean los dedos para avisarla como si fuera ella un animal doméstico, que todas esas tribulaciones merecían la pena si una mañana cualquiera, se la festejaba así y se la trataba con ese efímero cariño con que lo hacían aquellas tres mujeres.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;De los tres hombres, dos tenían el semblante muy serio, como si estuvieran ya cansados de aquella vida que les había tocado vivir. Uno fumaba compulsivamente y no paraba de mirar hacia la nada, absorto y como si estuviera emporrado y el otro mojaba en el zumo de naranja un trozo de pan con mantequilla y mermelada. Cuando sacaba el chusco, succionaba ruidosamente y lanzaba fugaces miradas a la monitora, esperando ser abroncado por ella. Estos dos eran algo más viejos y sí se les notaba la edad. Su retraso mental o lo que fuera que padecían, los había agriado o quizá fuesen las pastillas que tenían que tomarse para no subirse por las farolas nada más salir del centro, o quizá ese amargor que tenían era fruto de años de exclusión, de burlas y de soledad, no se sabe, porque las mujeres del grupo no padecían a primera vista de esa angustia existencial y el muchacho, el tercer hombre, el que se me acercó estaba, como las mujeres, lleno de viveza y de alegría.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los caminos de la tristeza son insondables; todos conocemos a personas afortunadas, con trabajo, pareja, techo, familia, que deambulan por la vida deprimidos y deprimentes, y sin embargo, todos hemos visto a los negros de los semáforos, vendiendo sus pañuelos de papel con una sonrisa generosa y llena de vida, como si los pusieran ahí los organismos oficiales del extinto estado del bienestar para que nos inyectaran a los transeúntes un poco de su alegría, como si estuvieran ahí para vestir de fiesta las esquinas de las ciudades.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El que se me acercó me preguntó mi nombre y se lo dije, me dio la mano y correspondí educadamente a su ofrecimiento. Volvió con el grupo, pero a los pocos minutos se acercó de nuevo, yo estaba leyendo un libro, fumando un cigarro y tomando un café, cada cosa a su tiempo, claro. El muchacho fue a buscarme un cenicero y me dijo; para que eches la ceniza, Juan. Le di las gracias un poco abrumado por esas atenciones y por la explicación inocente de la utilidad del cenicero. No tenía doblez ese “para que eches la ceniza” que pudiera querer decir; para que no la tires al suelo, so guarro. No, era simplemente una forma de pegar la hebra, de entablar conversación. Me preguntó; ¿Quieres que te traiga el Marca, Juan? Le dije que no, que  ya estaba leyendo un libro. ¿Cómo se llama el libro, Juan? Se lo dije (y tenía cojones el título; silogismo de la amargura de Cioran) . ¿A qué te dedicas, Juan? . Cuando me preguntaba eso, la tutora del grupo ya empezaba a mirar la chico con cara de echarle la bronca. Quizá porque sentí que estaba mirando y por decorarme un poco delante de una muchacha tan guapa, le dije que era escritor. ¿Y cuántos libros has escrito, Juan?. Si esa pregunta me la hubiese hecho un capullo, que alguna vez así ha sido, le habría contestado que unos doscientos, todos ellos rozando la genialidad. Pero me la hizo aquel muchacho tan simpático y le contesté la triste verdad. ¿Y para qué escribes poesías, Juan? . Empecé a mirar alrededor no fuera que algún cabronazo estuviera por allí con una cámara oculta para partirse de risa con la escena. No sé, le contesté, la verdad es que no lo sé. ¿No tienes novia, Juan? ¿No estás casado? Preguntaba esto como si la única razón decente para escribir poesías fuese ligarse a una mujer y quién sabe si llevaba más razón que un santo. La tutora intervino ya de manera decisiva y le dijo, quiere uno pensar que con cierta coquetería, que esas cosas no se preguntaban.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Unos minutos después se marchaban todos, dejándome otra vez solo en aquella cafetería, con el tabaco, con el café frío, con Cioran y su pesimismo que el llama -al pesimismo- la elegancia de la ansiedad y  con una duda terrible en la cabeza; a mi edad, con mis problemas, con mi ruina, con mi yo y con mis putas circunstancias, para qué coño escribes poesía, Juan.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-IHO2HOZIz-M/TqProa1NYGI/AAAAAAAAAfE/WG-GOVILZPo/s1600/El_violinista_celeste_-_Chagall.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="253" src="http://1.bp.blogspot.com/-IHO2HOZIz-M/TqProa1NYGI/AAAAAAAAAfE/WG-GOVILZPo/s320/El_violinista_celeste_-_Chagall.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1594951866380945518?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1594951866380945518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1594951866380945518&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1594951866380945518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1594951866380945518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/10/el-oficio-de-poeta.html' title='EL OFICIO DE POETA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-IHO2HOZIz-M/TqProa1NYGI/AAAAAAAAAfE/WG-GOVILZPo/s72-c/El_violinista_celeste_-_Chagall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-6687284741240454949</id><published>2011-10-12T12:40:00.000+02:00</published><updated>2011-10-12T12:40:40.332+02:00</updated><title type='text'>ME CAGO EN EL AMOR</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sanh1U4PF0Y/TpVuk0ptcqI/AAAAAAAAAe8/2Qf38SpGDbU/s1600/amor02.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-sanh1U4PF0Y/TpVuk0ptcqI/AAAAAAAAAe8/2Qf38SpGDbU/s1600/amor02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La primera edad del asombro se nos olvida enseguida porque no tenemos todavía bien engrasados los engranajes de la memoria. Además, los asombros lo son tanto, son tan grandes,  que apenas nos queda espacio o tiempo para reflexionar sobre ellos, los asumimos como lo hacen los cachorros de casi todas las especies y vamos desarrollándonos a la vez; con ellos, asombrados.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Estoy hablando de las primeras palabras que decimos al mundo; papá, mamá, caca..También estoy hablando de nuestros primeros pasos, tambaleantes como un borrachito y temerosos de, a tan tierna edad, rompernos la crisma y perder ya para siempre el uso de la razón que llegará en pocos años hasta nosotros haciéndonos, por fin, más listos que el chimpancé o que un gorrión. Hay que decir que algunos y algunas debieron sufrir ese lamentable percance – la caída fatal de la infancia- y se han quedado así, angelitos, no más listos que el gorrión y tan graciosos como el chimpancé.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Después vienen los asombros adolescentes, que esos sí los vamos guardando en el arca de nuestros recuerdos. El amor, ay, un poético cosquilleo que llega sin que uno sepa de dónde viene, que se conforma con las miradas, con los encuentros casuales, con los seguimientos discretos y con las visitas “&lt;i&gt;casuales&lt;/i&gt;” también,  a los lugares donde se pueda coincidir con la amada. Sólo para mirar y ser mirados, porque tardaremos meses en entablar conversación. Pero nos vale esa correspondencia, ese fugacidad , esa complicidad de niños chicos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El amor, ay, con todo su equipaje de cursilería y enajenación , que levanta un templo venerable y confuso de sentimientos que jamás habíamos conocido.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No sé si los muchachos y las muchachas de ahora, me refiero a los que tienen doce o trece años, siguen jugando a este teatro de las insinuaciones o, sin tanta lírica, directamente pasan a preguntarse quién de los dos lleva los  condones en el bolso o en la cartera. Hace tantísimo que no está uno en el mercado del flirteo que se parecen más mis recuerdos del cortejo a los de Gustavo Adolfo Becker que a los de mis contemporáneos púberes.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La verdad es que con mis doce o trece años todo era muy lento y muy misterioso. Después de semanas, el roce de una mano, el beso en una mejilla, la risa y el contento de juntarse con la amada a la que todavía no habíamos confesado  nuestra devoción por temor al rechazo, los paseos larguísimos en los que el mundo se detenía para escuchar el latido de nuestros corazones, sabiendo el mundo que esa fuerza maravillosa seguirá moviéndolo por los siglos de los siglos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;También lo moverá al mundo el odio, eso lo sabe uno, pero hacia otra dirección y no queremos ir a esa parte, no nos interesa nada esa población de gorriones piando ni de chimpancés haciendo monerías. No todos los asombros son hermosos, la mayoría son un asco y la vida se va encargando de que nos quede clarito a todos, hermanos chimpancés y&amp;nbsp; hermanos gorriones incluidos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero hablábamos del amor y llega el día que por fin ella te dice;  vamos a dar un paseo que quiero hablar contigo. Y tu corazón late esta vez  como el doble bombo de un batería de  Trash Metal, y tiemblas como un gorrión y como un chimpancé haces esas monerías que sólo hace un chiquillo para que lo mire la chiquilla. Y ya estás dibujando en tu cabeza el momento culminante del beso en la boca, seguramente sin mucha lengua, un beso casto y precioso que guardaremos en nuestros labios durante toda la noche, cuando en la cama no seamos capaces de conciliar el sueño porque ella y su beso lo son todo en esos momentos y nada hay más importante que retenerlo y nada más deseado que repetirlo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero pudo suceder que en ese paseo y en la confidencia prometida de la amada no nos esperaba un beso. Nos esperaba un carraspeo de la voz, una mirada dulce y sincera y una confesión que nos dolería más que si allí mismo, injustamente, nos hubiera un juez sentenciado a muerte.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Porque ahora resulta que,  a pesar de toda esa complicidad y de todos los indicios, ella sólo te quiere como amigo, pero que como amigo te quiere una barbaridad y estaría encantada de que esa amistad que ella siente pudiera sobreponerse a tu desencanto amoroso.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y a ti se te cae el alma y tu alma por el suelo como una sombra te sigue en esa noche que te habías prometido de dulces besos y aún más dulces caricias, y tu alma parece un rastro  de orín apestoso, o una bilis, o una mancha como aquella que dejó un niño en Hiroshima, cuando lo de la bomba. Y te vas hasta un acantilado como los poetas románticos a culpar a Jesucristo de tu perra suerte.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y desprecias al corazón por venderse a los indicios y como Tonino Carantone, te cagas en el amor y te preguntas si verdaderamente tú no fuiste uno de los que se partió la crisma tras sus primeros pasos, y culpas a tus padres por haberte ocultado que te partiste la crisma de chico  y que eres bastante gilipollas desde entonces. Y para exorcisar los demonios del amor, esa noche te haces una paja como si fueras un chimpancé, pensando en ella, caída ella ya de las altas torres adonde la subiste sin que ella supiera nada ni nada tuviera que ver en tu novela trágica. Y como un gorrión cantas tristes canciones al amanecer.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Hasta que, unos días después,  paseando tu tristeza chorreante por la plaza del pueblo, tropiezas con una muchacha, otra, que esgrime frente a ti una bellísima sonrisa, que te dice divertida que mires por dónde vas y con la que te disculpas titubeante mientras la ves alejarse ataviada con un traje de chaqueta celeste y celeste te parece todo en un momento como el cielo , y la chiquilla del traje de chaqueta celeste acaba de convertirse a tus ojos en un ángel del cielo y otra vez suenan lejanas y cursis melodías. Porque la chiquilla con la que has tropezado es la persona más guapa del mundo y su sonrisa podría redimir toda la pena con que la humanidad soporta la existencia y porque su dulzura podría hacer que se tambaleasen imperios y se abismaran fortunas. ..Y volvía el amor.  &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/7tkLc2npBZg/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/7tkLc2npBZg&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/7tkLc2npBZg&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-6687284741240454949?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/6687284741240454949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=6687284741240454949&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6687284741240454949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6687284741240454949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/10/me-cago-en-el-amor.html' title='ME CAGO EN EL AMOR'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-sanh1U4PF0Y/TpVuk0ptcqI/AAAAAAAAAe8/2Qf38SpGDbU/s72-c/amor02.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7489859434007344232</id><published>2011-10-08T13:30:00.000+02:00</published><updated>2011-10-08T13:30:45.872+02:00</updated><title type='text'>CONTRASTES</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-4ie0VRCFSrg/TpAzaq7EA9I/AAAAAAAAAe4/W4vot-NrPKk/s1600/goya_50capric.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-4ie0VRCFSrg/TpAzaq7EA9I/AAAAAAAAAe4/W4vot-NrPKk/s320/goya_50capric.jpg" width="225" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;He visto a  hombres que cuando se acercan  cargados con su negocio de baratijas y tonterías de mercadillo se mantienen erguidos, no nos dirigen la palabra, hacen una seña para que observemos  la triste mercancía que portan; los zarcillos, las pulseras, las muñequeras, los collares exóticos, las gafas de sol y los pañuelos- que si comprásemos el lote completo podríamos suplantar a algún artista de esos, como el loco de la colina, Keith Richards o Sarita Montiel- he visto, decía, a esos hombres que tienen que ganarse la vida con excentricidades y tonterías que ellos mismos jamás se colgarían. Te miran como si fueran príncipes de alguna lejana península negra y jamás pierden la dignidad por peregrinas que sean sus andanzas e industrias. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Y ha visto uno a mercaderes y empresarios con chalés y automóviles enormes,  perder el culo por un cliente, desvivirse porque al político que le puede licitar la obra o favorecer en el concurso público no le falte ni gloria en esos almuerzos de negocios donde la dignidad de todos los comensales se escurre por los sumideros de la vergüenza. Los he visto ofrecerles a los orondos directores generales más comida y más vino, decirles lo buenos, guapos y divertidos que son, reírles las gracias al gerifalte forrado y llevárselos de putas a la hora de la sobremesa. No sabemos si una vez en la casa de citas, ellos mismos se aplicarían a jabonarles las ingles a los tiranuelos. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;He visto a una duquesa octogenaria arrancarse en un baile por bulerías el día de su boda, un zapateado que dice más que cualquier discurso que pudiera esa mujer escribir, un zapateado que le dice al vulgo;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;“&lt;i&gt;Ea,  esta soy yo y así he vivido siempre. Haciendo lo que me ha salido de ahí, festejando y cobrando millones mientras vuestros hijos se mueren de asco, catando las cúpulas del poder  por una cuestión de sangre, herencia y escarnio histórico de un pueblo que no tuvo su revolución, que prefirió un levantamiento castizo,  que promulgaba ante la ilustración ; vivan las caenas. Con dos cojones.  Pues aquí me tenéis, amado pueblo, que venís una vez más a verme feliz mientras que vuestros días y vuestras noches se llenan de angustia, necesidad y dolor&lt;/i&gt;.”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;He visto a otros aristócratas, estos sin abolengo ninguno, aristócratas de la clase obrera,  olvidarse de las penurias de su origen y malversar el trabajo digno que tienen, perder la vida rellenando cucigramas en ergonómicas oficinas, tomarse muchos cafés a todas horas y organizar barbacoas cada vez que pueden con los compañeros de trabajo. Asistir entusiasmados a los juegos de simulación con que la clase media quiere alejarse como de la peste de la famélica legión . &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Uno de ellos no concebía la razón por la que en las oficinas de correos de la ciudad había esas colas tan largas. ¿Todos estos pringados reciben cartas, paquetes certificados, telegramas desde lejanas costas? Me preguntaba el muchacho. No, hijo, todas estas gentes vienen a pagar, hoy que es día diez y se acaban de cobrar los subsidios del hambre, los recibos de la luz antes de que se produzca el corte definitivo, el teléfono, la multa...Pero mi amigo de afectación tan aristocrática como la duquesa no entraba en razón. “Joder, pues ya podían domiciliarlas y nos ahorraban a todos tiempo” &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Hubiera sido muy largo, muy triste y muy inútil tratar de  explicarle que hace años que estas personas no tienen un saldo positivo en la cuenta corriente, que todos los recibos llegan devueltos y vuelven, cargados de amenazas y rencor recaudatorio, en forma de cartas certificadas, en forma de último aviso, pero algo de todo esto quise contarle. ¡Pues que pongan dos colas!, concluyó el genio. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;¿Cómo las llamarías? Le dije  ya un poco picado: ¿La cola de los pobres y la cola de los otros? ¿El turno de la pena y  el turno del bienestar? ¿La cola de la prosperidad y la cola de la ruina? . Mi amigo (dejémoslo en conocido) hizo algún aspaviento, como quien se quita una mosca gorda y fea de la cara, bromeó una miaja; este Gallardo, es que es un bohemio, así te va...y viendo que su solución tenía mil nombres; segregación, clasismo, fascismo embrionario, etc, etc, se largó. Mirando de vez en cuando atrás, no fuera que alguno de los jornaleros y parados que habían estado oyendo su gilipollez, anduviera siguiéndole para darle el paseíllo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;No queremos  que a este fulano, ni a nadie,  le den más cates que los dialécticos que, en su caso, son estrictamente necesarios. Hacer una pedagogía de la realidad, la que nos han enmascarado, para que ninguno sepamos quiénes nos acechan de verdad, quiénes nos amenazan. Desnudar de eufemismos la gran estafa y demostrar que es muy sencillo delimitar lo que es justo y lo que no. Porque ocurrirá que alguna vez tengamos que citar de memoria aquellos versos de Nicolás Guillén que transcribo aquí, como homenaje, como recordatorio y , quién sabe, si como advertencia. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="background: none repeat scroll 0% 0% transparent;"&gt;No me dan pena los burgueses vencidos.&lt;br /&gt;Y cuando pienso que van a dar me pena,&lt;br /&gt;aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,&lt;br /&gt;pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes,&lt;br /&gt;pienso en mis largos días sin camisa ni sueños,&lt;br /&gt;pienso en mis largos días con mi piel prohibida,&lt;br /&gt;pienso en mis largos días Y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pase, por favor, esto es un club.&lt;br /&gt;La nómina está llena.&lt;br /&gt;No hay pieza en el hotel.&lt;br /&gt;El señor ha salido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se busca una muchacha.&lt;br /&gt;Fraude en las elecciones.&lt;br /&gt;Gran baile para ciegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cayó el premio mayor en Santa Clara.&lt;br /&gt;Tómbola para huérfanos.&lt;br /&gt;El caballero está en París.&lt;br /&gt;La señora marquesa no recibe.&lt;br /&gt;En fin Y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que todo lo recuerdo y como todo lo recuerdo,&lt;br /&gt;¿qué carajo me pide usted que haga?&lt;br /&gt;Además, pregúnteles,&lt;br /&gt;estoy seguro de que también&lt;br /&gt;recuerdan ellos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7489859434007344232?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7489859434007344232/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7489859434007344232&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7489859434007344232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7489859434007344232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/10/contrastes.html' title='CONTRASTES'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4ie0VRCFSrg/TpAzaq7EA9I/AAAAAAAAAe4/W4vot-NrPKk/s72-c/goya_50capric.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2806572468210342174</id><published>2011-10-02T11:02:00.000+02:00</published><updated>2011-10-02T11:02:48.173+02:00</updated><title type='text'>CONTRA LA VEJEZ</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-AmhF6nTvkUA/TogoExUnASI/AAAAAAAAAe0/U8aQTKPDbpA/s1600/viejos.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-AmhF6nTvkUA/TogoExUnASI/AAAAAAAAAe0/U8aQTKPDbpA/s320/viejos.jpg" width="250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hoy es el día de las personas mayores, así las llaman, y como si todos fueran nuestros padres o abuelos, se habla  con gran respeto de esa circunstancia temporal, de ese triunfo sobre la muerte de los que han llegado a la senectud. Los noticieros se ponen babosos y nos los muestran con familiar cariño.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Habitualmente se prestigia la vejez, como si esa inminencia de la muerte dotara a los mayores de sabiduría, como si no hubiera en ellos, los mayores, sobre todo miedo y voluntad de sobrevivir algunos años, los que sean y casi como sea.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Como si por ser nuestros padres y abuelos no estuvieran ya en el mundo y anduvieran exentos de pecado, alejados de las tentaciones de la carne o la avaricia, atormentados por el deseo y pensativos frente a la vida que ha pasado, tan rápido, como una broma del tiempo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La ilusión del viejito venerable, justo, sabio, cuya opinión merece la pena ser tenida en cuenta,  se deshace en cuanto vamos a alguna fiesta de la llamada tercera edad y los vemos allí, bailando en lucha contra sus artrosis y sus crónicas lumbargias, el baile de los pajaritos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Esa sonrisa estúpida que a todos se les pone cuando, al ritmo del impío hombre orquesta del hotel, hacen su gimnasia danzarina, ese gregarismo de ir a visitar monumentos y a echarse fotos delante de los pórticos de las iglesias mientras una muchacha joven les arrea como al ganado, o les da veinte minutos para que compren tonterías y tipismos del pueblo visitado. Esa gula infantil pese a los consejos de los médicos de cabecera con que comen cualquier porquería que se les ponga en el plato y esos aplausos acríticos al grupo folclórico  de cante y baile que les ameniza la merienda.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y se pregunta uno; ¿A quién de estos/as mendrugos/as  podría yo pedirle consejo?&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El justo y el sabio, cuando aparecen por la vida, lo hacen porque siempre lo fueron o la mayor parte de su tiempo quisieron actuar con eso; sabiduría y justicia.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La edad no nos da nada nuevo, bueno sí; dolores que nunca sentimos, bultos que nacen de madrugada y que se descubren al amanecer, verrugas feísimas que no sabemos qué mensaje vienen a darnos, huesos que crujen como la madera vieja, pidiéndonos clemencia y reposo. La edad  nos quita vigor y sobre todo nos quita esperanza.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero ocurre que en ellos, en los viejos, se proyecta siempre la sombra de nuestros padres y queremos honrarlos y para eso decimos que hay conocimiento y experiencia y que,  aunque se pierda la dignidad al ir conducidos como borregos por las industrias del ocio y la hostelería, hay bajo el sombrero alguien al volante todavía.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los viejos, vamos diciendo, el único plus que tienen es precisamente el de los años. Es mentira que sepa más el diablo por viejo que por demonio. Lo que sabe ese ángel del señor lo ha sabido siempre, por eso se puso flamenco con dios padre y por eso dios padre lo favoreció tanto, dándole para siempre la franquicia del pecado y la perversión.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Siempre hay excepciones que confirman la regla. Lo que dijo sobre la vejez  La Rochefoucauld, nos parece  un poco cruel, como todas las sentencias, pero bastante atinado:  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Bitstream Charter,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de juventud.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2806572468210342174?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2806572468210342174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2806572468210342174&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2806572468210342174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2806572468210342174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/10/contra-la-vejez.html' title='CONTRA LA VEJEZ'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-AmhF6nTvkUA/TogoExUnASI/AAAAAAAAAe0/U8aQTKPDbpA/s72-c/viejos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-867918281388659300</id><published>2011-10-02T10:35:00.000+02:00</published><updated>2011-10-02T10:35:21.628+02:00</updated><title type='text'>EL CHISME</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-t7XkgREzJ2s/ToghtM6HyHI/AAAAAAAAAes/gd4dxBe3eVg/s1600/Chismosas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-t7XkgREzJ2s/ToghtM6HyHI/AAAAAAAAAes/gd4dxBe3eVg/s1600/Chismosas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las personas quieren, cuando nos cuentan algo y se sienten cargadas de razón , sentir nuestra complicidad, saberse apoyadas por nosotros e incluso que echemos, en caso de controversia, un poquito más de leña al fuego y aportemos nuevos datos sobre la maldad, la estulticia o la vileza del criticado, pero – ay, hombre confiado- lo más torpe que podemos hacer , cuando alguien nos habla mal de sus seres queridos - padre, madre, esposa, marido o hijos-es darles la razón.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Da lo mismo que nos lo vayan poniendo verdes “&lt;i&gt;porque hay que ver mi niña que es una lo que sea, o mi marido que es un lo que sea (casi siempre un machista) o mi padre que no echa una mano a mi madre que también tiene lo suyo, si no fuera por mí, porque mi cuñadita sólo va por allí para hartarse de dulces los domingos por la tarde y no te digo nada de mi hermano, el calzonazos de mi hermano...&lt;/i&gt;”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Como te animes a corroborar alguno de sus argumentos ya la has liado, amigo. Quizá de las cuñadas/os o las suegras/os , se pueda todavía maliciar un poco y darles algunos sopapos críticos, pero no le toques jamás la madre a un hijo por mucho despecho que haya vertido sobre ella, para desahogarse contigo.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No le toques el marido a una señora, por mucho que lo haya tachado de cagajón insensible y machista.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ni se te ocurra decirle a unos padres, pues sí, me parece a mi que vuestro hijo/a es un verdadero inútil, por más que ellos mismos te hayan facilitado todos los argumentos para llamarlo así; inútil,  y hasta para darle un cate en cuanto lo veas aparecer.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Porque se trata, en realidad, de un desahogo y decir al maledicente íntimo que lleva razón es hacerle daño.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ahí debemos exasperar nuestra esgrima dialéctica y ser capaces de apoyar sin ser demasiado explícitos, de comprender pero a la vez, disculpar al afrentado para que nadie sienta que su matrimonio es una estafa, que su tutelaje sobre los hijos un fracaso, que su relación con los progénitos una hazaña bélica llena de heridos, bombas que estallaron y daños colaterales.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;También se da el caso contrario, que estén sacando las tiras del pellejo (qué expresión, es como una greguería del desafecto) a un conocido y tú te niegues rotundamente a participar de la fiesta. Eso molesta muchísimo porque el que critica o calumnia siempre cree que se le va a seguir la corriente, que se le van a pedir todos los detalles, mejor cuanto más escabrosos sean éstos. Es la costumbre, casi siempre por diversión o por su contrario; el aburrimiento, cuando se pone sobre la mesa de operaciones de la infamia la vida de alguien, casi todo el mundo se apunta a esa antropofagia de comerse crudo al pobre ausente.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El que vomita su rencor o su burla soporta muy mal que uno lo corrija. En su interior sabe que su discurso es de una gran vileza y se defiende mirándote como diciendo; ¿Tú qué? ¿te crees mejor que yo porque no entras al trapo? Y lo normal es que entonces sea cuando suelta el último as de su manga infectada; ¡Pues no te puedes ni imaginar lo que fulano dice de ti cuando tú no estás presente!  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo mejor es irse,  porque digas lo que digas será mal interpretado. Lo mejor es meterse las manos en los bolsillos y silbar una melodía y dejar a la jauría ladrando y que suenen esos aullidos cada vez más lejos, mientras va uno de su corazón a sus asuntos, como el poeta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-RPCSLYPTrwg/Togh5OsiBsI/AAAAAAAAAew/15AKL9-YVuA/s1600/Ramon+Sandoval+-+Chismosas_+55x60+mixto+lienzo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="292" src="http://1.bp.blogspot.com/-RPCSLYPTrwg/Togh5OsiBsI/AAAAAAAAAew/15AKL9-YVuA/s320/Ramon+Sandoval+-+Chismosas_+55x60+mixto+lienzo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-867918281388659300?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/867918281388659300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=867918281388659300&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/867918281388659300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/867918281388659300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/10/el-chisme.html' title='EL CHISME'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-t7XkgREzJ2s/ToghtM6HyHI/AAAAAAAAAes/gd4dxBe3eVg/s72-c/Chismosas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2506321248837164066</id><published>2011-09-18T11:56:00.000+02:00</published><updated>2011-09-18T11:56:31.771+02:00</updated><title type='text'>SIN  CARETA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-tkxrdKUvVog/TnXAADGW7HI/AAAAAAAAAek/8R6BaOfp5Pw/s1600/22a.+caretas.50.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="243" src="http://2.bp.blogspot.com/-tkxrdKUvVog/TnXAADGW7HI/AAAAAAAAAek/8R6BaOfp5Pw/s320/22a.+caretas.50.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo creo que si asomara la cabeza por la televisión uno, concejal de cualquier cosa sin importancia, ya saben; educación, cultura, fiestas...y dijera este hombre con corbata o mujer con pamela:   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;i&gt;Pues miren ustedes la temporada de playas, o la fiestas patronales, o lo que sea, de este año que recién acabamos,  ha sido una verdadera mierda. Se lo digo yo, que lo he organizado con mi equipo y nos hemos montado una pachanga que no sé cómo no estamos todos detenidos&lt;/i&gt;”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo creo que  sentiría la sufrida población , tras declaraciones de esta jaez, una corriente fresca de simpatía por ese individuo/a.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;También pienso que si saliese por fin el presidente del gobierno y se arremangara la chaqueta como los jugadores de póquer y en una alocución al parlamento y vía televisión al pueblo soberano, confesara:&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;i&gt;Veremos a ver, ¿Ustedes de verdad se creen que yo mando algo todavía sobre los asuntos económicos? ¿Quién creen ustedes que me va a pagar a mí la pedazo de campaña de cartelitos y vídeos horteras que estamos preparando para las próximas elecciones? ¿La legión de paniguados, disciplinados y abúlicos militantes que andan por las provincias del partido buscando un carguito, un despacho, un sueldo, una roja alfombra que pisotear cada mañana? No, cojones, no; a mí me va a pagar mi verbena electoral uno de esos  bancos, también llamados “mercados” que dominan el mundo&lt;/i&gt;.”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pienso yo que en vez de la fatiga tan grande que nos produce el presidente del gobierno con sus tonterías y sus farsas democráticas, si saliera diciendo estas cosas podríamos de una vez echar la grandísima pota que llevamos guardando en nuestro maltrecho estómago durante estos últimos años. Y tras la vomitera no se arregla nada pero tenemos al menos localizado el asco. &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;También me gusta pensar en un locutor que mientras recita la noticia de que en los enfrentamientos con la policía se produjeron treinta heridos, veinte de ellos policías con contusiones de diversa consideración, parase el locutor su letanía de aburrimiento y le diera hacia atrás al vídeo de la noticia, como en la moviola del fútbol, y viéramos toda la audiencia con la boca abierta cómo iban ataviados esos policías, qué escudos, qué porras, qué físicos imponentes de guerrilleros del futuro gastaban esos policías.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y que después nos asomara la cámara chivata a la primera línea de la manifestación y ahí, tuviésemos el primer plano de un canijo con rastas chillando muy fuerte, de una bellísima muchacha con piercing en la nariz diciendo casi todo el tiempo “hijos de puta” y , bueno, más o menos así todos; algún viejo luchador con su foulard palestino, otro medio hippie con pinta de haberse hartado de follar durante su juventud, denunciando la violencia. No sé, esa gente que le echa arrestos, coge la pancarta y pelea por los derechos de todos, que al final es una pelea por la vida.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Me gustaría, insisto, que a estas alturas el locutor le dijera a su audiencia;  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;i&gt;¿y estos perro flautas han conseguido que de los treinta heridos, veinte de ellos sean policías? ¡Camaradas: la revolución es viable, posible y necesaria! Si hemos sido capaces de infringir esta derrota (veinte a diez) a la dotación de antidisturbios pertrechados de escudos, armas, gases y porras, con las misérrimas fuerzas de las que dispusimos; una piedra, una pancarta, un ejemplar encuadernado del Capital, ¡Ah, famélica legión; en cuanto tengamos un fusil de asalto ocupamos el palacio de la Moncloa, hacemos una carioca con el presidente y nos meamos de risa pintando la fachada de la Zarzuela con la tricolor&lt;/i&gt;!”.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Estaría muy bien. Quitarle las máscaras, las infinitas capas de maquillaje con las que se adorna la información.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hacer un rotundo corte de mangas a este sistema que se desangra pero sólo por abajo, declarar a Botín persona non grata en ciudades, pueblos y  pedanías, mofarse continuamente de la metáfora obscena de su apellido.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Espetarle a los democrátas de toda la vida que los de Bildu fueron democráticamente votados por las personas de ese territorio y que habrá que aceptar democráticamente el veredicto de las urnas, sobre todo cuando no hay bombas por medio. Que también hubieron muchas personas que les votaron a ellos y no pensamos que esas personas hayan perdido completamente la cabeza, o que votaron a Sandokan, el tigre de Marbella, en la Córdoba lejana y sola.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Decirle al mundo que el capricho, los intereses y la ambición de los EEUU han provocado ya más de un millón de muertos en Irak, el setenta y muchos  por ciento civiles, haciendo buena aquella espantosa máxima que decía que para no morir en una guerra, lo mejor es ser militar.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Decirle a los voceros de la infamia que la parejita que se compró un piso que jamás podría pagar o que tardaría varias vidas en pagar no es la  culpable de la crisis financiera. Que la esperanza es lo último que se perdió, ya está completamente perdida, sí, pero hubo un momento absurdo en el que todos pensamos que podríamos vivir bastante bien de nuestro jornal, algunos incluso pensaron que este era el mejor de los mundos posibles y se mofaban de otras experiencias políticas que buceaban en la liberación del hombre, o en el hombre nuevo,  por más que el hombre nuevo se nos vistiera de anciano con uniforme verde olivo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Una doméstica inversión de los valores informativos, un campo de minas sobre la información en el que nos estallara en la mismísima jeta la razón de los bombardeos en Libia, del silencio en Siria.  Las imágenes de nuestro mundo chachi musicado por Shakira y sus caderas,  pervertidas por instantáneas  del dolor del desahuciado, de las colas en las casas de caridad, de las familias que en la era de los grandes adelantos tecnológicos pasan las noches alrededor de una vela porque les han cortado la luz, se bañan en los servicios de las estaciones de autobuses porque les han cortado el agua o se suicidan algunos de sus miembros porque les han ido robando la dignidad, la ilusión, la alegría.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sacar en las portadas de los periódicos cada día la declaración de pena, de rabia, el grito rebelde de quienes no aceptan este sapo terrible que hemos de comernos cada día. Condenar al ostracismo y a la indiferencia el glamour y la aristocrática suficiencia de las celebridades, cantantes, escritores, opinólogos de mierda y demás ralea que ciega y ensordece el grito de guerra de los que ya no pueden más.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Dejar en ridículo siempre al que presume de coche, de casa, de fuerza, del tamaño de su falo, de su corazón de oro. Mandar callar por decencia intelectual al que se viene a culpar de los males de Europa al negro, al moro o al chino. Permitir que en esas mesas asquerosas por donde se vierten las bilis de la opinión fascistoide, tengan el mismo tiempo para perorar el obrero frente al abogado, el chino frente al mercachifle , el negro con su historia frente al obrero racista con la suya.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ya lo decía Mussolini; el mundo no será fascista, pero estará fascistizado. Sólo falta que una parte de los pobres decida ir a por la otra parte de los pobres a los que se ha comprado con sueldos fijos,  uniformes, porras, pistolas y togas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-XB9f3gL0pfs/TnXARJ-dBdI/AAAAAAAAAeo/KgRsBAQ6I7I/s1600/Caretas-Teatro-N2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="202" src="http://1.bp.blogspot.com/-XB9f3gL0pfs/TnXARJ-dBdI/AAAAAAAAAeo/KgRsBAQ6I7I/s320/Caretas-Teatro-N2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2506321248837164066?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2506321248837164066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2506321248837164066&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2506321248837164066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2506321248837164066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/09/sin-careta.html' title='SIN  CARETA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-tkxrdKUvVog/TnXAADGW7HI/AAAAAAAAAek/8R6BaOfp5Pw/s72-c/22a.+caretas.50.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-3574125070666150584</id><published>2011-09-03T21:16:00.002+02:00</published><updated>2011-09-03T21:26:33.375+02:00</updated><title type='text'>ARTISTAS INVITADOS</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Si cayéramos mañana, en la batalla, víctimas del infarto de miocardio, del cáncer, de la depresión o del suicidio, vendrían a glosarnos y a rendirnos homenaje muchos de los que hoy afilan sus navajitas cada vez que nos ven pasar por delante suyo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;La muerte o la completa desgracia desactivan cuitas y rencores y pasa uno enseguida a formar parte de los mejores, los que siempre se van. Muerto el perro se acabó la rabia, dice el refrán, lo que no queda tan claro es si la rabia periclitada es sólo la del finado o se apacigua, con la muerte del perro, también  la rabia de los que quieren ser enemigos. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Me da que sí, que acaso eso de morirse consigue que prescriban los odios, las envidias, los rencores que se hayan podido ir suscitando. Hasta el buen dios, no vio otra solución para la perfidia del mundo, que la muerte de su hijo, es decir la suya propia según la esquizofrénica poesía lírica de la trinidad. Por eso tranquiliza tanto a sus defensores la pena de muerte, que a nadie resucita ni nada soluciona, pero hace que el vengativo descanse por fin de su sed de venganza, que medio olvide de una vez la afrenta o el delito. Debe ser muy duro vivir odiando o envidiando, de ahí ese rictus como de estreñimiento severo con que muchas personas se manejan. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;También, si mañana acabáramos para siempre nuestro deambular por este valle, nos quedarían muchas cosas que decir, muchas palabras de afecto que hemos ido dejando para después, para ese momento futuro de la vida en el que nos soñamos fuera de peligro y capaces de asir la paz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Cuando esos pensamientos tenebrosos vienen al caletre es bueno llamar a alguien por teléfono rápidamente, quedar para tomarse una cerveza, fundar un colectivo de víctimas de la tristeza, abrazar a la mujer y a la hija que nos miran divertidas, como diciendo ya está este otra vez, qué querrá. Poner música de Mozart y dirigir la orquesta un rato, leerse de un tirón seis o siete poemas de Carlos Edmundo de Ory, comprarse alguna tontería de plástico en un chino,  visitar a la madre, darle esa caricia tantas veces postergada, no sé; poner en orden los cariños para que no nos descubramos malversando el amor que nos han regalado, la amistad que nos ofrecen, la vida que nos dieron. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;La suerte nos ha traído montoncitos de mierda que quisieran componer, así todos juntos, la gran sinfonía de hedor y diarrea, pero frente a esto, nos ha dado , como un regalo que nos hace suspirar y tirar hacia delante , algunos buenos amigos, muchos de ellos incompatibles entre sí y que, sin embargo, quieren estar con uno, echar el rato, hacernos favores cuando más lo necesitamos. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;La nómina es lo suficientemente extensa como para llenar este folio virtual. No vamos a nombrarlos porque nos hemos ido basando en la discreción y el rigor formal para encontrarnos por las avenidas del mundo. A mí, como en la copla, me gusta tener un montón de amigos para así más fuerte poder cantar. Me gustan mis amigos guitarristas, bajistas, bateristas, poetas laureados y sin laurear, teatreros, politizados, jornaleros o aburguesados, versallescos o canallas. Cada uno tiene un nombre que puedo decir en voz alta y por el que puedo jugarme la cara en caso de que alguien venga a calumniarlos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-C_iUv9u6V6Y/TmJ7aRG0mdI/AAAAAAAAAeg/0kl-SGGk5yM/s1600/DSC_1101.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="212" src="http://1.bp.blogspot.com/-C_iUv9u6V6Y/TmJ7aRG0mdI/AAAAAAAAAeg/0kl-SGGk5yM/s320/DSC_1101.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Pero también hay una parte fea y grotesca a la que no deberíamos hacer ni caso. ¿Por qué los traemos aquí? ¿Estamos de verdad enfadados con alguien? ¿Acaso no comprendemos casi toda la maledicencia? &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Hace ya algunos meses decidí administrar los comentarios que tiran (uso el verbo con toda la intención) algunos lectores al blog por donde me vierto (este verbo ha salido así, como un sarpullido y no me da la gana quitarlo) . &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Sólo publico los comentarios laudatorio es una broma esto que hago conmigo mismo porque las alabanzas son muy escasas, raquíticas , pero cuando salta una, zas, la pillo al vuelo y la publico. Lo hago más que nada por irritar a los malvados que se ven condenados al ostracismo de mi brevísima península, que para eso es mía, hasta que me corten el internet. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Los espumarajos de un grupo o de un multiforme anónimo, qué sé yo, los mando directamente al cubo de la basura. En algún articulillo lo advertí, pero el crítico o los críticos fijos, no se dieron por aludidos o en realidad ni lo leen a uno, sólo le escupen, y ahí siguen, cada semana, con su biliosa cruzada , así que apenas empieza un servidor  a leer su diatriba,  le da a eliminar con el pulgar hacia abajo, como un Cesar en el  circo romano,  y me quedo tan pancho.  &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Escribir así, casi siempre en primera persona o perorando de lo que me pasa, es la única forma que tengo, que sé, de juntar palabras. Podría humillarme y decir que sé muy poco y que lo poco que sé me ha costado bastante aprenderlo. Leyendo mucho, quitándome de otros placeres más vanos como mirar la televisión o jugar al fútbol los viernes por la tarde. Fijándome en lo que saben los otros y absorbiendo lo que puedo de esos amigos míos, de sus tertulias, de su ejemplo, de sus militancias o de sus libros. Prestando mucha atención a los listos de la clase y pendiente de que se me pegue algo. Con todo esto he conseguido cierta prestancia, alguna capacidad de enhebrar la aguja de los argumentos y a veces, en los días buenos, hasta de los sentimientos. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Esas son las armas que tengo. Pocas y con la pólvora regular, es cierto. Como cierto es que al malo de mi novela le producen arcadas esta celebración de uno mismo que descubre en cada artículo que me lee, que me pregunto yo para qué ese mal rato, esas ganas de cabrearse con un fantasma. No puedo, sin embargo, administrar los – así llamados- comentarios que se producen en otras páginas que tienen a bien sacar mis artículos a consideración pública (ay qué frase) . &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Pese a la fama de Narciso de barriada que pueda tener, jamas releo algo que haya escrito una vez publicado, me da cosa mirarme en ese espejo que como los del callejón del gato, representan siempre deformidades del estilo, ideas que pensamos que estaban bien cuando las escribíamos y que expuestas en la plaza, nos dan como grima, como vergüenza porque creímos escribir en la intimidad de nuestra torre y se ve uno como cuando lo graban en un vídeo; mas gordo, más feo, más raro de lo que uno creía que era. Ya digo; una vez publicado algo, a otra cosa. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="font-family: Times,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: large;"&gt;Alguien me advierte entonces de los – así llamados- comentarios que inspira mi escritura en la concurrencia. No se cree que no los he leído nunca e insiste. Da igual, le digo, no tiene importancia hombre. Será seguramente cosa de un genio con fatiga, o de un bromista. Seguro que es eso; un bromista y un cachondo que se parte el pecho con esas cosas. Pero el amigo es tozudo se ha empeñado, así que me manda una recopilación de algunos de ellos por correo electrónico que ha cogido de las páginas llamadas “Sanlúcar digital”  y Sanlúcar t.v.. Esta es una selección de los que me ha enviado. Los publico tal cual, con sus peculiaridades ortográficas y léxicas, para que vean que, ya puestos, pueden venirse- sólo un rato, eh-  por aquí  a convulsionar como la niña del exorcista la tranquilidad de esta alcoba. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif;"&gt;&lt;i&gt;Luz: Patético. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif;"&gt;&lt;i&gt;Lector: Deja de escribir tonterías, inten tas dartela de filósofo de barrio, de Sabinero e incluso de Javier Krahe, pero lo único que te sale son boberías. Dedica este espacio a otras noticias y no pierdas más el tiempo. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif;"&gt;&lt;i&gt;Esperpéntico: dejese de escribir adulaciones y dediquese a entender lo que es el sindicalismo. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif;"&gt;&lt;i&gt;Guillermo de Melk :Se ovaciona usted a si mismo, lo siento Gallardoski, ese truco es muy viejo.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Eligio Gonzalez: &lt;span style="color: black;"&gt;pues de nada joven, ya lo dijo alguien, al que usted le tiene muchas simpatias y le hace continuas reverencias, ¡si a mi vecino no le gusta como yo vivo pues que se mude!. O dicho mejor en el lenguaje "barramedazo",si no le gusta mi tierra, vuelvase al, coño de su madre total, para lo que usted aporta.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Ciudadano : No se como un medio como este permite publicar semejantes chorradas, y más con los tiempos que corren, donde debieran primar las noticias de interés y dejarnos de estas pamplinas de el señor este, que se aburre y escribe aquí.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Sevillano :Bien Baboski, bien&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Lucía :Babosito&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;justiciero: Ah, pero si el malaespina tiene hasta su pequeño corazoncito y ahora resulta que piensa como un padre a la antigua usanza. No, si al final este malaespina se va a convertir en un asqueroso conservador.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Smiley: Yo, con perdón, tengo la impresión que todos estos comentarios, los ha escrito el mismo  articulista, lo siento Gallardoski, pero ese truco ya es muy viejo.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Marga : Estas viejo y baboso, Gallardo, das pena. Mirate en el espejo, esas canas, esa cara de falso progre que quiso ser poeta, ten valor hombre para estar solo y dejalo ya... Ponte a leer en tu casa, estas muy visto, ten la dignidad de apartarte a un lado y en cualquier caso, aplaudir, solamente, desde el anden la carrera...&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Eligio Gonzalez:  la verdád, el articulo, es para dejar a la confitería Pozo sin merengas.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-style: normal; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Century Schoolbook L,serif; font-size: large;"&gt;¿Ustedes creen que esto está bonito? Decirle estas cosas a un hombre de mi edad, con lo sensible que estoy...¡ay, criaturas! &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3CSbw-y1uTA/TOj3xR0bP5I/AAAAAAAAAb8/sQToOiQhYWU/s1600/ser_santo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="319" src="http://4.bp.blogspot.com/-3CSbw-y1uTA/TOj3xR0bP5I/AAAAAAAAAb8/sQToOiQhYWU/s320/ser_santo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="LEFT" style="line-height: 100%; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-3574125070666150584?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/3574125070666150584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=3574125070666150584&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/3574125070666150584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/3574125070666150584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/09/artistas-invitados.html' title='ARTISTAS INVITADOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-C_iUv9u6V6Y/TmJ7aRG0mdI/AAAAAAAAAeg/0kl-SGGk5yM/s72-c/DSC_1101.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-4731842259723447859</id><published>2011-08-27T22:12:00.000+02:00</published><updated>2011-08-27T22:12:31.605+02:00</updated><title type='text'>AMIGO DE VERANO</title><content type='html'>   	 	 	 	&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-h6CMozIbzIY/TllPmaFsfwI/AAAAAAAAAec/t0sPFLATu84/s1600/7749852597692932.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="261" src="http://4.bp.blogspot.com/-h6CMozIbzIY/TllPmaFsfwI/AAAAAAAAAec/t0sPFLATu84/s320/7749852597692932.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Este verano me he echado un amigo nuevo. Me gusta escribirlo así; “me he echado”, como si las vicisitudes de la vida las lleváramos encima a la manera de los viejos traperos, con dos sacos al hombro: En uno las cosas buenas; los amigos, las lealtades, los cariños y los amores. Y en el otro echaremos  la inmundicia, la barbarie, la traición y el abandono.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cada tarde quedamos sin decírnoslo pero sabiéndonos fijos a la cita, mi amigo y yo. Y nos da mucha alegría cuando nos vemos aparecer el uno al otro por la arena de la playa. Nos saludamos cariñosamente con un lenguaje primario que ambos hemos convenido para entendernos. Un lenguaje de pocas pero, precisas y muy significativas palabras.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nada más vernos, ambos nos quitamos las camisetas y nos vamos directamente a la orilla, desde la que vemos cada tarde salir para sus industrias marinas a los barquitos de pesca. Vamos dejando que el capricho de las olas nos moje, a él mucho antes que a mí porque mide bastante menos que uno, calculo que menos de un metro, unos 90 centímetros.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando siente mi amigo  la impresión en la barriga del agua fría y espumosa que han traído las olas,  me mira sonriendo por el frescor y me señala que él ya está completamente empapado y que me corresponde a mí, en solidaridad con su tiritera, tirarme al mar como los submarinistas y ofrecer al público presente un buen chapuzón. Entonces mi amigo comienza con su hermoso espectáculo de risas y observaciones con los que cada tarde vuelvo a casa confortado y ufano de esta amistad.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Al principio de conocernos le pregunté por qué no se tiraba al agua con más ligereza y valor, y él me contestó con total sinceridad, pues no conoce otra cosa que la verdad este amigo mío, que tenía miedo, como Woody Allen. Se agarraba esos primeros días a mi cuello como una cría de mamífero y pese a lo que disfrutaba con cada una de las olas y de la excitación que le producía aquel juego del agua salada en la cara, no se soltaba ni un minuto de mi abrazo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Quizá a esta altura debiera decir que mi amigo tiene dos años.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ha ido, poco a poco, cogiendo confianza, yo creo que primero en mí, y a continuación en el mar. Ahora se planta como un pequeño titán casi de tebeo y tensa sus músculos para desafiar la rudeza con que las olas quieren tumbarlo. Cada vez que una de ellas lo tambalea sube la cabeza para encontrarse con mi mirada y , si apruebo la gesta, sonríe otra vez como un luchador victorioso.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando alguna de las olas sí consigue hacerlo caer, ni maldice ni llora, vuelve a reír sabiendo quizá a sus dos años,  que casi todas las caídas de la vida serán parte de la gran broma del destino, y exclama entre preciosas carcajadas de niño feliz: “Al agua otra vez” reduciendo la estructura silábica de esta frase a  un “Gua ta vé” .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tras un rato de zascandilear con las olas que se dividen en dos: “Ande” (grande) e “Ica” (chica)  llega la hora de la observación. Mi amigo fija la vista en un barco que viene de Bonanza y señala, como Cristóbal Colón en dirección a las Indias aunque para él, a saber por qué misterioso motivo, todos los barcos se dirigen a “Caaia” (Canarias) , y muestra  uno el mismo interés que mi amigo pensando qué vidas llevan las personas que trabajan en ese barco, si se les hace larga la travesía, si se marean cuando la mar se pone brava, si habrá alguno de la tripulación leyendo a Tolstoi en su camarote. Si habrá un joven enamorado que, sin embargo, sabe que tendrá que tener un amor en cada puerto para prestigiar al gremio. Mi amigo entonces dice “Yatá” (ya está) y pasamos a otros asuntos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Uno de esos asuntos es la descripción de las cometas. A mi amigo deben parecerles míticas aves de colores en atención a la fascinación que le producen. Me repite insistentemente que las mire, como si yo estuviera medio tonto y no fuese capaz de sacarle el provecho y la poesía que tienen esos artilugios peleando contra el poniente. Contoneándose como estrellas diminutas, diurnas y de colores por el cielo azul que nos arropa.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En esta zona de la playa, tras casi dos meses de frecuentarla, se crean algunos pequeños lazos de vecindad y como vamos cada tarde dos parejas ya tirando a maduritas, ejercemos una especie de &lt;i&gt;abuelazgo&lt;/i&gt; colectivo con el chiquillo. Venimos aquí, a esta paz y a este murmullo del agua, para resarcirnos de las tribulaciones y pendencias de la jornada, del acoso del mundo del dinero a nuestras vidas, para olvidarnos de ese espanto enorme al que llamamos crisis. Y nos quedamos a veces, los cuatro adultos, absortos en el juego y el entusiasmo de nuestro joven amigo por las cosas más sencillas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo, dedico gran parte de la tarde a recoger piedras de distintos tamaños que él, luego, va apilando como esbozando una escultura efímera que, por cierto, no vale mucho menos que algunas de esas extravagancias que se exponen en los museos de arte contemporáneo. Pero como mi amigo tiene buen gusto, en cuanto la deforme estructura de piedra y conchas marinas está en pie, las destruye entre carcajadas para luego levantarla otra vez, como un Sísifo dichoso.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;La tarde se pone guapa, se maquilla para los nativos y los visitantes y mi amigo y yo nos damos un paseo por la orilla, comentando las mareas “no tá lagua” (no hay agua) .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se respira paz y sosiego y como cada vez hay menos cuerpos desnudos porque se acercan los rigores de septiembre, las gaviotas se pasean tranquilas por la arena, como un ejército que vuelve a  campar por sus fueros, arrebatados por la barahúnda de bañistas veraniegos. A veces ese sosiego vespertino es interrumpido por la risa gutural de mi amigo porque yo finjo caerme o tropezar,  o por alguna otra tontería que hago con el objeto de provocar esa carcajada luminosa del niño que es un sonido bellísimo, propiedad del ser humano, único bicho viviente que ríe.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando nos despedimos, mi amigo y yo, nos decimos adiós muchas veces, porque nos hemos acostumbrado a estar juntos. A pasearnos de la mano por la playa, yo a veces con la mirada perdida en los horizontes de la incertidumbre y él, con la mirada limpia  de quien va a vivir en el futuro.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tengo que agradecerle a mi amigo Cayetano el contagio de su inocencia y la alegría sencilla de sus días. Estas palabras son mi forma de darle las gracias y ese abrazo que casi nunca le doy.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-4731842259723447859?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/4731842259723447859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=4731842259723447859&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4731842259723447859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4731842259723447859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/08/amigo-de-verano.html' title='AMIGO DE VERANO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-h6CMozIbzIY/TllPmaFsfwI/AAAAAAAAAec/t0sPFLATu84/s72-c/7749852597692932.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-6419047405781635461</id><published>2011-08-23T20:31:00.000+02:00</published><updated>2011-08-23T20:31:53.811+02:00</updated><title type='text'>Oh, melancolía...</title><content type='html'>   	 	 	 	&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; &lt;/style&gt;    &lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; “&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Ser poeta no es una ambición mía, es mi manera de estar solo”.  F. Pessoa&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/--NAUwRLR5lk/TlPxfjYKkKI/AAAAAAAAAeY/5rygf7XAYqY/s1600/reflejo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/--NAUwRLR5lk/TlPxfjYKkKI/AAAAAAAAAeY/5rygf7XAYqY/s320/reflejo.jpg" width="249" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Yo no sabía qué había escrito ese hombre, ni tenía de él otra referencia que la que mis amigos me habían dado; es de Jerez de la Frontera y es escritor célebre y poeta respetado por la crítica. A mí, para darle la tarde, me bastaba con eso.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No está suficientemente estudiado ese síndrome que lleva a los muchachos y, seguramente a las muchachas también, a necesitar que sus amagos literarios sean leídos o soportados por algún pope de la escritura. Los míos, mis amagos, los habían leído algunos amigos más viejos y no comprendo a estas alturas del baile cómo no me advirtieron de la castaña insufrible que les estaba ofreciendo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Quizá he sido desde siempre un gran charlatán que ha vestido sus carencias con el insano lujo de la verborrea. Quizá todavía por aquella época, hace más de veinte años, meter en alguna poesía, pongamos,  a &lt;b&gt;Charlie Parquer&lt;/b&gt; dotaba al texto de algún prestigio, de alguna armonía, de algún churreteo snob. Así, escribíamos desde esta comarca rociera y cañí que:    &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;i&gt;la juventud se derrumbaba cada madrugada/ mientras que Bird levantaba las entrañas del pentagrama/ sosteniendo una nota última y amarga&lt;/i&gt;”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;¡Toma ya!  ...Sonaba bien dentro de la impostura, sonaban bien esos versos libérrimos y una estructura mental de humo, alcohol y putiferio provinciano les daba a versos como esos quién sabe qué valor, que no tenían.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Como aquel librito de poemas lo había escrito escuchando una vieja cinta en la que por una cara teníamos a &lt;b&gt;Carlos Gardel &lt;/b&gt;cantando hermosos tangos argentinos y por la otra a &lt;b&gt;Stephane Grapelli&lt;/b&gt; tocando su violín emocionado, el resultado estaba claro: la mitad de las poesías tenían nombre de tango:  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;i&gt;Volvió una noche” “Como abrazao a un rencor” o “ Anclao en París” &lt;/i&gt;…&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y la otra mitad del libro había sido titulado bajo los efluvios de los violines zíngaros y los tempos jazzeros; &lt;i&gt;“la espuma de los días” ,  “Prometeo mal encadenado” o “ Viaje al fin de la noche”&lt;/i&gt; que eran, a su vez, los títulos de las novelas que más me gustaban por aquel tiempo. &lt;b&gt;Boris Vian&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;André Gide,&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Céline&lt;/b&gt;...lecturas perniciosas para adolescentes con ínfulas de malditismo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Con aquel gazpacho grapado malamente de cojitranca poesía lírica,  abordé en su casa de Sanlúcar al poeta y novelista. Yo entonces apenas bebía alcohol, pero para quitarme el temblor que tenía en las manos me soplé tres copas de aguardiente y me fumé medio paquete de tabaco.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El escritor no estaba y su mujer, amablemente, me dijo que si quería podía dejar allí aquella carpeta azul de estudiante de Formación Profesional, con pegatinas del Frente Sandinista y de la CNT, y volver en unos días. Así lo hice, dejé la carpeta en una consola que había en la entrada y bajé las escaleras como un rayo, como si en vez de una colección de poemas juveniles, hubiera uno dejado en esa noble casa un paquete bomba.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sorprendentemente, pasados unos días, el escritor me recibió y no quiso cruzarme la cara con un pañuelo para así retarme a una &lt;i&gt;justísima&lt;/i&gt; justa literaria. Al contrario, (&lt;i&gt;el efecto Charlie Parque&lt;/i&gt;r), me dijo que algunos poemas estaban bien y me habló de algunos maestros a los que podría ir a visitar; &lt;b&gt;Onetti, Félix Grande, Carlos Edmundo de Ory...&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Es posible que todo no fuera más que una broma pesada que se gastaban entre ellos, que cuando un pestiño de poeta de pueblo les llegaba con su matraca,  ellos,  como golfillos, se los pasaran unos a otros entre grandes risas y chanzas ,  hasta que el joven poeta lírico desconsolado por el desdén y el desprecio a sus muy tristes endechas terminaba colgado de una farola en una avenida grande y cosmopolita de París, como&lt;b&gt; Nerval,&lt;/b&gt; ya puestos a ser rancios y modernos decimonónicos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A fuerza de indiferencia,  mis ánimos y mis sueños se fueron alejando. Casi podía verlos decirme adiós como en las películas del gordo y el flaco, cuando morían los dos amigos del cine cómico y subían al cielo con pajaritos alrededor de la cabeza y agitaban las manitas despidiéndose del respetable. Así se iban los sueños, cómicamente, como habían venido y como habían vivido. Uno se quedaba con un regusto amargo en la boca, sin saber nunca si el fracaso era fruto de la propia estulticia o de la injusticia del mundo que es sordo y es mudo, como en el tango.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Arruinando la vida en este rincón mínimo, para toda la tierra la arruinaste, viene a decir un verso que &lt;b&gt;Cavafis&lt;/b&gt; escribió para mí como sabe todo el que me conoce. Dentro seguramente  de la gran broma de mi vida artística, recibíamos en casa cartas de poetas que animaban al gran capullo en persona a perseverar, o nos decía alguna muchacha que le había gustado muchísimo un poema malísimo de uno. Los artículos que íbamos publicando por ahí tenían sus adeptos, supongo que gente como yo, asfixiados por la vida, deseando encontrarse más que un escritor solvente, con un pringao como ellos/as.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Compuso uno coplas, cantó por los garitos, se vistió de rockero o de cantautor, según los vientos. Presentó los libros de cuanto amigo o conocido se lo solicitara a uno. En nada destacamos, y siempre había alguien que decía tristemente: ay, este muchacho, con lo que prometía...&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hasta que un día, paseando por la playa de este rincón mínimo, me encontré un periódico viejo que el levante zamarreaba de un lado a otro. Lo cogí y resultó ser una porquería cateta, parroquial  y tendenciosa que semanalmente se edita en Sanlúcar y en la que estuve años colaborando. Allí pude leer, entre manchas del tiempo y de mierda fosilizada, un artículo mío. Allí estaba el tío, diciendo tonterías ya en el año 2000, detrás de una foto muy simpática en la que hacía ademán como de quitarme unas gafas de sol. Y todo el tiempo transcurrido se me manifestó como a los moribundos se les manifiesta la vida antes de espicharla y antes de la célebre luz esa, tan rara, que todos dicen haber visto para decorarse la agonía.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Me tiré casi una hora turulato con aquella constatación empírica de la importancia que tiene lo que hemos ido haciendo en la vida. Me escruté a mí mismo entre lo que todavía podía leerse del artículo, sorteando las manchas y los borrones de tinta. Al principio me critiqué duramente y casi me enfado con algunas de las certezas que, impunemente, enarbolaba hace once años. Luego empezó a darme pena la criatura y tuve la tentación de llevar aquel legajo asqueroso a mi casa y guardarlo, sabe dios para qué. Por fin lo solté, como a una cometa vieja, para que el levante hiciera con esos papeles lo que tuviera a bien hacer.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Mientras las palabras se las iba llevando, verdaderamente, el viento, dije adiós a esta última década en la que tanto se ha perdido. En la juventud, soñar es síntoma de alegría, futuro e inteligencia. Llega una edad en la que soñar es sólo evitar las pesadillas cotidianas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hay días que se arrastran por el almanaque heridos de melancolía y deberíamos evitar la escritura en días como estos. O por lo menos evitarles la lectura a los diez o doce benditos que todavía vienen a pasearse por este páramo. Disculpen las molestias.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-6419047405781635461?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/6419047405781635461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=6419047405781635461&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6419047405781635461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6419047405781635461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/08/oh-melancolia.html' title='Oh, melancolía...'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/--NAUwRLR5lk/TlPxfjYKkKI/AAAAAAAAAeY/5rygf7XAYqY/s72-c/reflejo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-297986531995660863</id><published>2011-08-12T07:06:00.000+02:00</published><updated>2011-08-12T07:06:56.745+02:00</updated><title type='text'>VIDA</title><content type='html'>   	 	 	 	&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;   &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-A8Zk24q0T8s/TkS0hNe3dFI/AAAAAAAAAeU/JbYz_Yaszv8/s1600/entre+la+vida+y+la+muerte.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="254" src="http://1.bp.blogspot.com/-A8Zk24q0T8s/TkS0hNe3dFI/AAAAAAAAAeU/JbYz_Yaszv8/s320/entre+la+vida+y+la+muerte.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Una vez me dijo un amigo médico, que conociendo el archipiélago de amenazas que rodea a nuestro organismo, lo milagroso es que el ser humano se mantenga en pie, sobreviva a un día de campo, a una noche urbanita con ron y tabaco, a un menú en alguna venta de carretera de las que orillan las áreas de servicio de ,  digamos, la ruta de la plata. Se me quedó bailando por la cabeza, esa imagen del ser humano sometido a todos los peligros biológicos y a toda la porquería letal que habita los vientos y fluctúa por el espacio. Lo que le costará a nuestro íntimo universo de seres vivos mantenerse así, vivos. Y eso sin contar con que la célebre maceta homicida no te caiga en la cabeza una mañana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es verdad que no te puedes fiar de la vida, que cuando piensas que por fin tienes encarrilados los sentimientos aparece un intruso que cada noche organiza una fiesta con orquesta en el piso de arriba y como en una guija, se presenta el ánima de todas las neurosis que ha ido uno domando con los años. O un juez se levanta con el día malo y dice que no tiene ganas de echarle la firma a tu petición de reducción de condena. O una vieja amiga llega al dispensario con un ojo morado porque al maromo se le ha vuelto a ir la mano, porque está desconocido cuando bebe, pero es un santo varón cuando va sobrio.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tú sales al mundo de buena mañana, echando una miradita de reojo a las macetas y a la ley de la gravedad,   al cálculo de probabilidades y a toda la pesca filosófica y te dices que, como en la copla, hoy puede ser un gran día. Pero los heraldos negros acechan con sus cartas certificadas, con sus políticos navajeros del capital y macarras de las administraciones públicas. Y una obscena catarata de lenguaje contencioso administrativo te exhorta, te obliga, te multa y te zamarrea otra vez, para que sepas cómo las gasta el sistema, para que sepas que la guerra está aquí y que tú no eres más, en la novela de la historia, que un daño colateral, un chancro del argumento, un número de expediente.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y ya no te fías de nadie, ni del azar ni del destino. Vivir es maravilloso, lo constatan los crepúsculos mágicos y los buenos amigos, el amor y el sexo, la emoción que todavía nos embarga cuando contemplamos la belleza del arte, de la música, de la literatura. Pero vivir también es difícil y no hay que fiarse.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No puedes dejarle la pasta a un jugador compulsivo que, además, va a cruzarse con veinte timbas y diez casinos antes de llegar hasta ti. No vas a exigir fidelidad a una ninfómana de vacaciones en la República Dominicana, rodeada de morenazos atléticos, ni vas a requerirle sinceridad a un político a punto de firmar un cargo que lo va a pasear por las alfombras rojas de la democracia durante casi un lustro.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No le vas a pedir a un cantaor de flamenco endiosado por los olés de la afición que afine una mijita, ni vas a pretender que un pintor modernísimo y genialoide plasme alguna vez sobre el lienzo algo que no parezca un catálogo de Titanlux. No puedes contratar de monitor de natación  para tus niños a un pederasta y ahora iba a decir que no puedes confiar la educación de tus vástagos pre-adolescentes a un cura, pero mejor me callo.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tampoco te puedes fiar de un yonki, uno de esos  que deambulan por la ciudad como zombis del arroyo, no te puedes fiar porque han renunciado a sí mismos y su adicción es una amenaza para sus familias y  para los pocos y voluntariosos amigos que en su descenso a los infiernos les hayan ido quedando. Vivir es difícil pero vivir a lomos de ese caballito de cartón tan poco Machadiano es una vida de mierda.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Todos estos especímenes del exceso, la adicción o el puro vicio son expertos en coartadas y en misterios, los yonkis, como los leprosos del medievo, exhiben la miseria de sus días para acongojarnos con la lástima, la náusea e incluso el desprecio. Pero al contrario del leproso y otros enfermos vergonzantes, el yonki posee una voracidad sin límites y tras arruinar a su madre y a su padre, sacan la pancarta humana de su degradación y van por el mundo culpando a los demás de sus pecados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Con el chantaje moral de la droga evitaron estudios, trabajo, esfuerzo y compromiso social. Decidieron meterse cualquier porquería con tal de escaparse como brujos en la escoba mágica de la ebriedad que vuela y vuela...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Se arrepienten de sus actos, claro, como el ludópata que tras gastarse el jornal en la puñetera tragaperras maldice al cielo y a los cantos de sirena que lo subyugaron. Como el alcohólico que prefiere pasar sus temblores más íntimos en el water de la taberna para que nadie sepa del vino triste que lo manipula. Como el cura que una vez manoseado el tierno infante se flagela en la frialdad de su celda y se retuerce la picha flácida y pecadora que lo arrastra a las tinieblas luciferinas.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuenta Antonio Escohotado que la heroína &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: small;"&gt;fue l&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; font-size: small;"&gt;anzada por la casa Bayer al mismo tiempo que la aspirina, su otro gran descubrimiento, y que se recomendaba hasta para calmar los nervios y la tos de los niños pequeños. Además, mientras fue legal, es decir socialmente aceptada, sus consumidores habituales eran personas mayores. Pero un aciago día nos convencieron a todos de que ese efluvio del infierno era capaz de hipnotizar a nuestros hijos con sus malas artes y que nuestros hijos, siempre inocentes de sus actos, podían caer rendidos a los encantos de esta maldad y ser secuestrados para siempre por los laberintos de la dependencia. Podríamos desmontar también esta mitificación de la abstinencia citando otra vez al señor Escohotado: &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="JUSTIFY" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;“&lt;i&gt;La heroína, que sienta casi siempre muy mal las primeras veces, no empieza a adiccionar antes de pasar dos semanas usando un cuarto de gramo diario (si lo duda usted, pregunte a un médico competente). E incluso entonces, la reacción de abstinencia no resulta más incómoda que una suave gripe durante un par de días. Para adiccionarse realmente se necesitan al menos dos o tres  meses de uso cotidiano.”&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así que parece bastante razonable pensar que en algún momento de la edad, el yonki tomó la decisión de ser lo que es, que incluso perseveró en el esfuerzo tomando cada vez más dosis y de manera más compulsiva. Podremos maliciar incluso que hasta le costó su trabajo terminar de esa manera, que ese suicidio a plazos al que se quiso abocar tan jovencito estaba decidido y que, una vez metido en faena, ya le daba igual el daño y los daños colaterales que su tontería pudieran ocasionar. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El yonki sufre su abstinencia en los portales de la madrugada y recorre con avaricia de adicto la ciudad de un sitio a otro para mendigar los euros que le proporcionarán la siguiente dosis. Lo que tome este enfermo será una nomenclatura asquerosa compuesta la mayor parte de las veces por maicena y matarratas con algunos miligramos de heroína, pero el poderosísimo efecto placebo de la marginalidad, la clandestinidad, la adicción, el lumpen y la persecución de la comunidad, convencerá al infeliz de que está consumiendo una droga maravillosa que calma sus dolores y le evita ese esfuerzo ímprobo de pensar y de vivir, que es una lucha el río de  la vida, como hemos dicho y  que además nos lleva a todos al mismo mar que, ya se sabe,  es el morir .&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Alrededor suyo, crece un imperio de maleantes con corbata que ponen y quitan gobiernos, que asolan poblaciones enteras, que ya puestos a traficar lo hacen con ideas, con influencias y con personas. Maleantes y asesinos que invierten en la industria de armamento, que les roban el agua a los pueblos. Que condenan al hambre y al terror a regiones enteras de Asia, Latinoamérica y África. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hace unos días se nos acercó una muchacha, apenas diecinueve años, guapa, todavía con formas de niña que se va haciendo mujer. Vimos en ella toda la ruina y la angustia de ese mundo de las drogas. Venía la chiquilla de el País Vasco y andaba por aquí destruyéndose o empezando a destruirse, nos pedía dinero, se le dieron algunas monedas y al rato volvía a por más, sin saber seguramente si nosotros, los de hace un rato, seguíamos siendo los mismos. ¿Qué haces por aquí, chiquilla? Le preguntó mi amigo y la muchacha contestó, con cierta ingenuidad y dulzura,  que se había venido del norte al cálido sur, para cambiar de vida. ¿Para esta vida? Le rebatió mi amigo y entonces ella puso una cara como de acordarse de otros días, de otras gentes, probablemente hasta de unos padres desolados. Fueron unos instantes solamente, pero todos sentimos que podía haber esperanza, que la vida como se viene constatando en esta larga perorata es dura pero también es conmovedora y hermosa. La chica enseguida, como al tipo duro que se le ablanda el corazón y aparta esa debilidad con vehemencia, cambió el semblante y hasta el tono y nos espetó que si teníamos o no teníamos dinero. Cuando se iba, y esto va en edades, todos los que andábamos por allí vimos a nuestra hermana, nuestra novia, nuestra hija o nuestra amiga, desapareciendo por los vertederos más trágicos e  inmundos de la noche. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-297986531995660863?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/297986531995660863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=297986531995660863&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/297986531995660863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/297986531995660863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/08/vida.html' title='VIDA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-A8Zk24q0T8s/TkS0hNe3dFI/AAAAAAAAAeU/JbYz_Yaszv8/s72-c/entre+la+vida+y+la+muerte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1675424808052240122</id><published>2011-08-06T12:37:00.000+02:00</published><updated>2011-08-06T12:37:46.949+02:00</updated><title type='text'>PARAÍSOS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ayiajIoCYXc/Tj0Yke4YO7I/AAAAAAAAAeM/cQjtjvsyKh8/s1600/vaqueros" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="277" src="http://2.bp.blogspot.com/-ayiajIoCYXc/Tj0Yke4YO7I/AAAAAAAAAeM/cQjtjvsyKh8/s320/vaqueros" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Anduve jugando hasta bien cumplidos los trece años con aquellos muñecos que en casa, a saber por qué misterioso motivo,  llamábamos “jinetes” . Se trataba de unas bolsas que costaban dos pesetas y estaban llenas de figuritas modeladas en el plástico con sombreros vaqueros, crestas de plumas y caballos amarillos, verdes y celestes, como los de Chagall.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los muñecos nacidos vaqueros eran bastante guapos aunque algo patibularios en sus gestos y en sus poses. Había uno que venía con un pequeño taburete en una mano, en posición de estampárselo a alguien en la cabeza, y un cólt 45 en la otra,  en posición de disparo. Con sólo esa pequeña esculturita de molde teníamos ya el principio de una novela (del Oeste) porque estaba bastante claro que ese tal Johnny era el forastero mítico que teniendo un pasado de muescas fúnebres en su pistola, tenía la ocurrencia, la humorada si se quiere, de meterse en el Saloon,- así; con doble o- y pedir con gran firmeza un vaso de leche, en medio de una concurrencia de forajidos pésimamente afeitados que jugaban a las cartas y tocaban las nalgas de las bailarinas salidas de un cartel de Toulouse Lautrec. Estaba claro que el forastero iba a liarla en el garito y que su gatillo pendenciero acabaría en un momento con la vida de diez o doce parroquianos alcoholizados. Después, ya con los cuerpos regados por el suelo y el enterrador tomando medidas con su metro de carpintero, el forastero se terminaba tan pancho su vaso de leche, de espaldas al desastre ocasionado y con la mirada perdida en las vitrinas agujereadas por las balas que tapizaban la pared frente a la barra.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los muñecos moldeados para ser pieles rojas eran generalmente más feos que los vaqueros, pero a su favor tenían que estaban cuadrados. Llevaban sólo un taparrabos y si les dabas la vuelta tenían un culo bien formado, como los cantantes bailongos de música latina, y sus poses eternas poseían cierta épica libertaria. Había uno calvo pero con cresta, que asistía a nuestros juegos con los brazos en jarras, mirando desafiante y lleno de orgullo racial el panorama. Era difícil jugar con él, con este indio, porque con los brazos en jarras pocas puñaladas, hachazos o tortas podía dar, así que yo solía utilizarlo como sabio competente para dirimir las disputas que cada tarde, a la hora de la merienda montaba en la cocina de la casa, mientras mi madre se quejaba de los efectos especiales de la batalla que yo hacía con la boca y sus posibilidades onomatopéyicas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Mi hermano, a mi lado, y con muñecos más estropeados porque yo era el mayor y entonces había ciertos privilegios dinásticos a la hora de heredar juguetes, hacía bandas sonoras con la boca y puedo afirmar que tras más de treinta años de estos momentos, todavía recuerdo alguna de las músicas que compusiera mi hermano para amenizar sus juegos y de paso los míos. Por cierto, una de aquellas músicas que mi hermano musitaba mientras el campamento apache era arrasado por una veintena de sádicos vaqueros, era bastante parecida a la sinfonía número 40 de Mozart. Puedo asegurar que en casa a Mozart se le oía poco o nada. Mi viejo ponía en el cassete Sanyo comprado en algún viaje a Ceuta en una tienda regentada por un hindú, exclusivamente al Turronero, a Lole y Manuel y algunas veces, porque le gustaba a mi madre, la canción “la Loba” interpretada más que cantada por la gran Marifé de Triana.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Dejamos el juego de pronto, no nos dimos cuenta y empezaron a desaparecer las bolsas de muñecos, se perdieron para siempre los bolindres de colores, aquella belleza de cristal tratado que me fascinaba y con la que me podía pasar el rato;  mirándolos los bolindres, preguntándome qué alquimia se había usado para meter dentro del cristal aquellas tonalidades verdes, naranjas, como plumas de pájaros exóticos. Los castillos , con su fantasma, su bruja, su princesa y su príncipe se evaporaron como por arte de magia, el Cine Exín y las películas del pato Donald se diría que viendo marcharse para siempre nuestra infancia por los abismos de la pubertad, decidieron exilarse al territorio de los sueños,  de otros sueños, como avergonzados todos los juguetes de sí mismos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las tramas de nuestras novelas del Oeste eran cada vez más complicadas y cada vez aparecía más la chica o la “muchachita” que a falta de mujeres en las bolsas de vaqueros e indios, suplantábamos por un piel roja delgado y con melena al que poníamos el nombre de “Sara” “May” o “Susan” . A veces, en alguna de las escenas de nuestras interminables pendencias, el “muchachito” abrazaba a Susan, que no se olvide no era más que un indio afeminado, y la cosa se iba poniendo lúbrica.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Acaso el día que tuvimos nuestra primera erección frotando un muñeco contra la pelvis del otro, nos saludara con su manita homicida el paso del tiempo. O cuando desnudábamos las muñecas rubias de nuestras vecinitas buscando bajo las bragas del juguete, el origen de nuestro desasosiego. O cuando en la playa nos bañábamos por fin con las niñas, con las que nunca quisimos bañarnos porque eran cobardicas, miedosas y acababan siempre llorando por alguna tontería, y de pronto nos pareció interesante aquel baño porque rozábamos cuerpos, muslos, anatomías que como la nuestra estaban encorajinadas, primaverales, expuestas a todos los misterios de la vida y a las perplejidades del descubrimiento del sexo.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Qué gran cuento, qué gran poema el del paraíso terrenal, en el que la infancia del hombre se ve abruptamente interrumpida por la visión de los cuerpos desnudos. Y a partir de ahí ya se sabe; ángeles flamígeros como policías antidisturbios de la felicidad, contratos basura y trabajos terribles para el sudor de nuestra frente, partos con dolor y sometimiento al macho y al patriarcado, vergüenza del propio cuerpo, perversiones de la sexualidad. Ojalá el buen dios no nos hubiera estado mirando el día maravilloso que metimos mano por vez primera, pero ese voyeur incorregible se dio a sí mismo el don de la ubicuidad y supo que sus criaturas se habían tomado en serio la fanfarrona proclama del libre albedrío. &lt;span style="font-family: Liberation Serif,serif; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Tomaron los primeros padres, cubiertos ya por la infame hoja de parra, la emocionante decisión de ser libres y de amarse.  Y el gusano del rencor fue mordiendo lentamente la manzana, que quedó a medio comer, tirada bajo el árbol del bien y del mal. Como nosotros, salieron Eva y Adán a la vida. Y dejaron solo a dios, lo dejaron en pañales y en minúsculas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-wxI124kmXOU/Tj0ZVC0G7DI/AAAAAAAAAeQ/sWPGVoOeRBM/s1600/adan+y+eva+004-721651.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-wxI124kmXOU/Tj0ZVC0G7DI/AAAAAAAAAeQ/sWPGVoOeRBM/s320/adan+y+eva+004-721651.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1675424808052240122?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1675424808052240122/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1675424808052240122&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1675424808052240122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1675424808052240122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/08/paraisos.html' title='PARAÍSOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ayiajIoCYXc/Tj0Yke4YO7I/AAAAAAAAAeM/cQjtjvsyKh8/s72-c/vaqueros' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8812433106265552299</id><published>2011-07-16T17:28:00.000+02:00</published><updated>2011-07-16T17:28:38.371+02:00</updated><title type='text'>NOSOTROS, CIVILIZADOS</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;u&gt;&lt;/u&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-BOTWTRYPang/TiGt8WaaN2I/AAAAAAAAAeI/FjbwEN6NJBM/s1600/costumbres_obra06_grande.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="199" src="http://4.bp.blogspot.com/-BOTWTRYPang/TiGt8WaaN2I/AAAAAAAAAeI/FjbwEN6NJBM/s320/costumbres_obra06_grande.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Habíamos quedado en que la civilización era esa parte del mundo que podíamos entender; los normales éramos nosotros y el resto de la humanidad estaba hasta las trancas de salvajes o, cuando menos,  de excéntricos. Gente con taparrabos comiéndose la cabeza de un mandril o bailando alrededor de una hoguera danzas tamboriles. No nos mirábamos nunca a nosotros mismos, ¿para qué si estaba claro que habíamos ganado la batalla esa tan fascista de la evolución?.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Así que,  ni siquiera echamos un vistazo a esos camiones cargados de animales que iban al matadero, con los cerdos asomando los hocicos por las míseras rendijas de la caja del camión, tratando de tomar un poco de aire antes de desfallecer.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ni reflexionábamos sobre las matanzas domésticas en las que el matarife degüella al cochino después haberle dado un viaje de cojones en la cabeza con el cabo de un azadón.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nosotros éramos normales mientras cantábamos y la sangre caliente del cochino caía en un cubo y el humo se elevaba hacia un cielo improbable de los bichos, como si tuvieran los bichos alma, o más alma que nosotros. Nosotros comiéndonos pajaritos desplumados a la plancha y haciendo ruido de dientes con los huesos descalcificados y poniéndonos de vino hasta el culo,  éramos los normales.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nosotros metidos en artefactos mortíferos que además pagábamos, en colas interminables para llegar a la playa y ponernos bajo el sol cuando el sol más daño hace a nuestras tristes y blancas pieles de urbanitas. Éramos normales. O nosotros,  desollando mamíferos para hacernos un bolso, un abrigo o un puto tanga,  o nosotros torturando a primates o  humillando la majestad preciosa  del elefante  para que nos diviertan en las canchas circenses y para que nuestros vástagos se echen una foto montados en un animal salvaje que ya no lo es, nosotros inoculando el virus de la estupidez y la impiedad a nuevas generaciones de bestias consumistas. Nosotros ahorcando galgos en los bosques tras habernos servido. Nosotros banderilleando, mareando y bailándole a un toro una danza maricona hasta que moribundo tras la paliza recibida de manos de rejoneadores, banderilleros y otros sádicos, agacha su otrora orgullosa testuz para que tras dos o tres pinchazos, porque para colmo el “maestro” casi siempre es torpe, penetre profunda la estocada y muera el toro, y si está bien matado, le den al “maestro” las orejas o el rabo del animal muerto. Un trofeo más. Nosotros que miramos y disfrutamos de todo esto somos, éramos, los normales.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nosotros bailando a altas horas de la madrugada otras danzas tamboriles hechas éstas con sintetizadores en lugar de con bongos éramos bastante normales, por más que tuviésemos los ojos inyectados en sangre y el corazón palpitando como el de los asesinos, nosotros, el occidente civilizado, esnifando la  cocaína y la frustración en  los rincones más oscuros de los bares y follando sórdidamente en los váteres hediondos, vomitando al amanecer en los portales o tiritando de angustia y frío bajo los alerones de los aparcamientos de los  polígonos industriales. Nosotros éramos la normalidad, de puta madre. Salíamos a la noche con pistolas y navajas y por un hueco para aparcar nuestro tuneado automóvil fuimos capaces de acuchillar a un desconocido, pero, insisto, nosotros éramos normales y éramos de puta madre.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nosotros nos indignábamos saludablemente cada vez que por la televisión nos ponían las imágenes de unos cafres hijos de puta cortando la cabeza a un occidental con una catana o con un sable de esos con los que peleaba Mahoma contra sus primos, y nos decíamos entre beatíficos susurros que aquello rubricaba la condición de salvajes de aquellos enemigos de las libertades que vivían en los desiertos, mirando siempre como gilipollas, hacia la Meca.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A los pocos minutos de la horrible ejecución la misma pantalla nos mostraba un festival de lucecitas de colores que bajaban del cielo y llegaban como fugaces estrellas hasta los tejados de la población civil de Afganistán, Irak, Palestina...ay qué lucecitas, qué carga de muerte y horror llevaban, cómo saltaban en pedazos los cuerpos de hombres, mujeres y niños, cómo el efecto de una de esas lucecitas casi, casi, navideñas era veinte o treinta mil veces el de la catana asesina, el del mítico sable cortacabezas. Cómo esa quirúrgica amputación de miembros era llamada “Justicia infinita” “Misión de paz” “Libertad duradera” o cualquier otra eufemística porquería léxica.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nosotros que dijimos que civilización era abrir el grifo y que fluyese el agua, pellizcar la pared y como en un delirio hermoso de dios, la luz se hiciese. Y ahora vemos que podemos abrir el grifo y que el agua esté cortada, y pellizcar como paranoicos las paredes y que la luz no se haga ni de puta coña.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nosotros que nunca pensamos en vivir en la calle tenemos ahora las amenazas nuestras de cada día, vamos mirando al que cae, sabiendo que en la guerra todo agujero es trinchera, vamos esperando que las cosas cambien cuando llegue la tormenta a nuestra casa, esperando que haya amainado el temporal cuando la ola espantosa del capitalismo salvaje (ese sí que sigue siendo un salvaje, atroz,  hambriento, impío, insaciable, voraz, asesino) venga a arrastrarnos. Hemos pasado de vivir a  esperar el momento, a estar alertas preguntándonos cuándo llegará nuestra hora, cuándo vendrán a por nosotros.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;em&gt;"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.&lt;br /&gt;Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.&lt;br /&gt;Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.&lt;br /&gt;Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.&lt;br /&gt;Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Martín Niemoller.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8812433106265552299?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8812433106265552299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8812433106265552299&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8812433106265552299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8812433106265552299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/07/nosotros-civilizados.html' title='NOSOTROS, CIVILIZADOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-BOTWTRYPang/TiGt8WaaN2I/AAAAAAAAAeI/FjbwEN6NJBM/s72-c/costumbres_obra06_grande.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-6074302543867851957</id><published>2011-07-02T12:57:00.000+02:00</published><updated>2011-07-02T12:57:29.511+02:00</updated><title type='text'>EL BARRAMEAZO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-l2OqoKZJ_S4/Tg75fo-QA-I/AAAAAAAAAeE/mB3YdzQ6t5g/s1600/cartel_act.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="274" src="http://3.bp.blogspot.com/-l2OqoKZJ_S4/Tg75fo-QA-I/AAAAAAAAAeE/mB3YdzQ6t5g/s320/cartel_act.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Un amigo, yendo de viaje hacia tierras gallegas, me descubrió el palabro y su significado; “El Barrameazo” o en castellano fino “El Barramedazo”, que de las dos maneras puede decirse.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El Barrameazo, utilizaremos aquí la acepción más cañí, es ese sentimiento que embarga a todo sanluqueño/a  que se precie en cuanto deja atrás la carretera de Trebujena y se dispone por trabajo o por asueto a vivir una temporada lejos de los efluvios del río Guadalquivir y sus atardeceres mágicos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Es, el Barrameazo,  esa mezcla de euforia y melancolía con que se unta la manteca en la tostada a la altura de las Cabezas, en la célebre “Venta el Pan”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Lo individuos aquejados de esta dolencia, porque así hay que considerarla; una pasajera dolencia, presentan una sintomatología clásica; catetismo endémico y acomplejada identidad que a lo primero que lleva es a cambiar el acento original por un impostado seseo. A medida que el individuo o grupo de individuos va llegando a Despeñaperros, este seseo va mejorándose y ya son algunos capaces de pedir en la venta de carretera “un Schweppes de limón” sin aludir a la carrera judicial. Cierto es que se ha pasado demasiado rápido del “Juez de limón” al “Chué de limón” y si nos viera un paisano seríamos inmediatamente carne de parodia y chascarrillo, pero como decimos el primero de los síntomas del “Barrameazo” ha comenzado a manifestarse; Cambio de acento.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Acaso por venganza, el individuo afectado por el “Barrameazo” que ha tenido que cambiar casi de idioma para ser entendido por los camareros de “Madrín” que parecen todos catedráticos de lo bien que pronuncian o hablan, entra en una espiral de auto afirmación indentitaria y si viajan acompañados de otros sanluqueños/as comienzan a reivindicarse a sí mimos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Esto suelen hacerlo con una de las armas de destrucción intelectual masiva más avanzadas que se conocen, nacida en la mismísima marisma, cerca de los rosados flamencos y al arrullo de las bendiciones que la virgen María reparte sin distinciones del barrio alto al barrio bajo, pasando por Bonanza, el Barrio o la Jara. Hablamos, claro está, del cante por sevillanas. El sanluqueño/ a , perdido de la mano de dios por  esos mundos , amaga unas palmitas con los paisanos y entona acompasado una copla rociera que quita el “sentio” .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A estas alturas, el Barrameazo ya actúa como una metástasis implacable por cada uno de los sentidos del sanluqueño/a, es el momento de la retórica Barrameda y de las comparaciones.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;1.- La gastronomía del lugar, sea cual sea ese lugar, no tiene ni punto de comparación con las culinarias exquisiteces del terruño y el arroz murciano o la paella valenciana son poco más que un picatoste  con adornos cuando se enfrentan al sanluqueño arroz a la marinera.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;2.- la papas de la colonia saben como si hubieran sido cosechadas directamente en el Jardín del Edén y no hay país del mundo conocido, desde el Perú a la India, de cuyas tierras surjan manjares naturales de semejante altura gastronómica. ¡Arriba el tubérculo!  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;3.-El langostino del trasmallo ha pasado de  crustáceo a divinidad panteísta y como tal se le venera, su liturgia conlleva comerlo con los dedos, como los beduinos en el desierto los arroces , y chuparle la cabeza al bicho con ostentosos sonidos de succión del tipo que utilizan las actrices pornográficas cuando chupan el langostino del machote.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;4.-El langostino hay que comerlo siempre acompañado de media botella de Manzanilla, eso es así; por ley. Y ya si hablamos de la manzanilla, ese oro líquido como dijo el cursi, se encienden todas las alarmas del Barrameazo porque habrá otros vinos pero señores; sea porque dios en uno de sus caprichos o el pastorcito divino en su bondad sin límites así lo quiso, la manzanilla sólo puede darse en Sanlúcar de Barrameda, el hombre habrá llegado a la luna, los lebrijanos pueden haberlo intentado, pero si no es de Sanlúcar, no es manzanilla por culpa del microclima, la albariza, la humedad y no se sabe cuántos  argumentos esotéricos y pseudo científicos más. Cuando los sanluqueños/as están en tierra extraña, lo dice el himno, recuerdan su maravilla y más que nada por “ser honra de España”, siempre beben manzanilla.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;5.- Los tentáculos del Barrameazo lo cubren todo, del condumio a  la meteorología, por eso, el calor malísimo de cualquier ciudad española en el mes de agosto es un calor más bochornoso y asfixiante que en la desembocadura del Guadalquivir, porque allí  en el pueblo, refresca siempre por la noche y cuando hay marea,  hay que ponerse incluso una rebeca mientras se engulle un helado con cabeza de pollo en la Ibense-Bornay, otra joya de la corona.  No sabe uno cómo ha pasado tantas noches sin pegar ojo por culpa de las altas temperaturas nocturnas, será que la canícula castiga a los ateos y ese soplo de aire fresquito lo guarda para los hermanos mayores de las hermandades.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;6.-A chulos no nos gana nadie a los sanluqueños, y si en Soria andan con diez grados bajo cero en el duro invierno castellano, poco importa; no habrá sanluqueño/a poseso de Barrameazo que no afirme que bien, que muy pocos grados, pero que el frío en Sanlúcar es más frío porque es muy húmedo y tal, y que en León te pones una bufanda y ya vas tan contento por las gélidas calles, pero en Sanlúcar se mete en los huesos ese frío y habría que ver cómo sobrevive un siberiano a nuestro invierno andaluz.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;7.-Si en la tierra de destino a la que llega el sanluqueño/a hay un parque natural, enseguida blande como una amenaza el coto de Doñana, conocido también como la otra banda, aunque no se haya ido por allí más que un día de verano al año, cuando vienen los primos de Toledo y se cruza en la barcaza para echar la jornada, bañarse con la marea baja, coger una medio insolación y darle un bocadillo de chopped al jabalí de guardia.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;8.-Un atardecer sanluqueño, eso no tiene precio, porque aquí en esta tierra el sol, la luna y las estrellas coquetean cada crepúsculo con el horizonte y un tumulto de gaviotas le vacila en prestancia ecológica al mismo Serengeti , sobre este particular de los crepúsculos no voy a profundizar mucho porque  es muy difícil librarse del Barrameazo y a mí me está saliendo  sarpullidos. Tantas veces ha recorrido uno este camino, que como decía Basho, ya nadie lo recorre/ salvo el crepúsculo.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-5-wmxy-fds4/Tg75Me7z1LI/AAAAAAAAAeA/rGKfLBveNmk/s1600/patatas-de-la-colonia-de-monte-algaida-sanlucar-de-barrameda.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;9.-Atendiendo, en fin, a la sabiduría de los himnos que como se saben son a la poesía lo que la música militar es a la música, concluyo esta coña marinera con los versos de Barba Mora, que resumen sin tanta tontería lo que he querido decir esta mañana del mes de julio, con treinta y pico grados a la sombra y una resaca del quince: &lt;i&gt;Manzanilla, manzanilla, Eres rayito de sol;a tu vera no hay pesares, reina del vino español. Por donde quiera que voy tu glorioso nombre brilla; Sanlúcar, tierra de ensueño,es mi amor tu Manzanilla. Por tu vino y por tus flores, tus mujeres y tu mar, Sanlúcar de mis amores, nada te puede igualar. Cuando estoy en tierra extraña recuerdo tu maravilla, y por ser honra de españa siempre bebo Manzanilla. Mi copa sabe reir y tiene fragancia y luz; yo no comprendo el vivir sin este vino andaluz. La guitarra y la mantilla y el embrujo de un querer envuelve la Manzanilla en un beso de mujer.  &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;10.-Luego será uno el que exagera...&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-5-wmxy-fds4/Tg75Me7z1LI/AAAAAAAAAeA/rGKfLBveNmk/s1600/patatas-de-la-colonia-de-monte-algaida-sanlucar-de-barrameda.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-5-wmxy-fds4/Tg75Me7z1LI/AAAAAAAAAeA/rGKfLBveNmk/s1600/patatas-de-la-colonia-de-monte-algaida-sanlucar-de-barrameda.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;                    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-6074302543867851957?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/6074302543867851957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=6074302543867851957&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6074302543867851957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6074302543867851957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/07/el-barrameazo.html' title='EL BARRAMEAZO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-l2OqoKZJ_S4/Tg75fo-QA-I/AAAAAAAAAeE/mB3YdzQ6t5g/s72-c/cartel_act.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2581576487900762188</id><published>2011-06-18T12:19:00.001+02:00</published><updated>2011-06-18T12:19:49.404+02:00</updated><title type='text'>NI DE DERECHAS NI DE IZQUIERDAS, SINO DE IZQUIERDAS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-pPPHnEUGVpU/Tfx4-LDZd-I/AAAAAAAAAd4/l8-R1-hA_GI/s1600/indignadas.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="160" src="http://1.bp.blogspot.com/-pPPHnEUGVpU/Tfx4-LDZd-I/AAAAAAAAAd4/l8-R1-hA_GI/s320/indignadas.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;La juventud, siendo maravillosa, no es más que una circunstancia temporal en el ciclo biológico de la especie; ni es virtud, ni es defecto,  ni es – por supuesto- infalible cuando piensa.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;Yo cuando era joven era bastante más torpe que ahora, más tonto,  aunque como  &lt;b&gt;Alberti&lt;/b&gt;, lo que he visto me haya hecho dos tontos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;No ponemos en duda la posible excelencia intelectual de los jóvenes de la época pero sabemos, y ocultarlo es de una ingenuidad beatífica y hasta peligrosa, dónde están los campos de minas del pensamiento, hemos pasado por eso y es inevitable recordarlo. Antes que  ellos, tuvimos nosotros todos los achaques de la juventud, desde la calentura erótica hasta la calentura política, nos la pegamos antes contra los muros del sistema, nos engañaron antes que a ellos, nos compraron, hipotecaron, vaciaron y zamarrearon antes y eso,no es que otorgué  ninguna superioridad moral; al contrario, pero da cierta cautela y esa elegancia de la ansiedad que es como llamaba &lt;b&gt;Cioran &lt;/b&gt;al escepticismo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;Cómo negar que le ha estimulado a uno la muchachada saliendo a las calles a protestar, a manifestar por fin su indignación frente a un sistema que se ha ido pudriendo poquito a poco, que desde su génesis venía contagiado de enfermedades sistémicas; monarquía, capitalismo, militarismo como garante de la unidad indisoluble de la patria, leyes electorales tramposas que hicieron a sus anchas los que sabían que los porcentajes de votos iban a favorecerles siempre.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;Una democracia de tahúres que el tiempo ha ido desenmascarando; &lt;b&gt;Suárez &lt;/b&gt;y sus marrullerías, su represión policial y su política de sumisión ante la banca , ante los intereses militares de EEUU, ante el negociado que desde entonces Alemania, siempre en busca de su espacio vital, iba montando por todo el Sur de Europa y  el Mediterráneo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;b&gt;Felipe González&lt;/b&gt; con su vocación de aniquilador de la izquierda y su trabajo sucio de mamporrero de las derechas, allanándoles el camino para cuando vieran éstas el momento oportuno de volver al poder sin grandes convulsiones sociales. Le avalan en este trabajo sucio sus reconversiones, sus privatizaciones, sus acuerdos iglesia-estado, sus reformas laborales cafres, su terrorismo de estado y su concepción de la administración como un cortijo de nuevos señoritos y de  pícaros y corruptos que no poseían siquiera la donosura o la gracia de los viejos pícaros cervantinos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;b&gt;Santiago Carrillo&lt;/b&gt;, también elevado a los altares de la sacrosanta transición, con sus renuncias, sus traiciones, sus reflejos estalinistas y su equidistancia repugnante ante cualquier suceso pasado o reciente que pudiera manchar esa biografía falaz que se ha ido inventando contra los hechos y la historia.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;Estos abuelos de la patria, ahora santificados por la abulia y la desmemoria contemporáneas, montaron tras la muerte del dictador el kiosco democrático que el movimiento &lt;i&gt;15-M, Democracia real y Spanish Revolution&lt;/i&gt;, empieza a poner en cuestión. Como diría el clásico; de aquellos barros vienen estos lodos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;A los muchachos de hoy les suena toda esta retahíla a batallita senil, como a mí me parecía, cuando tuve veinte años,  que la guerra civil había sucedido en el pleistoceno. No me extraña que esta juventud que ha tomado las plazas abomine justamente de la cochambre de políticos profesionales, que vea en las siglas un peligro de manipulación e institucionalización de sus consignas, que huya como de la peste de las estrategias clásicas de los revolucionarios de postín y de los ácratas anti- estado que cobran religiosamente su sueldo de las arcas de ese mismo estado y que podrán decir, con el mayor de los cinismos, que así minan desde dentro al sistema. &lt;i&gt;Ja, ja &lt;/i&gt;y otra vez&lt;i&gt; Ja&lt;/i&gt;.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Entiendo muy bien esa desafección hacia las siglas clásicas y hacia los símbolos de lucha que han ido decorando casi todas las manifestaciones de la época; hoces, martillos, enseñas republicanas y hasta entiende uno que se exilie de los símbolos de la pelea al protomártir de la izquierda, &lt;b&gt;Ernesto Guevara. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;Lo que me deja ya un poco más perplejo es esta pachanga políticamente correcta que lleva a afirmar en manifiestos más o menos oficiales a las personas indignadas que :&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; “&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Unos nos consideramos más progresistas, otros más Conservadores.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos…”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Y uno que además de a la indignación tiende a la retórica se pregunta qué conservadores son los que están luchando aquí, para qué y qué quieren cambiar esos que son “&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;más conservadores&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt; ."&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;También , y de nuevo perplejidad,  frente a los “apolíticos” que cada tarde se convocan en asambleas, que pretenden como mínimo mejorar esta cojitranca democracia, que se ocupan estos apolíticos  de organizar manifestaciones, concentraciones frente a los múltiples palacios de invierno en los que retozan su poder los poderosos,  cuestionan seriamente el sistema económico capitalista...Si estos son apolíticos; ¿qué demonios es entonces la política? ¿Esas pocilgas oficiales desde donde se pacta, se trampea, se prevarica o se manda a reprimir al – así llamado- pueblo soberano? &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Una cosa es airear un poco la peste a naftalina que puede tener la izquierda con la frescura y el hermoso descaro de quienes no tienen que arrastrar con las blancas barbas del viejo &lt;b&gt;Marx&lt;/b&gt; cada vez que exponen una certeza o una duda ideológica, ellos tienen la suerte de no llevar en la maleta a toda la patulea; Bakunin, Trotsky, Lenin, Castro o Mao. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Ellos puede hablar e incluso conspirar sin prejuicios ni herencias de familia. Pero, todo esto no quita que algunos sepamos cuánto de lo que sucede estaba contemplado científicamente en “&lt;i&gt;La Miseria de la Filosofía”&lt;/i&gt; de &lt;b&gt;Carlos Marx&lt;/b&gt; que adelantaba los desmanes que el poder, cualquier poder, puede ejercer contra su pueblo en cuanto este ha sido debidamente adormecido, mortalmente sometido. En tiempos vendieron nacionalismos y ardores guerreros para someter a las masas, hoy lo hacen con televisores, fútbol y marcas registradas, el mismo poco pan y el mismo pésimo circo que cantaban por ahí hace unos años. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;También había uno que ya en 1868, &lt;b&gt;Mijaíl Bakunin,&lt;/b&gt;  abogaba por una democracia real que se basara en, fíjate tú lo que son las cosas, en estos puntos fundacionales: &lt;/span&gt;&lt;i&gt;“La supresión de los Estados nacionales y la formación en su lugar de federaciones constituidas por libres asociaciones agrícolas e industriales. La abolición de las clases sociales y de la herencia.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;i&gt;La igualdad de sexos. La organización de los obreros al margen de los partidos políticos&lt;/i&gt;.”  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cambiamos si ustedes quieren, &lt;i&gt;federaciones libres de asociaciones agrícolas e industriales&lt;/i&gt;, por una Europa de los pueblos y no de lo mercaderes , cambiamos si así lo ven conveniente, &lt;i&gt;abolición de clases sociales y de la herencia&lt;/i&gt; por reparto justo de la riqueza y por graves impuestos sobre sucesiones y patrimonios y ya estamos la mar de modernos. Cambiamos, para que ustedes no se alteren, &lt;i&gt;organización de los obreros al margen de los partidos políticos,&lt;/i&gt; por ciudadanos organizados y fiscalizando la actuación diaria de los partidos políticos y ya , casi, casi, tenemos algunos de los planteamientos básicos del movimiento de los indignados.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;V&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Cuando algún compañero me contaba henchido de satisfacción que según algunas encuestas este movimiento contaba con un apoyo masivo de los ciudadanos, un porcentaje de más o menos el ochenta por ciento de las personas defendía, entendía y aplaudía este movimiento, se me ocurrió decirle que si esto era así, algo estábamos haciendo mal. Porque,&amp;nbsp; digo yo , que con un ochenta por ciento de la población a favor de estas políticas, que son inevitablemente de izquierdas, se deja uno de asambleas y de terapias de grupo progresistas y toma directamente el poder, sin necesidad de armas ni de plebiscitos, lo toma por inercia, por aclamación. La simpatía es la simpatía que una sociedad siente, primero hacia sus hijos que están o estaban acampando y viviendo su primera experiencia política, que ya era hora por cierto. Y segundo; esta simpatía se va a ir diluyendo a medida que se vayan realizando acciones concretas de lucha y de resistencia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Los medios de comunicación ya han dado asquerosamente su vuelta a la tortilla y ahora vendrán los insultos, el desprestigio, sacarán a un indignado con la picha fuera en una plaza pública, a otro emporrado dando una rueda de prensa, a otro tirando una lata contra un policía indefenso tras su armadura, nos meterán a todos en la ETA y en el GRAPO si fuera menester. Esa es su estrategia y contra ella lo que no se puede hacer es acobardarse todo el tiempo, ser más buenos que &lt;b&gt;Eduard Punset,&lt;/b&gt; bailarle a los antidisturbios el baile de los pajaritos cuando aporreen nuestras cabezas, ir a un banco a protestar y recoger luego las colillas que hemos dejado por el suelo. Nos van a poner verdes de todas las maneras, y tras ponernos verdes, se habrán llenado de excusas para ponernos morados. A golpes. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-XfWsemQ9LTA/Tfx5MyvOEEI/AAAAAAAAAd8/rD3P2DKaJrE/s1600/Barcelona+Indignados+002.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://2.bp.blogspot.com/-XfWsemQ9LTA/Tfx5MyvOEEI/AAAAAAAAAd8/rD3P2DKaJrE/s320/Barcelona+Indignados+002.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2581576487900762188?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2581576487900762188/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2581576487900762188&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2581576487900762188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2581576487900762188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/06/ni-de-derechas-ni-de-izquierdas-sino-de.html' title='NI DE DERECHAS NI DE IZQUIERDAS, SINO DE IZQUIERDAS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-pPPHnEUGVpU/Tfx4-LDZd-I/AAAAAAAAAd4/l8-R1-hA_GI/s72-c/indignadas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-5656417970737246242</id><published>2011-06-04T12:45:00.000+02:00</published><updated>2011-06-04T12:45:23.514+02:00</updated><title type='text'>FERIAS DE OTROS TIEMPOS Y DE OTRO LUGAR</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; &lt;/style&gt;    &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-29pBkbojPlI/TeoMfXdFtbI/AAAAAAAAAd0/h_TbIJPdlCg/s1600/carrusel_de_la_Cit_2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://1.bp.blogspot.com/-29pBkbojPlI/TeoMfXdFtbI/AAAAAAAAAd0/h_TbIJPdlCg/s320/carrusel_de_la_Cit_2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;Ventana sobre las prohibiciones&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;En la pared de una fonda de Madrid, hay un cartel&lt;br /&gt;que dice: Prohibido el cante.&lt;br /&gt;En la del aeropuerto de Río de Janeiro, hay un cartel que dice: Prohibido jugar con los carritos porta-valijas.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;O sea; todavía hay gente que canta, todavía&lt;br /&gt;hay gente juega.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;EDUARDO GALEANO&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si no íbamos era mala cosa, porque si no íbamos certificábamos la tristeza y por los pasillos de la casa, por la cocina, por las alcobas, chorreaba esa tristeza como si zozobráramos en un barco a punto de hundirse. Si no íbamos nos sentíamos más solos y más alejados de la vida que nunca y nada hay peor que una familia entera sintiendo la soledad, sufriendo la lejanía ante la fiesta y la fanfarria del resto de la tribu.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si íbamos al fin, tampoco es que el mundo se vistiera de fiesta porque los padres iban sin ganas, por dar una vuelta a los niños a los que se advertía antes de salir de los rigores presupuestarios a los que estábamos sometidos. Pero al menos nos sentíamos todos parte de nuestro tiempo, teníamos la necesidad colectiva de contemporizar y nos daba, sobre todo a los niños, mucho gusto vivir como personas normales. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Había que disfrazarse para el acontecimiento y nos ponían a mi hermano y a mí los pantalones de tergal que a los primos se les habían quedado pequeños y a nosotros nos quedaban todavía grandes. También eran preceptivos  los negros zapatos marca “Gorila” que aunque ya era el verano, eran el único calzado de “salir” con que contábamos y salíamos así ataviados, como hombrecitos ridículos y medio cojeando ante las inevitables cebaduras. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A veces, decía el viejo; qué preferís “taxi” o “tiovivo” y a pesar de que la fiesta quedaba lejos del extrarradio donde vivíamos (todas las fiestas del mundo quedan siempre muy lejos del extrarradio) aprendíamos a dosificar nuestros deseos y elegíamos siempre “tiovivo” . ¡Qué gran escuela de renuncias y derrotas puede llegar a ser la pobreza!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En la ciudad donde nací llamaban a aquella fiesta  “Las colombinas” y se trataba de una verbena humilde y menesterosa, con guirnaldas de colores queriendo decorar las calles, bombilllas colgadas por aquí y por allí sin ninguna gracia, como pájaros exóticos disecados, resultones y cromáticos pero muertos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nada más llegar al recinto ferial, nos topábamos con los charlatanes de tómbola puestos allí estratégicamente para que empezaran a gastarse los cuartos los hombres, a las mujeres les daba igual el azar, preferían ellas llegar enseguida a las casetas y pedirse corriendo un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt; biterka&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;s, tocar algunas palmas si salía algún flamenco cantando un fandango de Huelva o hasta marcarse unas sevillanas al baile con algún desconocido que por lo general era mariquita,  porque en aquellos tiempos duros, sólo bailaban los mariquitas y los ricos y nosotros no conocíamos a ningún rico. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero,  los charlatanes hacían su trabajo incitando a probar suerte a los hombres, y los padres eran capaces de tenernos allí durante horas, por conseguir un desangelado oso de peluche que ninguno de los hijos que  soportábamos aquella suerte de ludopatía paterna habíamos deseado nunca.  Mi viejo, siempre original,  compraba y compraba papeletas en la tómbola gastándose los pocos cuartos de que disponíamos porque se la había metido en la cabeza conseguir una guitarra preciosa, como las que llevaba el alto del Dúo Dinámico, una guitarra granate con el mástil negro y el clavijero plateado, en la boca los colores del fuego incendiando el rosetón y perdiéndose en un rojo intenso a la altura del puente. Ese era el instrumento con el que quería enseñarnos a tocar el “vito, vito” y el concierto de Aranjuez, versión piripín con la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;prima&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; y la segunda. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Mientras tanto, yo miraba los puestos de manzanas de caramelo y eran las manzanas de caramelo como una gregería de la infancia, me inundaba una tentación mayor que la que tuvo padre Adán cuando le vio las manzanitas a Eva,  y me preguntaba de qué fantasía repostera había nacido aquello, cómo se le pudo ocurrir a alguien fabricar esa chuchería por la que un niño, como el padre Adán también, hubiera arriesgado las prebendas del paraíso. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Alguna vez probamos esa manzana, mordimos extasiados el caramelo y fuimos desnudando a la fruta de su traje de azúcar  para descubrir que  la manzana era de una gran vulgaridad, una manzana cualquiera una vez despojada de sus embrujos y , como uno tiene la suerte que tiene, no puedo dejar de constatar aquí que la primera vez que me comí entera una de esas maravillas,  descubrí cerca del corazón de la manzana un gusano asqueroso, como de dibujos animados, que parecía el bicho decirle a uno: “Perdona, pero así es la vida”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Una vez comida la manzana, una vez habíamos rotado unos minutos en el tiovivo aquel con ambulancias, coches de bomberos y helicópteros suspendidos en el aire, una vez tocadas las sirenas y los cláxones de aquellos vehículos de juguete y consumidos el cartucho de atramuces y el papelón de chocos fritos, los niños lo que queríamos era ir a dormir y descansar de los excesos cometidos. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero para esas horas los padres ya habían coincidido con algún compañero de trabajo o con algún vecino e inauguraban su juerga que se basaba, fundamentalmente, en fumarse los hombres un par de paquetes de Celtas y beber varios litros de vino y darnos collejas las madres a nosotros porque no nos estábamos quietos o porque, era este mi caso, comenzábamos un mantra con “Tengo sueño, estoy aburrido” y así durante horas. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando volvíamos a casa, mi hermano desfallecido y en brazos del viejo, yo de la mano de mi madre y ya completamente desvelado, sentía una cosa muy parecida a la felicidad;  el fresquito del verano cuando sopla el poniente , los efluvios de la fiesta, las músicas que sonaban a lo lejos todavía, la luna  como de atrezzo de finales de julio   hermoseando la madrugada, las Perseidas del mes de agosto que ya sabía yo que también se llamaban poéticamente “lágrimas de San Lorenzo” y no podía uno pedir todos los deseos a la vez de fugaces que eran los deseos y de fugaz que era aquella preciosa lluvia de meteoritos.  Todas estas cosas  me llenaban el pecho de un aire nuevo, miraba las estrellas y pensaba “eso sí que es una verbena, el cielo” .&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-5656417970737246242?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/5656417970737246242/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=5656417970737246242&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/5656417970737246242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/5656417970737246242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/06/ferias-de-otros-tiempos-y-de-otro-lugar.html' title='FERIAS DE OTROS TIEMPOS Y DE OTRO LUGAR'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-29pBkbojPlI/TeoMfXdFtbI/AAAAAAAAAd0/h_TbIJPdlCg/s72-c/carrusel_de_la_Cit_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-4079682665051621842</id><published>2011-06-02T12:24:00.000+02:00</published><updated>2011-06-02T12:24:05.517+02:00</updated><title type='text'>¿QUÉ QUIEREN TOMAR?</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-3hVbRmJ8CJU/Tedkceoh2VI/AAAAAAAAAdw/hqti9UxBDSo/s1600/la-mano-del-poeta-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="199" src="http://2.bp.blogspot.com/-3hVbRmJ8CJU/Tedkceoh2VI/AAAAAAAAAdw/hqti9UxBDSo/s320/la-mano-del-poeta-2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Este artículo, este cacho de papel manchado de tinta y letra o esta pantalla que titila y de pronto la inmaculada blancura del procesador se va llenando como de hormigas, laboriosos insectos del alfabeto que dan forma a los símbolos que, a su vez,  componen la frase, el verso, el idioma. ¡Qué misterio! .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Esta cabecita loca que maneja los hilos del pensamiento sin atender al prodigio memorístico de la mecanografía, de la ortografía, de la sedimentación de las lecturas, del poso que ha ido dejando la cultura adquirida; esta cabecita  que debiera estar pensando en otras cosas, penando otras penas...&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Antes poníamos los diez dedos sobre el teclado y salían borbotones de ideas, daba igual su sentido, su discurso porque eran los discursos de un demente. Un demente que escribía sólo para él, un demente que escribía florecillas del estilo unas veces, vómitos de la desgracia otras.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ahora los diez dedos sobre el teclado están atentos a una entidad misteriosa a la que llamamos lectores, son dos, tres, cincuenta, seguro que no muchos más esos lectores. ¿Cómo podemos demostrar que afirmaciones como esta, sobre la raquítica importancia que tiene lo que hacemos no responden a una falsa modestia, que estamos seguros de ello, que medio centenar de personas atendiéndole a uno nos parecen multitud, que seguramente no tenemos, contando hasta los muertos, cincuenta amigos en la vida real?  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Son unos cuantos que se toman la molestia de venirse con uno a perorar de esto y de aquello, como los transeúntes que intercambian en las estaciones de provincia unas palabras sobre el tiempo meteorológico, sobre los retrasos de los trenes, sobre los destinos. Tiempo, trenes tardíos, destinos...una trinidad filosófica que asfixia desde siempre al ser humano. Todo lo que se dice tiene una trascendencia que uno no quiso. Querríamos que se recordara, que las tres o cuatro personas que tenemos en la cabeza recordarán nuestro poema, nuestra risa, nuestra canción triste de madrugada, nuestro abrazo de amigo en la indigencia, nuestro  espanto vital frente a la jauría del mundo. Pero no, nunca es así, alguien recuerda después de muchos años el aspaviento de un gesto, la impertinencia de un comentario, la crítica destemplada a alguna obra, la anécdota vestida, otra vez, con las mejores galas de la categoría.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y seguimos, seguimos lanzando desde nuestra ventana de francotirador los fogueos que nos parecen oportunos, miramos las cosas de la vida como patéticos cronistas, alguno nos dirá “oye no vayas a poner esto en tus artículos” porque le parecemos muy pesado y muy indiscreto, porque los retratos, si se hacen, deben ser de mutuo acuerdo y no a traición.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Otro nos pregunta cómo es que  no hemos escrito ya nuestra glosa a los movimientos juveniles, cómo es que no hemos cantado ya en la plaza del pueblo, gratis otra vez, para los muchachos que quieren cambiar el mundo pidiendo permiso, que quieren hacer la revolución sin romper nada, ni siquiera la cubertería de bohemia con que los ricos brindan por sus triunfos. Cómo es que no hemos puesto por escrito que se nos saltaron las lágrimas viendo cómo la policía golpeaba impunemente a los muchachos, cómo dudamos del pacifismo viendo a los jóvenes apaleados, pidiendo paz como piden clemencia a los verdugos los condenados. Cómo estuvimos incluso a punto de citar el más desafortunado verso de Antonio Machado “Si mi pluma valiera tu pistola” porque su pluma ha valido mucho más que la pistola de Líster.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sabemos que los chirigoteros de la poesía jamás nos querrán ni nos respetarán porque saben que no somos nadie y en cuanto pueden nos espetan que ellos la tienen más larga, la musa, y que nosotros no sabemos ná de ná , porque nuestro expediente académico es una vacuna contra la viruela, como el de Filemón. Los analistas políticos de barrio nos toleran porque a veces usamos palabras raras y eso adorna una miaja nuestra indigencia intelectual. Los académicos del bachillerato de letras vendrán a corregirnos, otra vez, los puntos y las comas y le entrara a uno una tristeza muy grande y muy redonda, como la calva cabeza de un intelectual orgánico. No iremos ya nunca más a leer nuestras poesías a los ateneos porque muchachos mucho más enérgicos y valiosos han tomado el relevo de la rapsodia y de los premios y se aferran al micrófono como el naúfrago a su tabla, que tampoco es que esta comparación sea gran cosa, esta comparación anda de saldo en los grandes almacenes de la palabra, junto a “Espectáculo dantesco” “Luz dolorosa” y “Tú me me llamas, amor / yo cojo un taxi” .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Por todas esas cosas, y más que me callo, por los que sabiendo todo esto siguen viniendo a estas páginas que por no ser, no son ni páginas, sino “entradas” de un cuaderno colgado en el espacio virtual, acojo mansamente esa atención que se me  presta, a mí que como Pessoa “He fracasado hasta en los intentos”. Invito a una copa (también virtual, qué mundo este, caballeros) a esa inmensa minoría. Y vengo ahora a la escritura a respetarlos, ahora vengo a hacerme entender y a descifrar mis propios laberintos en estos senderos de la impudicia a la que llamamos, por chulería, columnas de opinión.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-4079682665051621842?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/4079682665051621842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=4079682665051621842&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4079682665051621842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4079682665051621842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/06/que-quieren-tomar.html' title='¿QUÉ QUIEREN TOMAR?'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-3hVbRmJ8CJU/Tedkceoh2VI/AAAAAAAAAdw/hqti9UxBDSo/s72-c/la-mano-del-poeta-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8202814331798399370</id><published>2011-05-28T12:31:00.000+02:00</published><updated>2011-05-28T12:31:07.573+02:00</updated><title type='text'>NOCHE NOCHERA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-odB0tv51im4/TeDOw-vuvLI/AAAAAAAAAdo/RdiPYm6DhsU/s1600/enamorados+pascucci%255B1%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="218" src="http://4.bp.blogspot.com/-odB0tv51im4/TeDOw-vuvLI/AAAAAAAAAdo/RdiPYm6DhsU/s320/enamorados+pascucci%255B1%255D.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ahora ya puedo contarlo, han pasado unas semanas y se me ha ido quitando esa punzada de dolor científicamente inexplicable. No sé si ese dolor tiene que ver con la conciencia, con la memoria e incluso quiero pensar que tiene que ver ese dolor con algún vericueto de la moral que como un bichillo se nos aloja en la parte del cerebro más casta y venturosa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Llegamos a casa mi compañera  y yo a eso de las tres de la madrugada, veníamos bien; quiero decir que habíamos estado con los buenos amigos hablando de la vida, riendo por tonterías, manteniendo controversias políticas, decimonónicos debates en los que de pronto se colaban Carlos Marx y Bakunin y hasta las conductas inducidas de Pavlov, que a este no lo nombró nadie pero yo sí me estuve fijando en las conductas inducidas según por donde iban las conversaciones y los hielos del güisqui con coca cola. Contando, en fin,  chistes y batallitas juveniles. Creo que- hecho este inusitado- había por allí una guitarra y creo también que- cosa esta todavía más increíble- cantamos alguna copla de Silvio Rodríguez.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Así que, cuando llegamos mi compañera y yo a la casa, hice lo que suelo hacer siempre;  tratar de ponerme en contacto con la hija que también andaba por ahí de parranda con su tribu. Es habitual que a las dos primeras llamadas de su padre la hija no conteste nunca. Nunca jamás... pero en unos minutos se enciende la pantalla del teléfono móvil y aparece su nombre y uno se apacigua y espera su llegada leyendo un libro tumbado en el sofá que dependiendo de la ingesta de substancias es a veces una barquita meciéndose en la bahía ese sofá, y otras una suerte de féretro donde deja uno morirse los espantos del mundo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Esta noche de la que hablo no recibimos esa ansiada llamada tranquilizante y se nos fue agriando el humor. Así que empecé a marcar de manera compulsiva su número y seguíamos sin recibir respuesta. Poco a poco la histeria paterna empezó a cubrir como una enredadera salvaje de temores todo el ánimo de uno.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En contra de la opinión de la madre, el padre empezó a marcar uno a uno los números de todas las amigas de la hija con el terrible resultado del silencio unas veces y otras, todavía peor y más inquietante, cogía el teléfono alguna de las chicas y nos comunicaba que ella ya había vuelto a casa y que la hija de uno se había quedado en no se sabe qué fiesta, qué discoteca, qué páramo de perdición...&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A eso de las cuatro y media de la madrugada el padre ya no era padre, era una especie de basilisco despeinado y demente que buscaba en la futura bronca y en el ejemplarizante castigo al que sometería a la hija nada más la viese aparecer por la puerta, aminorar la angustia que le iba produciendo el lento paso de las horas y la falta de noticias.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ataviado con una camiseta de esas de andar por casa, una chupa macarra y las torpes coordenadas que las amigas de la hija le habían dado, el padre salió a la noche ya desesperado a la búsqueda de la niña, la mujer que hemos visto crecer junto a nosotros y que sigue disfrazándose de niña cuando quiere serlo, para así volver a sus padres completamente esquizofrénicos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hay que ver la cantidad de porquería que le puede caber a uno en la cabeza. El trayecto de la casa al pub donde se suponía estaría ella,  se me hizo un siglo, pero un siglo terrorífico, un siglo de crímenes, de violadores por las esquinas, de descuartizadores de ninfas, de sectas espantosas y manipuladoras que nos quitan para siempre a los seres queridos de nuestro lado. Hay que ver la cantidad de mierda que puede corroer nuestro cerebro cuando el miedo se nos cuela hasta el tuétano. Pensaba en lo guapa que es la hija de uno y en la caterva grotesca de monstruos machos, seminales y cavernosos psicópatas viciosos  al acecho de la inocencia y de la juventud.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Llegué a la discoteca o como quiera que llamen ahora esos tugurios donde los jóvenes hacen lo que han hecho toda la vida; beber, bailar, insinuarse, amarse un poquito...A la entrada un mastodonte africano que tienen allí de portero masculló una especie de “A dónde va usté, caballero” A esas alturas el padre era un caballero andante ajeno a las magnitudes musculares de los adversarios y soltó el padre un empujón al mastodonte que sorprendió tanto a este hombre acostumbrado a intimidar al resto de la humanidad sólo con la fuerza de su tamaño, que se quedó perplejo, mirando al alfeñique casi con simpatía, como diciendo “Mira a Don Quijote...cómo va al rescate” .&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;A esas horas de la madrugada los que quedan en los garitos andan ya muy perjudicados pero, así y todo, la muchachada superviviente a los rigores de la noche lo miraba a uno con desconfianza, con preocupación y , algunos, con sorna.  Fue entonces cuando empecé a sentirme raro, cuando a pesar del pánico por no encontrar a mi hija allí, empezó levemente la vergüenza a manifestarse. Y por fin, en un rincón de aquel bar, vio uno a la hija con un muchacho, hablando en susurros, ajenos los dos a la irrupción de un salvaje, yo mismo, que miraba de un lado a otro con los ojos inyectados en rabia y en miserias de la edad. La saqué de allí a empujones, lanzando rayos y  centellas por la boca, vomitando por fin el miedo que tenía a que algo horrible le hubiera sucedido, agradeciendo a dios, al niño que está en el portal y a los angelitos del cielo haberla encontrado sana y salva. Y todas estas oraciones de acción de gracias las decía uno en forma de insultos, de bronca a la hija, de amenazas flamígeras y apocalípticas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando llegamos a la casa y una vez la hube mandando a la cama sin que ella se atreviese a rechistar, me quedé por fin a solas con mis pensamientos y como en una pantalla de cine mudo observé la preciosa escena de la que fui, para mi vergüenza,  colérico testigo: Los vi, a ella y a su amigo,enamorado,  noviete o lo que sea, mirándose sin hablar, acariciando ella la cara del muchacho con una dulzura que uno recuerda de cuando era pequeña y sabe uno lo muchísimo que vale esa dulzura. Los veía hablándose  sin necesidad de palabras, guapos, jóvenes, llenos de vida y de tiempo, descubriéndose y descubriendo el mundo. Y concluí dolorido que lo único feo, deforme, obsceno y hasta ridículo que hizo acto de presencia en su noche mágica era yo mismo. Que fui lo peor de su historia , como un nazi de los sentimientos. Yo era lo feo, la mismísima fealdad, por eso espero que estas palabras que escribo sirvan para redimirme o como mínimo, para decorarme una mijita.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-9LSuq4pjFd0/TeDOltL5a5I/AAAAAAAAAdk/y7MM_SqDeKU/s1600/relativismo-groucho.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/-9LSuq4pjFd0/TeDOltL5a5I/AAAAAAAAAdk/y7MM_SqDeKU/s1600/relativismo-groucho.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8202814331798399370?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8202814331798399370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8202814331798399370&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8202814331798399370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8202814331798399370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/05/noche-nochera.html' title='NOCHE NOCHERA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-odB0tv51im4/TeDOw-vuvLI/AAAAAAAAAdo/RdiPYm6DhsU/s72-c/enamorados+pascucci%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2514381577738030041</id><published>2011-05-18T17:47:00.000+02:00</published><updated>2011-05-18T17:47:45.786+02:00</updated><title type='text'>PANORAMA EN LA TABERNA</title><content type='html'>Los tertulianos, cinco o seis cada mañana, toman sus chupitos de güisqui y sus lingotazos de anís y comentan las jugadas que el telediario matinal va desgranando. &lt;br /&gt;La mayoría considera que los problemas de la sociedad contemporánea se arreglan en un cuarto de hora. Así, la inmigración, dilecta controversia esta entre los analistas de la taberna, tiene una solución inmediata y quirúrgica basada en deportaciones, cárceles y, llegado el caso, bombardeos selectivos a los países de origen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis económica se avía también del tirón, con una suerte de filosofía-gazpacho en el que se baten algunas incertidumbres macroeconómicas, algunos ajusticiamientos bandoleros y algunas intuiciones sustentadas en sistemas autárquicos, en el desenmascaramiento de los ladrones financieros y su posterior condena a muerte o a cadena perpetua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo hemos adelantado porque hace unos años era suficiente para arreglarlo todo con la expulsión de cuanto negro, dominicano o chino pululase por las avenidas de la vieja y achacosa Europa. Todavía se mantienen estas teorías pero ya con más esfuerzo aunque a estos; chinos, latinoamericanos y negros, siempre les toca un par de cazos de arroz en el reparto. Y llegado el caso; bombardeo selectivo de los países de origen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tratamos el terrorismo etarra, la vieja máxima “contra ETA metralleta” no se llega a enunciar formalmente porque no la saben o porque no se acuerdan, pero toda la argumentación que rodea este problema lleva al final a la metralleta, a la cadena perpetua y llegado el caso, como con todo, bombardeo del país de origen de los vascos con la mismísima legión Cóndor si fuera menester. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presentadora del telediario matinal ajena al sincope teórico que produce cada uno de sus mensajes sigue desgranando el tejido de la propaganda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asesinato del Fumanchú de la época, que fue también conocido como Ben Laden, produce en los tertulianos una satisfacción orgásmica porque al fin, consideran, se hacen las cosas como hay que hacerlas. &lt;br /&gt;Lo más que pueden llegar a argumentar sobre este particular es que al moro este, Ben Laden, no lo han matado ni nada y que todo es un montaje de los norteamericanos que son, como se saben, muy peliculeros. Aquí la tertulia entra en una deriva francamente divertida en la que se afirma que lo de la luna también fue mentira y allí no fue ni dios que en paz descanse. También, sin desdecirse de lo anterior, se puede confirmar que los astronautas tuvieron que enfrentarse con la visión de un selenita verde y feo. Por tanto Ben Laden sigue vivo por ahí, seguramente debatiendo sobre swing con Elvis Presley o ensayando katas con Bruce Lee en el país ese donde andan recogida esta caterva, país al que por cierto exilarán muy pronto a Bárbara Rey, una vedette vetusta que sabe cosas insospechadas sobre la alta política y la casa real. De todas formas en el caso de que Fumanchú esté muerto, moribundo o vivo no se acaba la rabia con el perro muerto sino que la cirugía justiciera obliga a bombardear los países de origen de todos los infectados por esa rabia musulmana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo hablan y todo es animada controversia en estas tertulias de la mañana en la taberna. Yo no digo nunca nada, no hay nada peor que pegarse contra un muro ideológico con forma de persona, pero a veces me preguntan: “Oye, tú que escribes- no sabe uno ni cuando ni cómo fue delatado- qué te parece lo del paro, lo de los bancos, lo de Ben Laden, lo de Gadaffi, lo de Cuba, lo del FMI y sus lubricidades, lo de Bildu, lo del terremoto, lo de las elecciones, lo del tráfico y lo del tiempo meteorológico” Cuando esto sucede apuro mi trago de café y digo que tengo mucha prisa, muchas dudas y mucha pena. No sea que me bombardeen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2514381577738030041?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2514381577738030041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2514381577738030041&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2514381577738030041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2514381577738030041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/05/panorama-en-la-taberna.html' title='PANORAMA EN LA TABERNA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2686249228092500655</id><published>2011-05-06T12:55:00.000+02:00</published><updated>2011-05-06T12:55:20.672+02:00</updated><title type='text'>MANIFESTACIÓN Y GENEALOGÍA DEL INSULTO</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: large;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi todos los insultos de nuestro idioma están explícitamente dedicados a la mujer, sobre esto ya he teorizado hace tiempo pero como casi todo lo que hace uno en la vida, sin mucho éxito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos insultos y vilipendios aparentemente tan variados, salvan en lo que pueden la figura masculina, y en el fondo, al hombre lo convierten en víctima de la maldad o la deslealtad femenina. Además, casi todos los insultos de nuestro idioma tienen una etimología, o mejor; vienen de una genealogía de sexualidad reprimida. &lt;br /&gt;En realidad el hombre al que se afrenta viene a ser inocente porque es, pobrecito mío, un hijo de puta, de lo que el hombre afrentado no puede tener culpa ninguna. Si su madre es o fue una meretriz, él nació inocente de esas actividades maternas. Lo mismo sucede si se le llama bastardo o mal nacido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo que se dice del hombre es que es un cabrón, resulta también que su desgracia o tara social le ha llegado de la infidelidad, la maldad y las traiciones de su pareja, con lo que el hombre insultado esta vez lo es por culpita de la concupiscencia de la hembra. Un cabrón es otro inocente que además carga con la vergüenza machista de haber sido sustituido en la cama, a ratos o para siempre, por otro macho. ¡El acabose! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sitios que carecen de rigor y en los que cada uno puede hacer lo que más o menos le plazca son como “el coño de Mariquita o de la Bernarda” en alusión a que entra y sale mucha gente. Las cosas plúmbeas y dolorosamente aburridas como un artículo de Javier Marías, son un “coñazo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hijo de puta y al cabrón, que como ha quedado teóricamente demostrado no son más que víctimas de esa perversión luciferina que es la hembra de la especie humana, se les manda por lo general a tomar por culo o a que les den por el culo, que es una actividad sexual que practican parejas tanto heterosexuales como homosexuales y que se basa en la penetración anal de uno de los dos individuos en liza erótica . Me paro aquí porque podemos constatar que quizá el único insulto, así de los gordos, que se lanza al hombre es el de maricón y dentro de los parámetros en los que se mueven los difamantes con respecto a los difamados, resulta que maricón es la pérdida de condición de hombre, queremos decir de “macho” con lo que esta figura, el macho, vuelve a salir indemne de la afrenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda esta perorata no tiene otro fin que constatar mi desacuerdo con la consigna más coreada por mis amigos del Sindicato Andaluz de Trabajadores en la manifestación celebrada el pasado uno de mayo en nuestra ciudad, ese “te va a votar tu puta madre” y sabe uno que tendría que haber dicho todo esto en una asamblea y haberlo defendido allí y no por aquí, por los países de la retórica, pero quién me dice a mí que de haber soltado este tocho en medio de una reunión operativa alguien no hubiese terminado afirmando: &lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Joder, con el &lt;strong&gt;cabrón &lt;/strong&gt;del Gallardo, qué &lt;strong&gt;coñazo &lt;/strong&gt;nos ha soltado el &lt;strong&gt;hijo de la gran puta&lt;/strong&gt;, menuda &lt;strong&gt;mariconada&lt;/strong&gt; ” . &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran unas noventa personas, doscientas según los delirios más felices de algunos de la organización; seguramente diez según la mala leche de la policía de uniforme y de las otras policías, la policía de los que nunca hacen nada y de todo opinan . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran unas noventa personas contando a los niños y a algún curioso que de matute se colaba en el sarao. La manifestación la había convocado el Sindicato Andaluz de Trabajadores y festejaba o lamentaba este primero de mayo colmado de parados y de arruinados. Los oradores pudieran ser catalogados de anacrónicos por los modernos de ahora, porque ellos – los modernos de ahora- viven una existencia de diseño y de tarjetas de crédito y de viajes al norte de Europa y de becas Erasmus paras sus bienaventurados vástagos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para quiénes viven del jornal en el campo, o del subsidio de desempleo, o para los que se han arruinado pensando que ellos también tenían derecho a degustar esa ambrosía del bienestar que tanto y tan bien nos vendieron, el discurso de los oradores no era tan anacrónico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sobre la mesa estaban el hambre y la necesidad, la angustia de los embargos y los desahucios, sobre la mesa estaban a la orden del día todas esas miserias, todas esas amenazas. Los modernos de ahora no pueden entender, ni quieren, ese lenguaje de lucha ni esas diatribas revolucionarias, los modernos de ahora están apoltronados en sus consignas y han mamado otras retóricas. Los modernos de ahora no caen en la cuenta de que lo más cateto y lo que antes se vuelve vetusto son precisamente las modernuras y que por eso nos resultan prehistóricas y lejanísimas las pintas y los novísimos peinados de los modernos de los ochenta cuando miramos las fotos y sin embargo, esas personas normales de principios del siglo XX nos resultan tan cercanas, tan como nosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco estaban los que han sido fagocitados por la usura del sistema, los que han puesto la mano izquierda para pedir sus derechos y la derecha para atizar al prójimo más débil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban los que han ido perdiendo casi todo con esta puta crisis, pero no han perdido la dignidad. Los que han sido golpeados por un lado y por otro y andan a veces noqueados, sí, pero sin tirar la toalla de la lucha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaban los que frente al síncope burgués de la indignación contraponen el nervio revolucionario de la rebelión. Estaban los que uno terminará llamando, como hacían los antiguos, camaradas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2686249228092500655?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2686249228092500655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2686249228092500655&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2686249228092500655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2686249228092500655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/05/manifestacion-y-genealogia-del-insulto.html' title='MANIFESTACIÓN Y GENEALOGÍA DEL INSULTO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1030301789571261904</id><published>2011-05-02T14:18:00.000+02:00</published><updated>2011-05-02T14:18:48.838+02:00</updated><title type='text'>OTRO PASEO (Día de las madres)</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Las olas llegan exhaustas a la orilla y toda la desembocadura se transforma en una especie de mítico animal que viene a morir a nuestros pies con la espuma saliendo por la boca abisal.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; No me canso de caminar por esta arena, cada tarde o cada amanecer estos enmascarados actores de la naturaleza nos deleitan con alguno de sus espectáculos, uno va andando sin fijarse o como si no le importara el asunto demasiado, como si pudiéramos pasear ajenos al esplendor del sol, a su derramada incandescencia sobre el horizonte y el horizonte es un misterio siempre, un más allá que lo mismo que un día nos inquieta, otro nos sosiega.   &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Muchas veces nuestro corazón y nuestros asuntos van cada uno por un lado y aunque sintamos muy fuerte algo por dentro, andamos perdidos en la superficie de las cosas, en lo anecdótico &lt;i&gt;“esta me puteará, el otro me ningunea, aquellos están muy felices desde que me echaron de su lado con desplantes y otras porquerías&lt;/i&gt;”&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;Y al final sentimos que la anécdota será elevada a categoría porque es posible que a este lo necesitemos para comer, al otro para que nos resuelva un problema y a aquellos para no volver a sentirnos tan solos y perdidos en la vida.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; A veces me viene un pensamiento malo a la cabeza, una de la tantas melancolías con las que vamos lidiando por estos senderos ,  por estos años terribles. Enseguida grazna una gaviota, salta como un trapecista del aire un pez travieso o una nube dibuja en el cielo alguna rúbrica poética. Sonrío entonces y aplaudo con la mirada sabiendo que el paisaje necesita, como todos los artistas, su atenciones y algo de veneración.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Pero me viene entre esos pensamientos malos, uno del que no puedo abstraerme, precisamente porque es una abstracción tristísima,  y me figuro que en alguna de esas barcas panza arriba se sienta alguien a quien uno quiere mucho, no sé, la madre de uno por ejemplo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Creemos que sólo nosotros tenemos derecho a la poesía de la pena, que nosotros podemos impunemente sentarnos solitarios y con los hombros caídos en cualquier parte, por ejemplo en una barquita panza arriba de la playa, que podemos perdernos mirando y mirando, que podemos evocar el murmullo aquel de la caracola, su misterio de alta mar.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; No caemos nunca en que, que viviendo en el mismo pueblo, podría pasar por aquí algún pariente, una tía, de esas que siempre hay en las familias y que todo lo descubren antes que nadie y todo lo delatan; los novillos y el deambular penoso en las horas de colegio, que no sabe uno para qué infringía a sus padres aquel disgusto si era mucho mayor la tristeza en esas horas de deserción escolar que si hubiésemos acudido solícitos y dóciles al pupitre. El primer porro que te fumaste, la primera chica a la que besaste, el primer zarcillo que te pusiste en la oreja cuando eras jovencito.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; La tía como un heraldo de las malas noticias podría descubrirnos en nuestra intimidad y denunciarnos a las personas que nos quieren; “&lt;i&gt;hija pues tu marido estaba sentado solo en la playa, mirando al mar con la mirada perdida”&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;i&gt;“¡Anda que tu hijo!, no le irá muy bien cuando se queda absorto y como una figura de arena tan quieto frente a la orilla” “¡niña!, a ver si prestas más atención a tu padre que lo veo muy desmejorado y paseando solo por la playa, como si no tuviera familia”.  &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Por eso hoy me figuro que me encuentro a mi vieja allí, sentada mirando el mar y sola, casi como Alfonsina la de la copla, y sólo se me ocurren tristezas imperiales.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Pienso en mi madre hace décadas cuando era más joven de lo que yo soy ahora, tan guapa,  y quiero verla reír, porque así la ha visto uno muchas veces. Quiero verla abrazada a aquel tipo al que tanto amó y que tanto daño le hizo. Me gusta recordarla desenvolviéndose entre médicos, administraciones, peleando por sus hijos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Todo se hace muy antiguo, aquellas tardes eternas comiendo bocadillos de manteca y mirando caer la lluvia, aquellas mudanzas de una ciudad a otra, aquellas navidades siempre lentas y penosas, aquellos veranos tan largos de siestas y aburrimiento, sin viajes, sin turisteos, sin ninguna esperanza.&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; ¿Quién es capaz de evocar la melancolía de una madre, sus decepciones, sus enamoramientos juveniles, sus ilusiones frustradas? Solemos pensar que por el hecho de que nosotros estemos vivos, están ellas ya felices y realizadas, como si fueran ellas un apéndice de nuestras vidas, como si no tuvieran vida propia y soledades que administrar, Y dolor.  &lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt; Tengo la seguridad de que estas líneas jamás serán leídas por ella y eso me reconforta, tanto nos ha distanciado la vida, tan distintos somos pese a encontrarnos en territorios del afecto en los que nadie más que nosotros, ella y yo, podemos entrar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;Sin embargo, fantaseo con esta idea de vernos por las encrucijadas de la soledad alguna vez y sé cómo ambos fingiríamos estupendamente diciéndonos que hemos quedado con alguien, que hemos venido a ver no sé qué, que estamos haciendo tiempo para atender otros menesteres. Todo menos confesarnos. Todo menos hacernos daño exponiendo fatalmente las aflicciones que nos desbordan, todo menos descubrirnos madre e hijo como dos seres adultos, tirando ya a viejos, a los que la vida no les ha salido bien.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-RuH9UVhjxz0/Tb6hDmRcSII/AAAAAAAAAdg/Gs9U-_0AY90/s1600/chagall.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-RuH9UVhjxz0/Tb6hDmRcSII/AAAAAAAAAdg/Gs9U-_0AY90/s320/chagall.gif" width="241" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-weight: normal; margin-bottom: 0cm; text-decoration: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1030301789571261904?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1030301789571261904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1030301789571261904&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1030301789571261904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1030301789571261904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/05/otro-paseo-dia-de-las-madres.html' title='OTRO PASEO (Día de las madres)'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-RuH9UVhjxz0/Tb6hDmRcSII/AAAAAAAAAdg/Gs9U-_0AY90/s72-c/chagall.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7716467722236035106</id><published>2011-04-30T01:48:00.000+02:00</published><updated>2011-04-30T01:48:51.396+02:00</updated><title type='text'>DEL VIAJANTE</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Hemos visto a hombres rotos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;sudando, zozobrando en los aparcamientos &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;de los polígonos industriales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Esperando a que abriesen&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;las tiendas de regalos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;para ofrecer sus catálogos,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;sus mercancías peregrinas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;a tenderos amargos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;que miran los tapices, &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;los muebles, las bombillas, &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;como si estuvieran ya &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;muy cansados de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Incapaces de ver belleza&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;en ningún elemento&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;del atrezo doméstico&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;con el que recién casados&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;o abúlicas parejas hastiadas de mirarse&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;vienen a comprar trastos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;con los que vestir de nueva&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;la soledad antigua &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;de sus viejos hogares.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Cuando llega la hora, &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;los hombres que hace un rato&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;yacían derrotados, &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;entre talonarios de pedidos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;y estampados muestrarios,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;se transforman como si fueran&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;a contraer matrimonio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Se acicalan y arreglan &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;-como pueden-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;el desastre de su vestimenta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Se echan agua de colonia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;-es un exorcismo sin éxito-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;para quitarse ese olor que traemos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;algunos desde la cuna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Y se dibujan misteriosamente&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;como el payaso de circo,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;esa sonrisa triste con la que cruzarán &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;el portal de la tienda y dirán&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;como si hoy fuera el gran día:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;¡Buenas tardes caballeros!.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-25jRKSC4qH0/TbtOU35FYxI/AAAAAAAAAdc/Rm4-uD7k0cs/s1600/VIAJANTES_Pagina_02_Imagen_0001.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="191" src="http://3.bp.blogspot.com/-25jRKSC4qH0/TbtOU35FYxI/AAAAAAAAAdc/Rm4-uD7k0cs/s320/VIAJANTES_Pagina_02_Imagen_0001.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7716467722236035106?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7716467722236035106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7716467722236035106&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7716467722236035106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7716467722236035106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/del-viajante.html' title='DEL VIAJANTE'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-25jRKSC4qH0/TbtOU35FYxI/AAAAAAAAAdc/Rm4-uD7k0cs/s72-c/VIAJANTES_Pagina_02_Imagen_0001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-885008586566614387</id><published>2011-04-30T01:44:00.000+02:00</published><updated>2011-04-30T01:44:01.582+02:00</updated><title type='text'>PRINCIPIO DE AMOR</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;&lt;i&gt;¿seguirá ella teniendo &lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;&lt;i&gt;quince años&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;&lt;i&gt;después de tanto tiempo? &lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;&lt;i&gt;Jorge Martínez (Los Ilegales)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;No existía  la perversión,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;nació todo lo que hicimos &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;de la deliciosa irreverencia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;con la que nos inaugurábamos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;desnudos frente a frente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;No logró avergonzarnos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;la mirada del viejo blanco&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;que fundaba ciudades&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;con su sexo brumoso,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;éramos la manzana &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;y la pudrición el mundo,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;y el mundo era el gusano. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Bcj1tcoWnmg/TbtNNkmtdlI/AAAAAAAAAdY/5f0nGaOOrlE/s1600/chirico-hector-y-andromaca1917.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-Bcj1tcoWnmg/TbtNNkmtdlI/AAAAAAAAAdY/5f0nGaOOrlE/s320/chirico-hector-y-andromaca1917.jpg" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-885008586566614387?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/885008586566614387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=885008586566614387&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/885008586566614387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/885008586566614387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/principio-de-amor.html' title='PRINCIPIO DE AMOR'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Bcj1tcoWnmg/TbtNNkmtdlI/AAAAAAAAAdY/5f0nGaOOrlE/s72-c/chirico-hector-y-andromaca1917.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-192846005228358782</id><published>2011-04-30T01:30:00.000+02:00</published><updated>2011-04-30T01:30:26.619+02:00</updated><title type='text'>ALTA POLÍTICA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En casa funcionamos como una democracia asamblearia. Quiero decir que casi todas las decisiones que nos atañen como unidad familiar o pequeña tribu, las sometemos a una votación. Uno que hay por ahí, escribiendo también sus artículos, se descojonará porque esto le parecerá una deformación ideológica cuando no es más que una manera de ser, tan buena o mala como la suya. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Andamos de dinero regular tirando a &lt;i&gt;déjame cien euros compadre&lt;/i&gt;, por lo que cuando decidimos adquirir algo nos sentamos los tres;  padre, madre e hija, alrededor de la mesa y valoramos los pros y los contras del posible dispendio. Yo suelo ser el más rumboso y siempre me parece que podremos pagar los recibos mensuales.   Ellas, la compañera y la hija,  no lo ven así y enseguida me enseñan alguna carta amenazante que nos ha remitido una financiera reclamando el pago del tomo doscientos mil de la historia  universal de la poesía, para quitarme las ganas, de gastos y de poetas.  &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así, con este rigor presupuestario,  hemos ido comprando nuestra televisión, un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;deuvedé&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;, un ordenador desde el que escribo mis genialidades y un equipo de música que suena que es un primor. También un- así llamado- “Home Cinema”  que no hay narices de conectar con tanto cable  y que ha sido uno de nuestros más sonados fracasos adquisitivos, de manera que ha terminado arrumbado en la terraza junto al manual de jardinería para progres,  la bicicleta estática que me compré porque una vez salí en la tele en un debate sobre la guerra de Irak y me descubrí a mí mismo más gordo que Meaf Loaf, el cantante Heavy,  una barbacoa minúscula de cuando hacíamos fiestas y una pancarta con la leyenda “No a la guerra” que no tiro porque sé que, desgraciadamente, cada cierto tiempo, tengo que volver a hacer uso de ella. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Bueno, pues en nuestra casa funcionamos de esa manera, si llega un vendedor o un policía preguntando por el cabeza de familia, le explicamos como en una antigua viñeta de Mafalda,  todo el sistema. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A mí, por ejemplo, me gustan mucho los sombreros y yo creo que me sientan de puta madre. Pero antes de comprarme uno lo consulto con ellas, porque no se trata solamente de ponernos de acuerdo con lo que estamos dispuestos a gastar, sino también con la oportunidad o no de dichos gastos. Ahora hemos empezado a aplicar este sistema con todos los aspectos de la vida. Hemos quedado en que cada vez que salga por la tele uno a favor, en contra pero con matices, o al revés, de la intervención en Libia, vamos a soltar un corte de mangas antológico y al unísono. Hemos pensado que todos los que salen en la tele tienen poder- como mínimo para salir en la tele- y que no son amigos nuestros. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-size: small;"&gt;También que cada vez que nuestro equipito de gobierno municipal asome la testa porque han inaugurado un socavón nuevo o un puesto de pipas, nos vamos a descojonar de risa en sus narices. Y así con casi todo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo digo porque me gustaría que cada vez que digan alguna sandez o catetada, se les venga a a la cabeza a  los alcaldes, alcaldables,  alcaldesas y alguaciles,  la imagen de una familia del pueblo,  que se descojona viéndolos forrarse, vale, pero también haciendo el ridículo. A ver su tenemos suerte y me leen los jerifaltes. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En cuanto a lo de mi sombrero, decidimos que no, que al final no me lo compraría,  que iba a parecer que definitivamente me había vuelto tonto. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;“&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Es que estoy en una edad muy delicada, papá&lt;/i&gt;” dijo mi hija acudiendo a una suerte de chantaje emocional de esos a los que son tan dados los hijos . &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y su madre apostilló refiriéndose a un servidor: “&lt;i&gt;Y tú también, tú también estás en una edad muy delicada&lt;/i&gt;”. ¿Por qué me habrá dicho eso?.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-E1FTmhaE8s8/TbtJ_vvMb3I/AAAAAAAAAdU/PMP1FYCERiY/s1600/mafalda-represion.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-E1FTmhaE8s8/TbtJ_vvMb3I/AAAAAAAAAdU/PMP1FYCERiY/s320/mafalda-represion.jpg" width="247" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-192846005228358782?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/192846005228358782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=192846005228358782&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/192846005228358782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/192846005228358782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/alta-politica.html' title='ALTA POLÍTICA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-E1FTmhaE8s8/TbtJ_vvMb3I/AAAAAAAAAdU/PMP1FYCERiY/s72-c/mafalda-represion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-4764910566805506561</id><published>2011-04-23T12:58:00.000+02:00</published><updated>2011-04-23T12:58:38.666+02:00</updated><title type='text'>ECOLOGISMO RARO</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0cm; }p.western { font-size: 12pt; }p.cjk { font-size: 12pt; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Debo confesar, vaya timo de poeta,  que jamás ha conseguido conmoverme una flor, todo lo más estornudar que también es una forma de conmoverse que diría un castizo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando una combinación de colores provocada por la flora me ha alimentado la retina, jamás he pensado en ellas, en las flores, sino en algún cuadro de Claude Monet o de Renoir.  Así lo veo , como un impresionista francés que observa la solemnidad del mundo, de  la naturaleza,  desde la miopía , una mirada borrosa producto de la deformación intelectual  que me atribula por lo que tiene de irritante y de snob. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así,  mis mejores raptos cromáticos e incluso aromáticos me los ha proporcionado la poesía de Juan Ramón Jiménez. Mis paisajes campestres están imbuidos de la cadencia de Fernando Pessoa&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;el único guardador de rebaños que me pone los vellos de punta (que por cierto nunca iba al campo). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;Pero continuemos con mi incapacidad crónica para disfrutar de la ecología a nivel usuario, como se dice ahora: c&lt;span style="font-size: small;"&gt;uando he cometido la osadía de subir una montaña, practicando esa tontería postmoderna llamada senderismo que es una romería casi siempre sin vírgenes, me he sentido el más capullo de los mortales porque las piedras me parecían idénticas por muy altas que se encontrasen, la vegetación parecida y la afluencia de bichos alados y minúsculos tan exasperante en la base como en la cima. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Reconozco un prúrito de orgullo aventurero cuando desde lo alto de un peñasco me abismaba para tener así una perspectiva de la aldea, pero enseguida me aburría y seguramente el buen dios deberá sentir algo parecido cuando mira desde ese cielo en el que viven él y sus acólitos. Verá nuestra humanidad flagrante disfrutando y padeciendo en el valle de lágrimas y pasado un rato se aburrirá, soberanamente, como yo que enseguida me endioso (que es lo que dice uno que me escribe anónimos al correo electrónico cual mosca cojonera ) .&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Almorzar un bocadillo de fiambre sentado sobre un matojo, mientras las hormigas fascistas acuden en tropel a cargar con las migas hasta su hormiguero y de vez en cuando nos llega una hedentina a boñiga de ganado bravo que nos revuelve el estómago ciudadano, está bien para echarse uno unas fotos con los colegas, pero donde se ponga una venta de carretera con sus albóndigas con tomate o su berza grasienta como un homenaje culinario a Cela, que se quite ese romanticismo dominguero de maestrillos y oficinistas en chándal. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los estanques siempre están helados y si cometes la imprudencia de bañarte en ellos probablemente salgas de las aguas arrugado, constipado y en el peor de los casos con unos hongos como marcianos de serie “B” en las plantas de los pies. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los escorpiones acechan impíos nuestra siesta para hincarnos su envenenado aguijón y los lagartos están – como todo el mundo sabe- deseando que nos de ganas de orinar o defecar para cogernos con su mordisco inexorable los genitales. Si además eres mujer y tienes la regla, no te libran del acoso de los reptiles ni los tampones Tampax. Eso lo sabe todo el mundo.  &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Bajo los pinares los mosquitos ejecutan una danza siniestra alrededor de nuestras venas, sedientos de la sangre urbanita y no hay una cabra en todo el monte que no desee desde siempre atacarnos, no tanto para hacernos daño , como para dejarnos en ridículo delante de novias, dulces vástagos, amigos o parientes.  &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Me gustan muchísimo los pajaritos cantando al amanecer pero cuando esas criaturas van en bandada por los cielos tienen un no sé qué perverso  como si fueran esos heraldos negros que anuncian la muerte de alguien. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Será que sabe uno que en el gazpacho cruel de la selección natural acabaríamos más jodidos que un ñu en el Serengeti, que sabe uno que el maromo de al lado con sus músculos y sus habilidades y sus gracias, sería en el reino salvaje el que se llevaría a la rubia guapa tras el montículo y se quedaría uno allí, escribiéndole endechas y canciones como un carroñero esperando las sobras de la vida. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Las selvas, los bosques, los mares, los ríos que son como nuestras vidas que van a dar a la mar que es el morir, tienen todo mis respetos y no voy haciendo el cafre por sus reinos ni tiro papeles, ni me meo ni me cago, ni he matado en mi vida a ningún bicho que no fuera un insecto. Por eso no es óbice esta retahíla de pesadumbres naturales para que uno pueda ser ecologista o hasta ecologista en acción, si se me apura lo que pasa que prefiero vivir mi solidaridad con este venerable movimiento socio político y cultural, desde la impune comodidad de un butacón. Con mi Bach que suena como un crepúsculo un día triste de tormenta, o mi Billie Holiday que canta como un pájaro herido bajo la luz de un farol de madrugada. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque , además, sigo pensando que la naturaleza es fascista , no conoce el crimen pero tampoco la piedad y el que diga que los bichos sólo matan por necesidad alimentaria no ha visto nunca a un gato harto de leche y galletas cazar, herir de muerte y luego pasárselo bomba puteando a un ratoncito, ¡snif!, agonizante. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-yrAP2m4AHJk/TbKw0jLWWGI/AAAAAAAAAdQ/PzkjiWMnukQ/s1600/ecologismo_carne.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="236" src="http://2.bp.blogspot.com/-yrAP2m4AHJk/TbKw0jLWWGI/AAAAAAAAAdQ/PzkjiWMnukQ/s320/ecologismo_carne.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="western"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-4764910566805506561?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/4764910566805506561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=4764910566805506561&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4764910566805506561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/4764910566805506561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/ecologismo-raro.html' title='ECOLOGISMO RARO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-yrAP2m4AHJk/TbKw0jLWWGI/AAAAAAAAAdQ/PzkjiWMnukQ/s72-c/ecologismo_carne.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7405075874534044179</id><published>2011-04-18T20:12:00.000+02:00</published><updated>2011-04-18T20:12:00.275+02:00</updated><title type='text'>SEMANA SANTA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En mi vida me he puesto un capirote. Cuando de niño muchos de los amigos se emocionaban por estas fechas y debatían apasionadamente sobre las calidades estéticas de sus vírgenes y sus cristos, yo me quedaba igual; sin dios, sin patria y sin trono.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando fuimos creciendo, todavía algunos de los colegas mantenían su costumbre penitente cada primavera y otros, los más cachas, cambiaron el capuchón por una ceñida camiseta y se metieron a costaleros imbuidos de una fe en el sacrificio que – inevitablemente a esas edades- no dejaría de tener sus componentes eróticos. Lo cierto es que raro era el costalero que no tenía o se echaba novia, una novia que lo acompañaba sin verlo, sabiendo que ahí, bajo el paso, entre sudores y varoniles fervores , andaba el muchacho que tras el esfuerzo guerrero merecería un beso. Y yo me quedaba igual; sin dios, sin novia... y sin besos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero esta semana era una fiesta, la celebración de los primeros hombros desnudos de las muchachas, los pudorosos escotes que anunciaban la blancura de la carne, la libertad de horarios porque con decirles a los viejos que íbamos a ver la recogida de alguna procesión, relajaban estos su habitual rigidez disciplinaria. Las vacaciones en el colegio o en el instituto, esta semana era una fiesta por más que se vistieran las calles con el dolor y la angustia de los iconos del sufrimiento.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las pústulas, las llagas, los latigazos, la sangre goteando por la frente del Cristo apenas nos impresionaban;  primero porque habíamos crecido viendo crucifijos por todas partes; en el médico, en el colegio, en el dormitorio de nuestros padres, en las iglesias. Aquel exceso de información casi forense de los martirios a los que fue sometido el nazareno hizo que nos sintiéramos inmunes a la escenografía &lt;i&gt;gore&lt;/i&gt; del cristianismo católico.   &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y segundo; porque desde pequeños habíamos sido adoctrinados en el truco, porque había truco,  y sabíamos que  por más caña que le dieran, por más crueles que fuesen los romanos con sus lanzadas y sus coronas de espinas, al final el héroe, Jesús,  resucitaba y aquella resurrección para nosotros era más una venganza frente a los malvados y los impíos, que una redención.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Asumíamos la pasión y su correspondiente resurrección,  como una variante de las películas de, pongamos Bruce Lee, que tras ser pateado, humillado, golpeado y vilipendiado por los hijos de puta, se resarcía de cada puñetazo a base de golpes de nunchaku.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tuvieron que pasar muchos años para que uno comenzará a apreciar los valores estéticos de esas tallas que son paseadas cada primavera por los pueblos andaluces. Y se puso uno por vez primera una capucha, pero no de penitente, sino una capucha o mejor; una máscara de guiri, de forastero en su tierra para intentar descubrir y de paso disfrutar de lo que otros muchos paisanos disfrutaban.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Fue como cuando viene un amigo de fuera a la ciudad ¿de qué vamos a ir nosotros normalmente a visitar la Parroquia de la O, o a cruzar la barcaza para dar un paseo por la orilla del Coto Doñana?  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Con es bonísima disposición estuve una semana santa, hace ya bastante tiempo, viendo pasar por  rincones de estratégica belleza  algunas procesiones de la ciudad. Tengo que reconocer que había poesía y una mijita de hermoso misterio en la tristeza con que era balanceada una virgen (que el señor dios me perdone pero no recuerdo el nombre aunque supongo que debía ser María) mientras pasaba por la cava del castillo de Santiago.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Brillaba en el cielo la luz de  una luna primaveral y la música de la banda, que por lo general no soporto, interpretaba una pieza melancólica que daba muchísima pena y daban ganas de creer en casi todo; los ángeles, Jehová, Jesús y hasta en Poncio Pilatos y en su palangana.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Sin embargo, lo que más me conmovió fueron un par de rostros, mujeres de edad provecta que al paso de la virgen soltaron algunas lágrimas. No lo hicieron lo mismo al paso del Cristo, a pesar de que el que iba bastante perjudicado a estas alturas de la pasión era él.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;No;  lloraron al paso de la madre del condenado a muerte en una suerte de solidaridad femenina primaria y maternal, o quizá es que las señoras también sabían el truco (lo de la resurrección tras los tres días) y se hallaban compungidas por el mal trago que le hacían pasar a la madre, esa perversidad de la tortura y la muerte, total para nada.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El asunto es que, ajeno a la mística y a la fe, no pude sentir animadversión por aquella representación, por esta monumental &lt;i&gt;performance&lt;/i&gt; en la que el pueblo andaluz anda, como decía Don Antonio, pidiendo escaleras para subir a la cruz.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Entiendo que existe una ocupación del espacio público por las cofradías, que las calles son literalmente tomadas por la muchedumbre, los penitentes, los cirios y  los kioscos de chucherías. Pero esto también ocurre en los carnavales y mis amigos anticlericales no se molestan por eso, también ocurre en la feria y encima en estas parrandas puramente lúdicas suelen darse episodios de vandalismo y violencia callejera que en la semana santa no. No me imagino yo a los capirotes destruyendo mobiliario urbano ni vomitando en los portales del vecindario por más que su indumentaria tenga ese vago parecido con la de los del Ku Kux Klan.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Suelen ser los más intolerantes, a los que les gustaría prohibir esta manifestación antropológica de superstición o fe  popular, según los casos, los que muestran un interés inusitado por las danzas étnico-religiosas  de una tribu senegalesa, los que se admiran con las masas que recitan salmos coránicos en la Meca o los que, en muchas ocasiones, no se perdonan a sí mismos haberse pegado algunos años de su infancia y juventud enmascarados y cargando con un cirio&amp;nbsp; primavera tras primavera.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Uno ya tuvo su experiencia &lt;i&gt;semanasantera&lt;/i&gt; como he contado.Ha dejado de interesarme, que en su infinita bondad el señor dios vuelva a perdonarme,&amp;nbsp; y soy un verdadero experto en sortear cofradías y muchedumbres y si uno, con su congénita torpeza, es capaz de pasar todos estos días sin cruzarse con un sólo paso, les aseguro que cualquiera puede hacerlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Podría editar un itinerario alternativo para moverse por el pueblo sin sufrir los atascos que tanto critican algunos buenos amigos, sin oler el incienso y sin ver ni un cirio.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero no sé porqué, me da que muchos no tienen ningún interés en liberarse ellos mismos de este festival, sino que más bien andan preocupados por liberar el pueblo de esos opios.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Y ese, queridos amigos, es otro debate que lleva dando por culo desde que el hombre es hombre, descubrió el fuego, se hizo sedentario, montó su primer huerto y entendió que la existencia no terminaba con él mismo, que el mundo seguía, giraba y giraba después de su muerte y su disolución.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Frente a ese horror que algunos llaman conciencia de existir, nuestros abuelos prehistóricos erigieron el primer dolmen y entonaron la primera plegaría que debió ser algo así como un poema romántico a base de gruñidos.  Y el hecho religioso se pegó como una lapa, un virus, una esperanza, una bendición o una maldición irracional, en el corazón de hombres y mujeres. A ver quien es el milagrero que le quita eso a bastante más de la mitad de la humanidad.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-vxTtJl5ZdpU/Tax-0x4w3vI/AAAAAAAAAdM/Bj1Amf-CI8Y/s1600/viajes-baratos-semana-santa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="209" src="http://1.bp.blogspot.com/-vxTtJl5ZdpU/Tax-0x4w3vI/AAAAAAAAAdM/Bj1Amf-CI8Y/s320/viajes-baratos-semana-santa.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7405075874534044179?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7405075874534044179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7405075874534044179&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7405075874534044179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7405075874534044179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/semana-santa.html' title='SEMANA SANTA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-vxTtJl5ZdpU/Tax-0x4w3vI/AAAAAAAAAdM/Bj1Amf-CI8Y/s72-c/viajes-baratos-semana-santa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-777231305393023237</id><published>2011-04-13T14:59:00.000+02:00</published><updated>2011-04-13T14:59:39.999+02:00</updated><title type='text'>CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA REPÚBLICA EN EL SAT</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-f-sgkYLbH0c/TaWcZ0h4i3I/AAAAAAAAAdE/Rmic3oH-6WE/s1600/WEB-poster-calle.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://1.bp.blogspot.com/-f-sgkYLbH0c/TaWcZ0h4i3I/AAAAAAAAAdE/Rmic3oH-6WE/s320/WEB-poster-calle.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA REPÚBLICA EN EL SAT&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;PRÓXIMO SÁBADO, 16 DE ABRIL DE 2011 A PARTIR DE LAS 12,30 DEL MEDIODÍA&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;-Lectura de poemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-”Aquel 14 de Abril”.-. Charladrama.&amp;nbsp; Jota Siroco y J.A. Gallardo.-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Música para la libertad. Canción de autor , recital a cargo de "Elena y sus secuaces" &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;SÁBADO 16 DE ABRIL DE 2011, en la sede del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) Plaza de la chimenea. A partir de las 12.30 del mediodía.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-37dgv5J0z0k/TaWd89_tJcI/AAAAAAAAAdI/EZhi7pAB7J8/s1600/trabajando.gif" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-37dgv5J0z0k/TaWd89_tJcI/AAAAAAAAAdI/EZhi7pAB7J8/s320/trabajando.gif" width="299" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;A por la tercera....&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-777231305393023237?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/777231305393023237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=777231305393023237&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/777231305393023237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/777231305393023237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/celebracion-del-dia-de-la-republica-en.html' title='CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA REPÚBLICA EN EL SAT'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-f-sgkYLbH0c/TaWcZ0h4i3I/AAAAAAAAAdE/Rmic3oH-6WE/s72-c/WEB-poster-calle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-3593204768157178750</id><published>2011-04-10T11:23:00.000+02:00</published><updated>2011-04-10T11:23:19.191+02:00</updated><title type='text'>DOMINGOS</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;span style="font-size: medium;"&gt;Había domingos en los que mis amigos podían quedarse en la cama hasta las tantas, tranquilamente, administrando legañas y etílicos vapores porque la noche del sábado había sido una competición de chupitos; sobre la barra una suerte de guirnalda de colores como las que se ponían en las verbenas antiguas con las bombillas pintadas de verde, rojo, azul...todos los chupitos andaban allí mezclados asquerosamente; tequila, ron, bourbon, ginebra. Aquellos excesos los hacíamos los mismos que hoy decimos “&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;i&gt;uy, uy&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;” cuando vemos a la caterva juvenil amorrándose al gollete.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Yo llegaba a la casa dando tumbos, esquivando policías con los ojos abiertos como búhos, que se pensaba uno que lo iban a detener por cualquier cosa y a saber hasta dónde podrían llegar los equívocos, si no acabaríamos acusados de alguna fechoría , si no nos putearían en los calabozos para que diéramos nombres de  cualquiera sabe quién, si no terminaríamos, en fin,  desaparecidos o muertos, como en el caso Almería. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Y esquivando también a los drogadictos con los ojos inyectados en sangre que vagaban por la noche como desdentados vampiros decadentes a la búsqueda de su dosis, zombis que te salían de los portales oscuros como apariciones  y llevaban todos, sin excepción,  jeringas infectadas y sanguinolentas con las que te iban a pinchar a menos que les dieras los veinte duros que demandaban entre temblores de tristísima abstinencia. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Uno tenía el santo de cara y nunca le pasaron esas desgracias noctámbulas por más que viviésemos en la parte chunga del pueblo. Yo creo que la policía ya me conocía y los yonkis no digamos. Con algún madero habíamos jugado al fútbol años antes y la mayoría de los yonkis habían compartido aula conmigo en la antigua E.G.B. antes de abismarse por los paraísos artificiales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Así que llegábamos medio sanos al hogar,  borrachos pero cuidadosos de no provocar grandes disturbios en la madrugada. Vomitaba casi en silencio, con una profesionalidad en la náusea, que de haber estado por allí alguien, mirándome echar la  clamorosa pota, no habría podido sustraerse de aplaudirme e incluso de vitorearme con algún ¡Ole! , como a los toreros . &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;La taza del váter se convertía en una macedonia repugnante con los restos casi vivos de la cena, los postres y los frutos secos que habíamos engullido entre copa y copa, como los loros. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;En cuanto me metía en la cama y aquella especie de brutal marejada de los sentidos iba menguando, dormía  como un bendito y tenía sueños rarísimos, pero a eso de las ocho o las nueve de la mañana, por mucho que la fiesta se hubiese prolongado en la víspera, estaba ya uno en pie, dándose una ducha y dispuesto a salir a las calles, creyendo que andábamos fuertes de estómago y de cabeza, hasta que las neuralgias del amanecer nos iban achatando el ánimo y veíamos casi como una película de Visconti, los fotogramas, uno a uno, de la jornada del domingo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Todavía por el mediodía, una esperanza irracional y hermosa se notaba en las personas, como si la amenaza del lunes, su tristeza mañanera y las tribulaciones que nos aguardan cada comienzo de semana pudieran ser sorteadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Pero las horas iban pasando, los amigos no se asomaban a la calle y empezaba el domingo a tejer su maraña de melancolía.  A las cinco de la tarde, si tenía uno alguna novia iba a recogerla para tomar un café y los pubs estaban llenos de parejas comiendo tarta de piñones y zozobrando en las butacas. Luego ponían un partido de fútbol y las muchachas hablaban entre ellas de ajuares y de entradas para comprar pisos. Los muchachos se embrutecían un poco y gritaban infamias a los árbitros, a los entrenadores incompetentes y a los delanteros con el día tonto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;span style="font-size: medium;"&gt;A estas alturas del domingo la resaca había desparecido por completo y una dolorosa lucidez nos devolvía a la pendencia de la vida, los terrores cotidianos, el desempleo, el trabajo espantoso, la rutina asfixiante como una enfermedad mortal, las amenazas de ruina o la ruina misma, los problemas que vendrían a visitarnos en cuanto nos metiéramos en la cama, como una cohorte de angelitos endemoniados exiliándonos del sueño, todas y cada una de las tristezas con las que el domingo agonizante nos mostraba que el paréntesis del fin de semana había concluido, que su ambrosía de celebraciones y olvidos no había conseguido cambiar nada y que ya estaba sobre la silla del dormitorio, como una bestia deforme y fea, preparada la ropa de faena para el día siguiente; el mono, la bata, la corbata o la camisa de sellar en el INEM el carné de paro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: medium;"&gt;Miraba uno con mucha pena el disfraz que colgaba del respaldo de la silla y se acordaba de que el cuponcito tampoco nos había  tocado. Ni nos tocaría nunca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5EHvRx87xIo/TaF22rDfFBI/AAAAAAAAAdA/6i5stga2uSA/s1600/El_violinista_celeste_-_Chagall.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="253" src="http://1.bp.blogspot.com/-5EHvRx87xIo/TaF22rDfFBI/AAAAAAAAAdA/6i5stga2uSA/s320/El_violinista_celeste_-_Chagall.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-3593204768157178750?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/3593204768157178750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=3593204768157178750&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/3593204768157178750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/3593204768157178750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/domingos.html' title='DOMINGOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-5EHvRx87xIo/TaF22rDfFBI/AAAAAAAAAdA/6i5stga2uSA/s72-c/El_violinista_celeste_-_Chagall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2276701122193067158</id><published>2011-04-01T21:08:00.000+02:00</published><updated>2011-04-01T21:08:54.806+02:00</updated><title type='text'>ANTOLOGÍA REVIISADA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; &lt;/style&gt;   &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Para Antonio Orihuela&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay un hombre  que está vendiendo hortalizas en un rincón de la plaza, del zoco. Asoma su cabeza al mundo desde un puesto misérrimo que monta y desmonta cada mañana. Es un hombre joven  que nunca soñó con vender hortalizas en ninguna parte, un hombre que, aunque los desconozcamos, seguro que  tenía otros sueños. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Una mañana llegan unos guardianes de- así se definen- el orden público,  le desgracian al hombre el puesto, el jornal y le desgracian la vida. El hombre a los pocos días se mete fuego a lo bonzo e inaugura el germen de una revuelta en todo el norte de África. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay jóvenes con las manos metidas en los bolsillos del pantalón vaquero o de la chilaba que le dan vueltas y vueltas a la plaza pública, sin nada que hacer hasta la hora de comer . Hay poco pan, hay tristeza y salarios de hambre y estos jóvenes están muy hartos de esa vida porque esa vida no la ha soñado nadie, porque todo el mundo tiene sueños, aunque a los poderosos y a los asquerosos -valga la redundancia- les cueste creerlo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay uno por ahí, que piensa que los sueños, la esperanza, la ilusión,  son las parteras de la historia. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay hombres y mujeres que miran el cielo de Trípoli y casi pueden ver los ojos llenos de ternura del piloto de un caza, pertrechado con su uniforme de extraterrestre,  que lanza, como confetis en una fiesta, su diarrea de bombas. A estos hombres y mujeres les gusta la luna menguante sonriendo desde arriba, les gusta que haya un estrellita titilando a lo lejos, les gusta pasear y hablar de esto y de lo otro por las calles. El avión que con su disturbio viene a liberarlos les gusta menos. Las personas somos así. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay un asesino que no sabe que es un asesino porque no ha sentido nunca en su mano el temblor del cuchillo quebrando la piel ajena, porque mira desde una infinita distancia las consecuencias de sus actos. Se trata de un asesino que se ofende si le llamas asesino y que le pone nombres con ínfulas poéticas a su barbarie, así ha dado en llamar daños colaterales a los cuerpos destrozados por las bombas y ha bautizado “Odisea del amanecer” a la guerra. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay una guerra televisada en la que sólo vemos lucecitas de colores que hasta parecen hermosear el cielo. Así vimos Bagdad hace unos años y consiguió la propaganda que el infierno nos pareciera una verbena. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Aunque a veces, en las morgues de los hospitales los reporteros filman y  muestran a los muertos  llenos de mundo y provocan un prurito de malestar en los mediodías del mundo libre, los cadáveres son una cosa fea, indigesta,  que enseguida se amortigua desde el telediario con alguna cabriola de un futbolista famoso o con un meneo de caderas de una cantante poseída por el ritmo. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay uno que piensa que si la revolución se hizo por el pueblo y ahora el pueblo no quiere esa revolución,  o quiere otra,  no se puede hacer la revolución contra el pueblo.Si la revolución es contra el pueblo, piensa este amigo de los trabalenguas, para qué la revolución.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay un hombre que acecha y otro hombre que sufre. Hay una distancia como de aquí a la luna entre los que viven en palacios y los que apenas viven. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Hay petróleo en Libia pero eso no le importa nada a la justicia occidental, se sienten los justicieros agraviados y difamados cuando se les recuerda la existencia de ese oro líquido y negro. Hay petróleo pero eso no importa nada, hombre, nada les importa el combustible a los aviones que planean chuleando por las aldeas que serán arrasadas por su bien, nada les importa el petróleo a los bemeuves y los mercedes que transportan a los cachondos que firman las resoluciones de las naciones unidas.  &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sigue habiendo gente en el mundo que cuesta menos que las balas que los matan,  que decía el hermano Eduardo Galeano. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_ngIFJnyEIY/TZYil9gocQI/AAAAAAAAAc8/98uzYcPDAdw/s1600/bombardeos-libia-300x208.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-_ngIFJnyEIY/TZYil9gocQI/AAAAAAAAAc8/98uzYcPDAdw/s1600/bombardeos-libia-300x208.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2276701122193067158?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2276701122193067158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2276701122193067158&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2276701122193067158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2276701122193067158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/04/antologia-reviisada.html' title='ANTOLOGÍA REVIISADA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-_ngIFJnyEIY/TZYil9gocQI/AAAAAAAAAc8/98uzYcPDAdw/s72-c/bombardeos-libia-300x208.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1731942698766916302</id><published>2011-03-26T12:00:00.000+01:00</published><updated>2011-03-26T12:00:54.622+01:00</updated><title type='text'>HERMANOS</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;&lt;i&gt;Para Javier Gallardo.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Dos hombres no se abrazan si han vivido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;la vida entera juntos, las pendencias&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;con que fue sancionando cada día&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;nuestro tiempo fatal, nuestra tristeza. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;La casa destruida, la pobreza, los sueños &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;incumplidos. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Dos hombres no se abrazan pero pueden &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;poner la mano hermana sobre el hombro &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;encogido del que amaga un llanto de hijo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;que viene conteniéndose ya mucho.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Dos hombres no se abrazan al caer&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;por fin del pedestal tan digno &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;sobre el que se fraguaron sus personas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Uno es más débil y sabe &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;que todo está perdido&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;el otro ,que lo ha perdido todo, nada ansía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Hoy bendigo tu gesto, hermano mío,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;tu derrumbe tan hermoso en la taberna,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;tu secreto que sé  y que será nuestro&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;como nuestra fue siempre esa desdicha &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;de sabernos tan huérfanos y hermanos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;Te has tapado los ojos con mis gafas &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;que no nos vea nadie llorar, sigue la lucha,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;hemos perdido la guerra y las batallas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;y sabemos que al fin no habrá justicia,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;pero siguen  la lucha y las derrotas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;y de lejos te abrazo en la pelea.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span style="font-family: Cambria,serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-P7hO96lCmiA/TY3HEb0yhVI/AAAAAAAAAc4/_n_Qoy17WTA/s1600/concierto+triton+03-02-06+026.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="https://lh5.googleusercontent.com/-P7hO96lCmiA/TY3HEb0yhVI/AAAAAAAAAc4/_n_Qoy17WTA/s320/concierto+triton+03-02-06+026.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1731942698766916302?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1731942698766916302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1731942698766916302&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1731942698766916302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1731942698766916302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/03/hermanos.html' title='HERMANOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-P7hO96lCmiA/TY3HEb0yhVI/AAAAAAAAAc4/_n_Qoy17WTA/s72-c/concierto+triton+03-02-06+026.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-5326631892518755387</id><published>2011-03-24T21:22:00.001+01:00</published><updated>2011-03-24T21:22:35.855+01:00</updated><title type='text'>SEXUS</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-MhyHMxHn5kk/TYunXfctoFI/AAAAAAAAAc0/wkx-4bmWwes/s1600/images.jpeg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://lh6.googleusercontent.com/-MhyHMxHn5kk/TYunXfctoFI/AAAAAAAAAc0/wkx-4bmWwes/s1600/images.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Un día, hace muchísimo tiempo, nos abroncaron porque estábamos tocándonos los genitales. No podíamos saber qué había cambiado en el mundo,  si hasta entonces nuestra desnudez provocaba comentarios de alegría, se nos exhibía tranquilamente en casa de cualquiera y la mayoría de los parientes y amigos terminaban festejándonos esos &lt;i&gt;huevos&lt;/i&gt; o ese “&lt;i&gt;toto&lt;/i&gt;” tan bonitos, según el género.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En realidad, ya andábamos sospechando que algo no iba bien el día que nuestros papás empezaron a poner cara de asco tras nuestras amorosas deposiciones. Mamá cambió la ternura de aquella primera fase anal de nuestra sexualidad, cuando nos escamondaba el culo y nos refrescaba las ingles con maravillosos polvos de talco , por un “Otra vez te has cagao, niño”  Y a partir de ahí todo fueron reproches a las cándidas travesuras de nuestras entrepiernas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Tampoco, cuando ya teníamos algunos añitos cumplidos, nos avisó nadie de que una parte del mundo conocido no llevaba nada colgando.  Que éramos distintos y que una ingobernable curiosidad nos embargaba cuando nos quedábamos en bolas delante de la otra parte de la humanidad, nosotros con nuestros colgajos, como hemos dicho, ellas con ese misterio fascinante.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Ya había mordido alguna de las dos partes de la humanidad la manzana prohibida, ya nuestras desnudeces empezaron a ser clandestinas y teníamos tanta vergüenza que la serpiente del pecado llegó y  se quedó para arrastrarse eternamente por nuestras vidas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Siempre fuimos sexuales, nunca vivimos ajenos a la naturaleza por más que la asquerosa serpiente se fuera vistiendo de monja, de cura, de padre, de madre, de pudor o de represión.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuando empezó a salirnos pelo por todas partes, cuando empezó a crecernos todo y aquel pis curioso se transformó en una especie de pegajosa saliva que acudía cada noche a la cita pajillera de nuestra adolescencia, otro ejército de serpientes vino a flagelarnos ; ciego te vas a quedar, qué haces en el baño niñato, como te coja tocándote te corto la mano.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Así era nuestra educación sexual; miedos, falacias, pornografía y embustes de los amigos más mayores que trataban de describirnos, torpemente, cómo era aquello de follar.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Hasta que por fin, entre tanta confusión y tanta porquería reprimida, un día nos entregamos a los besos y se nos quedaron los labios escocidos, naufragamos por los poéticos senderos de la caricia, nos revolcamos lascivamente como no se revuelca, como no retoza ningún bicho, como sólo se revuelcan los seres humanos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Dijimos palabras mágicas; dijimos amor y dijimos te quiero. Dijimos pezón y dijimos boca y dijimos coño, polla, nalgas, sigue, bésame, aprieta, abrázame. Por fin entre tanta confusión descubrimos que nuestra oreja, ¡ por dios santo, nuestra oreja! Era también zona erógena cuando  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;se nos besaba, que había otros cinco sentidos por descubrir aunque fueran los mismos y el tacto era una fiesta y el gusto, y el olor de la piel sudorosa, y la vista del cuerpo desnudo recién amado y el oído colmado de jadeos y susurros. &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-MhyHMxHn5kk/TYunXfctoFI/AAAAAAAAAc0/wkx-4bmWwes/s1600/images.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Por fin entre tanta confusión descubrimos con el poeta que sí, que todo era confuso, menos su vientre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-5326631892518755387?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/5326631892518755387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=5326631892518755387&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/5326631892518755387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/5326631892518755387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/03/sexus.html' title='SEXUS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh6.googleusercontent.com/-MhyHMxHn5kk/TYunXfctoFI/AAAAAAAAAc0/wkx-4bmWwes/s72-c/images.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7533836789301075738</id><published>2011-03-11T11:34:00.000+01:00</published><updated>2011-03-11T11:34:19.500+01:00</updated><title type='text'>EL CARNAVAL</title><content type='html'>En mi pueblo, como en el tuyo, llega la hora de la parranda. Se prepara el desembarco de cachondos y cachondas por las barriadas, pagos y avenidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vestiditos de volantes para ellas, atavíos de tienda de ropa del barrio bajo para ellos. Otras veces, ellos descamisados como obreros de mentira y ellas con pantalones de amas de casa y camisas estampadas como si vinieran del Mercadona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con estos avíos, cuatro o cinco consignas y una ciega fe en la propaganda, vienen los unos a decirnos que les votemos para seguir cuatro años más desfondando la poltrona y los otros que no, que es a ellos a los que hemos de votar; porque valen mucho y van a guapear el pueblo de arriba a abajo y no se van a llevar ni un céntimo de euro para sus casas o para sus negocios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veremos a alguno de los repeinados portadores de la soberanía popular, subirse a una farola para arreglar una bombilla y saludar desde arriba como los niños cuando dicen a sus tiernos papás “mira lo que hago”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los veremos con casco de albañil y un palustre poniendo las primeras piedras en decenas de proyectos que luego irán cogiendo telarañas, los veremos encadenarse junto a lo más granado de la progresía local a lo que haga falta; un ateneo, un edificio histórico, un lupanar en crisis porque ya no van a parar allí los respetables caballeros tras firmar sus chanchullos y sus timos en la notaría o en la caja de ahorros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los veremos repartir panfletos por los mercados y acercarse a las mamás para izar a los tiernos infantes como si fuesen un trofeo, los veremos aplaudirse a sí mismos en los mítines, con micrófonos inalámbricos en la boca como los cantantes modernos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los veremos visitar los barrios chungos, confraternizar con los humildes, palmear las tristes espaldas de los parados, señalar los socavones de las aceras y exclamar al unísono entre el corrillo de infelices que esto no puede ser o que aquello de allí hay que arreglarlo del tirón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras , los sufridos chiquillos y chiquillas de la prensa local les hacen miles de fotos, graban estupendos documentos videográficos que nadie verá jamás entero y siguen las andanzas de esta patulea que se dedica a perturbar la paz de los ciudadanos como una pandilla de macarras populistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi pueblo, como en todos los demás, llega la hora de la adulación vergonzosa y vergonzante, de las tonterías y las ínfulas con las que la casta de aspirantes a despachos, prebendas y concejalías se parte el culo de risa en las sedes de los partidos políticos con representación municipal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La piñata demagógica está a disposición del vasallaje, otrora también llamado pueblo soberano. La obscena orgía de alianzas y tránsfugas ya se va perpetrando en los rincones oscuros de las cafeterías, la mascarada está servida para eso que ellos llaman elecciones y a veces, en un alarde de cursilería, “Fiesta de la democracia y de la libertad”. ¡Qué más se puede pedir!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7533836789301075738?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7533836789301075738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7533836789301075738&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7533836789301075738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7533836789301075738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/03/el-carnaval.html' title='EL CARNAVAL'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1311506482179016</id><published>2011-02-18T12:27:00.000+01:00</published><updated>2011-02-18T12:27:54.192+01:00</updated><title type='text'>EL FUTURO NO ES LO QUE ERA</title><content type='html'>&lt;style type="text/css"&gt;p { margin-bottom: 0.21cm; }&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El futuro ya no es lo que era. El futuro sucedía siempre en urbes civilizadísimas, con edificios encapsulados en burbujas de aire, porque en el exterior era el aire irrespirable.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El futuro lo habitaban seres humanos, más bien rubios y estilizados,  vestidos como astronautas sin escafandra y los acompañaban robots metalizados y brillantes que ejercían las labores más penosas del mundo venidero, incluso había robots domésticos que sustituyeron a los perros y a los gatos que fueron de los primeros en espicharla cuando lo de la bomba.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En el futuro que iba a ser,  los coches se elevaban tímidamente sobre un asfalto alicatado de colores vivos y la gravedad era un cachondeo del pasado mientras un enjambre de avionetas utilitarias surcaba el cielo de los bulevares.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Todo el mundo comía pastillas de colores como en las puertas de las discotecas del presente y la gente se llamaba Héctor o Afrodita, como los griegos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se follaba en ese futuro sin ejercicio físico apenas, mirándose fijamente a los ojos o a las respectivas entrepiernas de los amantes, que eso no quedaba muy claro en los devaneos de los visionarios.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Las viviendas eran electrodomésticos gigantes con pantallas hasta en el retrete y con asépticas alcobas donde se descansaba entubado a un simulador de sueños y hasta con un Freud de hojalata de cabecera,  para aquellos que no hubieran, pese a los quiméricos adelantos, desterrado de su subconsciente las perrerías de Edipo.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En los garitos servían las copas bichos de otras galaxias, que como en el presente los sudamericanos, habían emigrado al planeta tierra para nutrir los puestos de trabajo de la hostelería. Todos los mejunjes que se bebían en el futuro que iba a ser, tenían cantidad de burbujas, en una suerte de paroxismo de la coca cola .  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los pobres del futuro eran trogloditas que no pudieron, por alguna razón misteriosa que nunca nos fue explicada, librarse del holocausto vírico o nuclear,  una especie de jipis que vivían fuera de la burbuja, se emporraban, follaban intercambiando fluidos y salivas y eran sospechosos de portar mil enfermedades, todas ellas radiactivas y muy contagiosas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En el futuro que iba a ser, dios era una pantalla de diseño Orwelliano que ni era bueno ni nada, simplemente se dedicaba a censurar nuestras faltas, como el Jehová implacable del antiguo testamento.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Nada de eso ha sido el futuro al final. La bolita de la tierra sigue soportando la injusticia, el hambre, la infamia, el terror.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En el plano doméstico hemos cambiado el dial de las radios, primero por las televisiones y luego por internet y nos creemos la hostia por eso.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se pone uno pantalones idénticos a los que se ponía nuestro padre , Raphael sigue vivo y coleando y cantando en la televisión pública con ese vozarrón que tiene, seguimos comiendo ajo campero y papas aliñás en las tabernas mientras  bebemos el vino alegre o triste que dan las cepas en la viña, los jóvenes se enamoran y desenamoran y siguen creyendo que todas las canciones de amor hablan de ellos, los pobres las pasan putas y los ricos se van de putas, el sistema de los ricos puteros sigue ahogando a la famélica legión que apenas cogió unos kilos, con aquel caramelo envenenado de la social democracia, fue de nuevo sometida la famélica legión a un régimen de terror laboral y de exclusión social.  &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;la bomba al final no explotó, explotaron, eso sí, millones de bombitas que como un reguero de mierda y de muerte fue dejando el mundo hecho un asco, con países en la edad media y países en la edad pija, con todos los adelantos su disposición.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Cuánta razón tenían aquellos jóvenes mohicanos londinenses con sus guitarras desafinadas y su distorsión al límite, cuando a finales de los setenta gritaban a los cuatro vientos “No future”. O por lo menos, como cantaban los Clash; “No hay futuro, pero por favor con nata”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VdEH8qZ1qNY/TV5XiJE-q7I/AAAAAAAAAcw/EiePohBjXAk/s1600/ciudad-futuro.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-VdEH8qZ1qNY/TV5XiJE-q7I/AAAAAAAAAcw/EiePohBjXAk/s320/ciudad-futuro.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1311506482179016?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1311506482179016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1311506482179016&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1311506482179016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1311506482179016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/02/el-futuro-no-es-lo-que-era.html' title='EL FUTURO NO ES LO QUE ERA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VdEH8qZ1qNY/TV5XiJE-q7I/AAAAAAAAAcw/EiePohBjXAk/s72-c/ciudad-futuro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-6256547391030428171</id><published>2011-02-11T12:35:00.001+01:00</published><updated>2011-02-11T12:37:37.444+01:00</updated><title type='text'>LOS PADRES DE MI AMIGO</title><content type='html'>“&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Los vecinos de la manzana colindante a la Casa Marqués de Arizón llevan sufriendo desde hace más de veinte años un verdadero calvario a causa del polémico proyecto de rehabilitación de esta magnífica casa de cargadores a Indias y del correspondiente convenio que la empresa firmó con el Ayuntamiento entonces presidido por el alcalde socialista Manuel Vital Gordillo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Tras muchos años confiando en que la Justicia y el Ayuntamiento paralizarían este despropósito creo que ha llegado la hora de expresar el malestar y el gran perjuicio que se les va a causar a estos vecinos. La opinión pública debería movilizarse ahora, como lo hizo en casos anteriores con el asunto de la demolición de viviendas irregulares y recordarles a los políticos gobernantes del equipo de Gobierno actual que hace casi cuatro años se encadenaron en torno a la casa (rodeando TAMBIÉN la vivienda de estos vecinos, el negocio de hostelería y el taller que también sufrirán las consecuencias)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;em&gt;Esta operación fraudulenta va a causar unos daños irreparables a tres personas mayores (una de 83, impedido, y otras dos de 80 años) que llevan viviendo en SU CASA toda la vida y ahora, en su ocaso, quieren fastidiarlos desde el Ayuntamiento, pues ya está redactada la orden de desahucio”. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS PADRES DE MI AMIGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida supe, en medio del sarao literario, que eran los padres de mi amigo; no tenían pinta de nada raro, no pretendían engañar a la edad con atildados gestos de artista o con extravagancias en su indumentaria, no miraban a nadie por encima del hombro, no se leía en sus miradas ese rencor larvado con que lo observan todo aquellos que se creen más listos que ninguno, con más derechos que nadie. Tenían esa pulcritud y esa limpieza en el vestir que tenían mis abuelos, con sus olores a jabón, a crema de afeitar y a vieja decencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenían esa modestia proletaria que no precisa de banderas, esa sensatez pero también ese orgullo de los años trabajados, de los esfuerzos, de las dificultades económicas y por fin ese sosiego del tiempo superado. Y esa noche andaban por allí, vestidos de domingo, porque su hijo presentaba un libro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daban ganas de llevarse de allí al padre de mi amigo y tomarse con él unos cuantos vasos y charlar durante un buen rato de la vida, alejarse de tanto figurante, de tanto genio incomprendido, de tanto maestro de cuerpo presente y de tanto impostado referente cultural de la provincia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi no conozco a los padres de mi amigo. Envidio bastante a mi amigo por razones que ahora no vienen al caso, pero envidio sobre todo cuando mi amigo me cuenta que una de sus costumbres durante años, era visitar a su padre al mediodía y tomarse con él una copa de vino. Esa placidez, ese respeto con el que ambos se trataban me sigue conmoviendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto ocurría alrededor de una casa, la casa del padre, en la que las personas que tienen raíces siempre encuentran un sitio al que volver por pródigas que hayan sido las vicisitudes de la vida. A uno le parece que esos valores deberían ser intocables, que echar, desahuciar vilmente a unos ancianos del hogar en el que han vivido siempre, en el que han visto crecer y formarse como mujeres y hombres a su prole, es de una crueldad obscena y quien ejerce ese poder contra ellos es el malo de la novela, el impío funcionario Dickensiano, el político inmoral que rubrica desde su mediocridad las infamias de su efímero poder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, entre otros daños colaterales, los padres de mi amigo pueden ser, probablemente serán, expulsados de su territorio natural en atención a una operación económica cuando menos sospechosa. Ahora, seguramente, los padres de mi amigo no entenderán por qué los mismos que se encadenaban alrededor de su vivienda, llegan con tan malas, con tan tristes noticias. No entenderán qué ha cambiado desde las sonrisas electorales cuando los mismos que hoy especulan, incoan expedientes, resuelven y decretan, armaron tanto escándalo con sus pitos y sus parrandas de manifestantes de izquierdas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “vuelva usted mañana” de nuestro Larra es una queja, una reclamación de atención y eficacia frente al aparato burocrático de cualquier estado, que se denuncia, se comenta en la tertulia y se convierte al final en tema de conversación democrática en la sobremesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Kafka, en “El castillo” no estamos frente a una queja; nos hallamos frente al vacío de la crueldad y el absurdo de las burocracias. Cuando se dice burocracia piensa uno siempre en la ineficacia, pero casi nunca en la crueldad, ya vamos teniendo el dudoso gusto de conocerla. Estoy seguro que los padres de mi amigo no entienden nada de lo que les está pasando porque ellos no son así, no trabajaron honestamente toda su vida para que las cosas fueran así, no cumplieron con sus deberes ciudadanos ni pagaron sus impuestos para que las cosas fueran así. No comprenden nada de todo esto porque todo esto es, además de asqueroso, incomprensible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-6256547391030428171?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/6256547391030428171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=6256547391030428171&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6256547391030428171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/6256547391030428171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/02/los-padres-de-mi-amigo.html' title='LOS PADRES DE MI AMIGO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1978991492323360090</id><published>2011-02-04T12:03:00.000+01:00</published><updated>2011-02-04T12:03:21.977+01:00</updated><title type='text'>NADA ES LO QUE PARECE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TUvcFC7g8uI/AAAAAAAAAcs/g2cJ6Dtdplo/s1600/vitociberrrr.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" h5="true" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TUvcFC7g8uI/AAAAAAAAAcs/g2cJ6Dtdplo/s320/vitociberrrr.JPG" width="246" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Un mareo muy grande, una fatiguita…un vértigo de desconfianza y sospecha; analfabetos funcionales adoctrinando al pueblo, representantes de los trabajadores que no han trabajado en su vida, adalides de la cultura leyendo a Isabel Allende, socialistas obreros y españoles acostándose con banqueros y quedando preñados de neoliberalismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jornaleros pagando el parto de los montes, policías armados hasta los dientes heridos por estudiantes que tiran piedras, poetas líricos haciendo cábalas sobre las composiciones de los jurados literarios, rockeros defensores de todos los excesos guapeándose en los gimnasios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Líderes de la izquierda revolucionaria abroncando a la señora de la limpieza, demócratas de toda la vida chuleando en las audiencias borbónicas, filósofos mayúsculos que poseen la verdad sobre todo y la sueltan entre eructos ideológicos y biliosas demagogias taberneras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ministros del interior chivateándose de redadas a presuntos delincuentes, narcotraficantes subvencionando patrullas callejeras y marchas contra la droga, jerarcas petrolíferos metidos a ecologistas, portavoces del partido popular defendiendo los derechos de los parados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he visto a un señor pequeñito y raquítico, un espécimen patrio cuyos padres debieron padecer los años del hambre y que fue criado en medio de las carencias y las miserias con que la España de Franco celebró su victoria sobre la otra mitad del país, comentar alegremente en su tertulia de amigos que lo que está bastante claro es que los negros son seres inferiores, porque él lo ha leído en un libro, porque él además ya lo intuía y porque se lo ha dicho su primo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto lo decía el gnomo levantando el dedito y atusándose el bigote mientras en la mesa de al lado, un africano trataba de vender su triste mercancía a una familia que tomaba su aperitivo, y mirando la envergadura del africano, negro como la noche, la musculatura del mismo e intuyendo lo que seguramente guarda, bendito sea dios, en su entrepierna, no pudo uno reprimir la risa ante la diatriba del españolito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afirmé hace décadas en alguna poesía misteriosamente inédita, conocer algún atribulado padre que golpeaba a sus hijos en la cabeza con ilustrados tomos de pedagogía, hemos oído a maromos declararse en contra de todo tipo de machismo mientras sus parejas les ponían la mesa, el cubatita y los frutos secos para que no perdiera, el liberado y comprometido muchacho, el hilo de su argumentación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las noches de farra, nos han acompañado amigos que decían sin asomo de pudor “Yo soy la persona más modesta del mundo” organizando con su frase una nueva variación de la famosa parábola del mentiroso, aquella en la que el ciudadano de Creta consigna “Todos los cretenses mienten sin excepción” transformando así, al ser él mismo un ciudadano de Creta, su propia aseveración en mentira, luego, los ciudadanos de Creta no tenían porqué ser todos unos mentirosos...o sí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada es lo que parece, más ejemplos; siempre he creído que mis andares estaban bien, que eran casi señoriales, incluso garbosos cuando la ocasión lo requiso. ¡Ah!, esos andares de macarra flirteando con las muchachas con los ombligos fuera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así maliciábamos ser, pese a que ya algunas personas se lo habían comunicado a uno más o menos jocosamente; caminas como una marioneta lacia, moviendo la cabeza mucho, de un hemisferio a otro. Hasta que un amigo, en una humorada algo cruel, nos enseñó un vídeo en el que se nos veía alegremente andando, no hemos sido conscientes de la pinta de majarón que tenemos cuando vamos por la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También nos han grabado, la crueldad de los camarógrafos aficionados no conoce límites, bailando. Bailando digamos que al son de una música, seguramente al son de una música interior que nada tenía que ver con el compás que llevaba el resto del ballet en atención a lo desgarbado de nuestro movimiento. Cautivado por el ritmo se pensaba uno alegre y desinhibido como las caderas de Elvis y lo que ofrecíamos, tristemente, al respetable era una estampa en movimiento del monstruo de Frankestein. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pretende demostrar con estas dolorosas constataciones tan personales, que nada es lo que parece, que la imagen que tenemos de nosotros mismos puede en cualquier momento ser demolida por la tozudez de los hechos, así como la imagen que teníamos del mundo puede ser, a fuerza de propaganda y pensamiento único, no ya un cambalache como se cantó del siglo XX, sino un caos de simulación, estafa y mentira. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando he visto estos días ese abrazo, más grande y más chulo que el de Vergara, entre el presidente del gobierno, los líderes de los sindicatos mayoritarios y los gerifaltes de los empresarios, he fantaseado con la idea de cómo se verán a sí mismos, seguro que bien, seguro que favorecidos por la razón y por la historia. No me extraña, yo también pensaba hasta hace nada que tenía una melena de puta madre y no paran de asomar como archipiélagos pequeñas claridades por mi cabeza otrora tan poblada. Alguien tendrá que decirles a todos ellos lo feos que son y lo feo que es lo que están haciendo con todos nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1978991492323360090?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1978991492323360090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1978991492323360090&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1978991492323360090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1978991492323360090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/02/nada-es-lo-que-parece.html' title='NADA ES LO QUE PARECE'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TUvcFC7g8uI/AAAAAAAAAcs/g2cJ6Dtdplo/s72-c/vitociberrrr.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7710727657842518568</id><published>2011-01-23T15:03:00.000+01:00</published><updated>2011-01-23T15:03:52.836+01:00</updated><title type='text'>ESPACIOS</title><content type='html'>Algunas veces, cada vez menos veces por desgracia porque uno se hace mayor y hacerse mayor no es otra cosa que ver cómo nos envejece esa niña tonta de la ilusión, ese zascandil lacio del entusiasmo o aquella puta verde de la esperanza. Algunas veces decía, siento como si el corazón se me fuese a salir por la boca, como si toda la belleza que lo atraviesa a uno como a un San Sebastián diletante, nos hiciera daño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las culpas de estos delirios, de estos ratitos de felicidad las tienen algunos libros, las culpas están repartidas casi siempre entre Nicanor Parra y Cesar Vallejo, o entre Fernando Pessoa y Antonio Machado, se nos cuelan estas sombras del tiempo por la casa, estos amigos son nuestros amigos, nos alejan del vómito televisivo y de la asquerosa mansedumbre y la tarde se pone guapa como una novia de las de antes. Pensamientos y versos prestados nos estremecen, nos reímos o se nos pone un nudo en la garganta porque constatamos que el hombre es triste, tose, y sin embargo se complace en su pecho colorado, nos descojonamos con Nicanor Parra si leemos que cultiva un piojo en su corbata o que sonríe a los imbéciles que han bajado de los árboles. Asumimos con pesadumbre a Pessoa que dejó escrito ser del tamaño de lo que veía y no del tamaño de su estatura, mientras Machado se fuma un cigarrito con nosotros, sentado en el rincón que hace más frío con su mítico sombrero y su cuerpo de gabán y nos recita cadencioso “en mi soledad/ he visto cosas muy claras/ que no son verdad”. Y se queda tan pancho en sus días azules.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será también la culpa de algunas músicas que suenan, como si los dioses enajenados de sus turbios asuntos hubieran venido a darles la varita mágica de la creación a unos tipos de los que uno se siente orgulloso, a los que uno ufano de su especie llama sin pudor “semejantes”; Mozart, los Beatles, Bach, Dylan, Coltraine, Silvio Rodríguez, Violeta Parra, Gardel... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegan con sus ponchos, sus guitarras, sus pianos, sus pentagramas, sus corbatas, sus chorreras, sus pelucas y sus adicciones al cuartucho en el que andamos bicheando por los aledaños de la cultura y comparten con nosotros sus voces, sus poemas, sus virguerías armónicas y hasta el misterio de sus silencios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si estamos escribiendo nos paramos un momento y nos extasiamos poseedores de un tesoro de genio y aire fresco. Si lo que hacemos es leer, también paramos, señalamos el recorrido de la lectura y hasta, los días buenos, nos marcamos unos tímidos pasos de baile con una dama invisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta felicidad personal e intransferible tiene, como todo, sus pudores. Por eso nos encerramos en el cuarto, para que cuando venga la hija a casa de vuelta de sus paseos no descubra al padre con los ojos cerrados y la pelambrera de punta, erguido y muy serio, dirigiendo una orquesta con un bolígrafo como batuta, o emulando a Blackmoore y sus interminables blues con la guitarra de aire o recitando a Teresa de Ávila. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un padre, como la mujer del Cesar, tiene que, además de serlo , parecerlo, los chiquillos del mundo corren despavoridos cada vez que en algún sarao sus viejos se animan a echarse un bailecito. Detectar un movimiento sensual en la madre de uno en medio de una rumba nos produce una infinita vergüenza porque los padres, para los hijos, son seres asexuados que nos trajeron al mundo porque estaba de dios y si hubiera sido esa germinación obra y gracia del espíritu santo, mucho mejor. Todos los complejos que tanto gustaban a Freud se manifiestan en cuanto descubrimos a papá y a mamá como seres humanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos que defendernos, mientras podamos, de las agresiones con las que el mundo viene a decirnos que toca estar tristes, que toca ruina, que toca la pena penita pena. Tenemos que cobijarnos entre nosotros y si nos vemos, paseando por la playa con una soledad sin nombre y cargados con el fardo infumable de la vida obrera, desempleada, embargada, tenemos que reponernos frente al infecto aliento de la desgracia. Deberemos vencer la vergüenza de abrazarnos y abrazarnos declamando “proletarios de todos los países, besaros” Ya lo de que el beso sea en la mejilla o en los labios, con lengua o simplemente un hermoso saludo fraterno, será cosa nuestra y de nuestros abismos inguinales. No podremos quitarle los millones de euros, no podremos hacernos con los malolientes frutos de la usura, pero podremos conservar la dignidad, podremos espetar en la cara fea y deforme del poder que tenemos nuestras parcelas de felicidad, podremos mearnos de risa en sus jardines y en sus fincas donde nunca ha habido un risa y una juerga como las nuestras, donde nunca se ha fumado lo que nosotros fumamos, donde nunca se ha bebido lo que nosotros trasegamos, donde jamás se sale con manchas de mosto en las camisas y restos de papas aliñadas en el pernil de los pantalones. En el palacio de invierno hace mucho frío, Nosotros hemos optado por la autenticidad y la ternura de la intemperie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TTw1JyV6P3I/AAAAAAAAAcg/JmROYtB4pHw/s1600/el_lector_de_dostoievsky-_Saudek.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" s5="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TTw1JyV6P3I/AAAAAAAAAcg/JmROYtB4pHw/s320/el_lector_de_dostoievsky-_Saudek.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7710727657842518568?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7710727657842518568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7710727657842518568&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7710727657842518568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7710727657842518568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/01/espacios.html' title='ESPACIOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TTw1JyV6P3I/AAAAAAAAAcg/JmROYtB4pHw/s72-c/el_lector_de_dostoievsky-_Saudek.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-29902388575320489</id><published>2011-01-19T11:42:00.000+01:00</published><updated>2011-01-19T11:42:53.287+01:00</updated><title type='text'>GRACIAS TABACO</title><content type='html'>Creo que fue ella la que se me acercó para pedirme un cigarrillo. No se me olvida aquella sonrisa luminosa que dibujaba en su cara el derecho a volverme loco de amor. Como era habitual en la época, yo no tenía tabaco o a lo sumo podía tener dos o tres cigarrillos comprados en el quiosco y con los que tenía que pasar toda la jornada, aunque eran tiempos en los que mi manera habitual de relacionarme con los habitantes de la noche era “oye colega, ¿tienes un cigarrillo? , también otra de mis más célebres frases podía ser : “rubia, ¿tienes cinco duritos que me faltan para una cerveza?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que le di el cigarro o lo pedí para ella, porque se quedó conmigo toda la noche. Gracias tabaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después estuve solo, pero solo de verdad. Decía Gómez de la Serna que Madrid es meterse las manos en los bolsillos como nadie en el mundo, así estuve yo de solo en Madrid, contando monedas para entrar en un café, metiéndome las manos en los bolsillos como nadie en el mundo mientras el mundo entero estaba enfrente de uno, el mundo con sus triunfos y sus miserias, con sus jóvenes muriéndose de risa bien vestidos y mejor acompañados, mientras uno con la misma edad y las mismas ganas de ser feliz y aún estúpidamente feliz, buscaba refugio durmiendo en sórdidas pensiones , escuchando en un transistor jurásico canciones de la movida que fue ,como dice un amigo, el advenimiento de los pijos al mundo del rock and roll. &lt;br /&gt;Pensiones de nombres literarios “Hostal Buenos Aires”, “Comidas y camas, La Cometa”, habitaciones sin baño por las que, a pesar de todo, se filtraba como ardiendo un haz de luz de luna y me incorporaba con mis diecinueve años recién cumplidos, helado con la manta fea, marrón, sobre los hombros jóvenes y allí, en la ciudad inhóspita miraba las estrellas y encendía un cigarrillo, callado pero hablando con la solemnidad del humo, dibujando volutas de melancolía y la puta madura del balcón de al lado que era como una madre teñida, como una madre con liguero y los labios pintados hasta el esperpento total del maquillaje, me ofrecía lumbre y más cigarros, cigarros “Lola” que era un tabaco creo recordar que rubio que sólo fumaban las putas y los travestis, y hasta una onza de chocolate con avellanas me ofrecía la bondadosa samaritana. Gracias tabaco (y gracias chocolate)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me he visto en la puerta de los ministerios, de las delegaciones gubernamentales, de los empleadores sin alma, de los empresarios sin vergüenza, temblando como un perrillo callejero bajo la lluvia, buscando el pan y sus celebraciones. Todas estas angustiosas esperas en las puertas solemnes fueron acompañadas por una sucesión de cigarrillos que se encendía y apagaban de manera compulsiva, tabaco de la indigencia y del pánico que me hizo algo más llevaderos esos malos tragos. Gracias tabaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche en casa, las noches oscuras del alma cuando parece que ya no hay nada, cuando la muerte se nos presenta , no como una abstracción sublime, sino como una realidad tangible, tocable, una realidad de espanto y de nada que casi nunca nos atrevemos a mantener en nuestra cabeza, el tabaco me acogió en estas circunstancias de obscena tristeza. La ceniza era una metáfora del paso del tiempo como un látigo por nosotros. Gracias tabaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era en los rincones, en las esquinas, bajo el paraguas poético de las estrellas, como teníamos que amarnos, mirando las estrellas incorregibles nuestros cuerpos desnudos. Lunas que fueron voyeurs de mis jadeos, del pendular movimiento de tus pechos mientras te amaba. &lt;br /&gt;Eran los cuartos desangelados donde colgábamos la ropa en una silla,eran los pisos de los amigos con más edad o con más dinero donde todo era prestado menos el sexo, la saliva, los besos, los cuerpos recibiéndose divinamente. Después de cada polvo, echábamos mirando al techo un cigarrito que rubricaba y ponía colofón a aquellos senderos de lascivia y caricias. Gracias tabaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música sonando en el hogar, Miles Davis levantando una escala por la que trepaba un gato hasta la media luna de otoño, la hija y la compañera cerca, a un paso del abrazo o del beso, saberlo, sentirlo. &lt;br /&gt;Las madrugadas sin dormir, asomado a la terraza mientras la intermitencia del cigarrillo se convertía en la última luz de la noche. &lt;br /&gt;Ser un hombre pegado a este vicio y conversar con el silencio desde la adicción y decir tengo que dejarlo mientras se apura otra calada que le llega a uno al pecho como una punzada de enfermedad y asfixia como dice una copla que uno ha escrito. &lt;br /&gt;Escuchar Sumertime una tórrida noche de agosto en calzoncillos meciéndose uno levemente en la música y en el humo. Gracias tabaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias tabaco, nos separarán las infinitas enfermedades que anuncias, nos separarán las toses con las que el hombre maduro recibe el nuevo día, con esputos que son como diminutos demonios, como feísimas señales del desastre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos separarán las leyes de esta contemporaneidad laxa y beatífica como una película de Disney, nos echarán de los bares y nos mirarán de reojo con carita de asco los ex-fumadores, que todo el mundo sabe que son tan vengativos como las ex novias y los ex comunistas. Pero, gracias tabaco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TTbAEKOv3KI/AAAAAAAAAcc/BM1othXS9mw/s1600/angel_fumador.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" n4="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TTbAEKOv3KI/AAAAAAAAAcc/BM1othXS9mw/s320/angel_fumador.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Hemos compartido la vida y probablemente compartamos los motivos de la muerte si no soy capaz de redimirme. Estuviste ahí en los buenos y en los malos momentos, tú y tu troupe de alcohol, música, sexo, amistad, sustancias y poemas. Gracias tabaco, nos hemos entendido bien, espero que tarde mucho en pasarme la factura la perversidad de tus miligramos de alquitrán, de nicotina, de monóxido de carbono y del resto de tus misterios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-29902388575320489?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/29902388575320489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=29902388575320489&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/29902388575320489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/29902388575320489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/01/gracias-tabaco.html' title='GRACIAS TABACO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TTbAEKOv3KI/AAAAAAAAAcc/BM1othXS9mw/s72-c/angel_fumador.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8674346168133077552</id><published>2011-01-08T12:18:00.000+01:00</published><updated>2011-01-08T12:18:00.416+01:00</updated><title type='text'>SIN SUERTE</title><content type='html'>Siempre que ha caído en mis manos un libro de Vargas Llosa lo he leído con gusto, también sus artículos que elevan casi siempre la categoría de las páginas por donde los va publicando; no entiendo muy bien los motivos de esta simpatía por la escritura del peruano con pinta de presidente de alguna república en vías de desarrollo. A veces sus presupuestos simplistas frente a las formas de gobierno de las distintas sociedades me sorprenden porque, sabiendo que tonto no es, esa fe de converso en el sistema llamado liberal y en las bondades del capitalismo, sea este lo salvaje que sea, me lleva a pensar que obvia interesadamente a toda una parte del mundo y casi todos los lados bestias del mercado voraz. Eso no está bonito y además hiere de gravedad su entramado ideológico que pretende desenredado de prejuicios. Pero como les pasa a muchas personas sus vidas- en el caso de Vargas Llosa; su escritura- son bastante más libres que sus ideas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días&amp;nbsp;escuché al reciente premio Nobel, precisamente en su discurso de aceptación del premio, hablar de forma despiadada de la suerte. Seguramente él no era consciente de la impiedad de sus palabras, seguramente las pronunció incluso desde un prurito de solidaridad. Era cuando aludía a su buena fortuna por todas las cosas que la vida la había dado, y para reforzar su argumento recordaba a los “escribidores” sin suerte, que es como el buen hombre llamó a la famélica legión de desgraciados, amateurs y aficionados a emborronar cuartillas, pantallas de portátiles y hasta servilletas de taberna como los románticos decadentes. Afirmaba que él mismo podía haber sido uno de esos pringados pero que ya, evidentemente, no lo iba a ser nunca. Le faltó añadir ¡Dios me salve palomita!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peroraba el insigne de todo esto desde la atalaya a la que se suben los salvados y como uno no ha perdido completamente la cabeza, no pudo más que verse retratado en esa cara oscura de la luna, en esa parte sórdida del oficio. &lt;br /&gt;Hay que tener mucho cuidado con las descripciones objetivas porque lo normal es que dejen un reguero de damnificados. &lt;br /&gt;No le agradezco a Vargas Llosa que se acordara de nosotros, nunca se dicen esas palabras para los vencidos, se dicen para los nuevos amigos, los que van a acompañar a la celebridad en su bacanal de cenas, premios, reconocimientos y otros cachondeos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vencidos no quieren, no queremos, que nos defiendan tanto ni que sean considerados con nosotros. Los vencidos andan sobreviviendo en trabajos que odian o recibiendo subsidios misérrimos, o hambreando por los ayuntamientos para entrar a formar parte del misterioso cuerpo nacional de auxiliares administrativos. O mendigando un premio en alguna serranía, componiendo poemas a alguna virgen, escribiendo en diarios en manos de delincuentes económicos que jamás pagarán un euro a nadie y que vivirán del triste componente vocacional de los artistazos de pueblo y de la todavía más triste vanidad que acompaña al escritor cuando ve su tontería impresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno sabe ya, a esta alturas, que lo que nos depara el porvenir será carne de parodia, que a partir de cierta edad todo es redundancia y que la redundancia lleva a la reiteración y, probablemente en el mejor de los casos, al vicio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los vencidos no tenemos fuerza para la envidia pero detestamos la conmiseración. Cuando la obra de uno se ha abismado por los senderos de la indolencia, el desinterés general y el fracaso, sólo decimos que apenas nos quedan fuerzas y ganas para enfrentarnos a la pantalla que titila ausente de signos, esperando que vayamos a rellenar con nuestras incomprendidas virguerías ese espacio que todavía queda en nuestro disco duro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso huiremos a partir de ahora de todas las parrandas relacionadas con la literatura porque es como ir a mirarse uno mismo en el desastre, porque todo parece una imitación ; las presentaciones de libros con sus presentadores, los recitales poéticos con sus rapsodas, los premios de ateneos y de asambleas de amas de casa con sus mezquindades. Toda esa parafernalia que tanto se parece a vivir una existencia de juguete, , así que no nos prestaremos a las lamentables celebraciones de pueblo, a esas lecturas en las bibliotecas los días de otoño mientras fuera llueve y hace frío y , como Vallejo, uno no tiene ganas de vivir, corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni nos dejaremos filmar por las televisiones locales un día de agosto, en camiseta, para que vuelvan a emitir el reportaje en pleno invierno y nos veamos allí, tan frescos, estúpidos y felices por andar rodeados de celebridades contemporáneas y tengamos que apechugar con que la gente sensata del barrio nos diga que ya está bien, que ya empezamos a ponernos pesaditos,&amp;nbsp;hasta grotescos, &amp;nbsp;con tanta aparición pública. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguirá uno escribiendo, seguramente, porque hay unas horas en las que la musa se nos presenta lasciva y en bragas y se lo pasa muy bien, la musa, con esa burla a la que viene sometiéndonos desde hace mucho, mucho tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será uno consecuente con su época y con sus posibilidades, confesará sus carencias y aplaudirá a todos y cada uno de los genios sin parangón que van apareciendo cada cierto tiempo por las calles tanto del barrio alto como del barrio bajo. Al que no tenga la suerte de comerse el mundo porque la gente es tonta perdida y no sabe reconocer a un monstruo (del cante, del baile, del periodismo, de la poesía lírica, del baile por sevillanas...) cuando lo tiene delante, le diremos que hay quien nace póstumo, que era lo que se decía Nietzsche a sí mismo un poco antes de perder la chaveta y comerse los morros con un caballo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Quedará uno para aplaudir y para festejar porque estamos seguros de que todos los genios lo son y de que lo que ellos tengan que decir vale mucho más que lo que uno lleva diciendo tantos años, sin que escuche ni dios, que por su condición de ubicuidad y de infinita misericordia, tendría al menos el buen dios, que haber escuchado una miaja. &lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TShHyGHQZ4I/AAAAAAAAAcY/_to8HGUZVv4/s1600/blank-typewriter.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="318" n4="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TShHyGHQZ4I/AAAAAAAAAcY/_to8HGUZVv4/s320/blank-typewriter.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8674346168133077552?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8674346168133077552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8674346168133077552&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8674346168133077552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8674346168133077552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/01/sin-suerte.html' title='SIN SUERTE'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TShHyGHQZ4I/AAAAAAAAAcY/_to8HGUZVv4/s72-c/blank-typewriter.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1866128565451020486</id><published>2011-01-08T11:45:00.000+01:00</published><updated>2011-01-08T11:45:01.681+01:00</updated><title type='text'>PASEO</title><content type='html'>Enero de 2011, epifanía del señor. Primer paseo por la playa del año , me gustaría haberlo dado el día de año nuevo pero suelo reptar por las esquinas de la resaca ese día tan señalado. &lt;br /&gt;Las tradiciones se mantienen o se inauguran cuando tiene uno edad para ellas, de niño, de joven, no hay tradición ni costumbre ni historia ni respeto ninguno por ellas; esa será la deriva conservadora de nuestro pensamiento; la edad, el orangután heroico de los años mirando desde el espejo y masticando el tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tradición es pasear largo rato por la playa alguno de estos días festivos, otear desde la orilla como un navegante a la inversa el milagro del paisaje eléctrico, fascinarme una vez más con la luz y sus prodigios sobre la espuma de las olas, abriéndose paso la luz como una esperanza humana entre el nublado cielo de esta mañana de enero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andaba uno henchido de melancolía, recordando dolorosamente otros paseos y otras soledades, escribiendo tonterías en el aire cuando me sorprendí a mí mismo conmovido y los ojos se me humedecieron y se me saltaron una mijita las lágrimas (qué dirá la gente) sé que nadie pudo verme porque lleva uno siempre unas gafas de sol puestas, como Pedro Navaja, para que nadie sepa en qué pupila lleva uno el puñal de su mirada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacudí la cabeza como los perros cuando salen del agua y seguí caminando, vamos camino de Bajo Guía, que allí siempre se me reconforta el espíritu y las mañanas se iluminan y siento gran admiración y muchísimo gozo y se me recompondrá allí lo atónito del semblante, por decirlo a la manera de Baltasar Gracián que es otra de mis tradiciones cada nuevo año ; unas páginas de “El Criticón” mientras tomo café en la taberna. Abro el libro por cualquier página y leo al azar y no hay ocasión en la que no encuentre algo estimulante, veamos; “Que no ría mucho ni muy alto dando grandes risadas. Hay tantas y tales monstruosidades en el mundo, que no basta ya reír debaxo la nariz” Y pensamos en los malos y nos decimos que en cuanto podamos vamos a soltarle esto a uno de esos malos que hay por el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas horas paseamos muy pocos por la playa, ya lo hemos certificado alguna otra vez; los enfermos del corazón caminando a paso rápido, como huyendo del infarto que les echa el aliento en la nuca, los gorditos y las gorditas luciendo su ropa deportiva y sus sofocados semblantes, las mujeres bellísimas que tienen un perro también bastante bello y que pasean por la orilla con la única intención de que su pose pudiera ser eternizada en un lienzo para que la humanidad entera, hasta la humanidad de Villaluenga del Rosario, pudiera disfrutar de la magia de estos colores, de las formas que el cuerpo humano moldea en el espacio, si Sorolla no se hubiese muerto y la pintura no se hubiese convertido en un código de barras muy caro y muy cachondo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y toda esta belleza,esta paz en que estamos, como si no anduviéramos rodeados por todas las amenazas, como si no anduviéramos aterrorizados por la navaja impune del día de mañana, como si no supiéramos con Camus que el suicidio es el único problema filosófico que verdaderamente existe, toda esta belleza decía, no deja de emocionarme, este día que sólo nosotros vamos a ver, este amanecer que sólo nosotros hemos disfrutado, este aire que nos pega en la cara como si dios se hubiese venido a vivir un rato aquí abajo y lo único que le inspiráramos a ese dios más bueno que el pan, es una suave caricia a sus criaturas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque si dios no hubiese muerto, como Sorolla, estaría flipando con Doñana, con la muchacha y con el perro que no deja de correr tras un palo que ella lanza una y otra vez como lanzará sus besos a sus enamorados que también correrán tras ellos, con la barca panza arriba sobre la que ha crecido una flor silvestre, con las gaviotas chuleando con su vuelo como si toda la playa fuese suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo mejor a dios le daba un vuelco el corazón o lo que sea que tenga el altísimo para hacer poesías y lanzaba una bendición sobre todos nosotros y la gente por un simple paseo por la playa se convertía en buena y justa. Y le daba igual a la gente lo que tú tienes, debes o deseas y te daba un cigarrito tras desearte buenos días, y no te delataba la gente por fumarte un cigarrito, y no te engañaban más nunca, y no te hacían pasar hambre habiendo comida, y no te encerraban en las cárceles ni te mataban en las guerras, ni te enfermaban, ni te robaban, ni te calumniaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución pasa por las orillas, ya lo decían en París, los pijos del sesenta y ocho; debajo de los adoquines está la playa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el sueño dura poco, lleva uno un par de horas zozobrando por la arena y no he caído en la cuenta de que el paseo marítimo ha empezado a llenarse de familias que chillan, de niños con bicicletas y triciclos corriendo como motoristas macarras, de motoristas macarras que ahora han cumplido veinte años y se han comprado un coche feo y macarrean por el paseo con sus equipos de música vociferando sentencias romeras o amorcitos flamencos cantados con timbre de contralto borracho en una comparsa. Bajo Guía es de pronto una industria y lo que hace unos minutos era indolencia y calma es ahora una batalla de manteles, servilletas, camareros hacendosos y camiones de cerveza descargando mercancía. Las gaviotas graznan como brujas y la muchacha del perro habla por un teléfono móvil con una vulgaridad desoladora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no tengo esa lagrimita a punto de caer y estoy deseando irme de aquí, conmigo se vienen el paisaje, la luz, Baltasar Gracián, el rumor de las olas, Dios padre y Sorolla. Ellos se quedan con todo lo demás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TShAEmAHODI/AAAAAAAAAcU/FqjuCj4Ql5k/s1600/5363076-lg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="207" n4="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TShAEmAHODI/AAAAAAAAAcU/FqjuCj4Ql5k/s320/5363076-lg.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1866128565451020486?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1866128565451020486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1866128565451020486&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1866128565451020486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1866128565451020486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2011/01/paseo.html' title='PASEO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TShAEmAHODI/AAAAAAAAAcU/FqjuCj4Ql5k/s72-c/5363076-lg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-5720087546030828263</id><published>2010-12-24T12:38:00.000+01:00</published><updated>2010-12-24T12:38:04.744+01:00</updated><title type='text'>FELIZ NAVIDAD</title><content type='html'>Deberíamos suspenderlas, estas fiestas quiero decir, deberíamos declararlas perniciosas para la salud mental y absolutamente dañinas para las economías familiares. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por donde voy me llegan las mismas noticias sobre la - así llamada- nochebuena. Son siempre noticias sobre el hastío que producen, son quejas y más quejas sobre las reuniones familiares donde siempre sobra y falta alguien, son reproches sobre los precios que alcanzan los productos más o menos aparentes con los que se pretenden agasajar a los parientes y a los amigos, son ayes y suspiros de señoras caminando cargadas de alimentos perecederos a los que rotularán con mayonesa y otras salsas de cansina elaboración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué coñazo de navidad! Es lo que más escucho a mis paisanos, pocas, escasísimas veces ha oído uno decir a alguien ¡Qué alegría más grande de navidad! . A los chiquillos y las chiquillas y a algún otro más maduro pero de una edad mental semejante a la de los púberes o los infantes. El resto del personal o de la ciudadanía como diría un politicastro de la época, está generalmente hasta los huevos de choco de estas orgía de postres derramados y lucecitas de colores titilando por las plazas y avenidas, que se diría que, otra vez, la ciudadanía en pleno se ha ventilado un tripi y va por ahí gastando lo que no tiene y poniendo caras de idiota colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos suspenderlas para no tener que escuchar más villancicos agitanados, para no tener que tocar la pandereta al lado del cuñado que enseguida se achispa y que cada año pregunta indefectiblemente si hemos cambiado de coche, de una puta vez, la faltaría añadir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos suspenderlas para evitar la cochambre de las calles, para evitar también que nuestros vástagos vomiten por las esquinas los excesos del vino dulce, para que no mueran tantos jóvenes por las carreteras comarcales víctimas de esta irracional alegría fiestera que se torna en tragedia tantas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos suspenderlas para quitarnos de la vista la tontería de los muñecos subiendo por las ventanas como ladrones buenos, para ahorrarnos el costo del alumbrado de las plazas con esa estética nórdica como imitando la nieve que nunca caerá por aquí , a no ser que los heraldos del cambio climático lleven razón y esto se convierta en una trapisonda del clima que no entienda ni el niño dios recién nacido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos suspenderla para que el que no tiene nada, como el niño dios recién nacido y en pañales, no se sienta todavía más chinche y más fuera de las ceremonias de su país y su aldea y le entre, al que no tiene nada ni nada puede ofrecer a los suyos, una pena muy grande. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos suspenderlas porque son tristes como la pena del parado y del indigente, porque son muy tristes las alcobas alquiladas pendiente de la orden de desahucio, porque son muy tristes los pesebres en los que sestean domesticadas por el monstruo de la crisis todas las sagradas familias obreras del mundo, deberíamos suspender esta mansedumbre de creer y cambiarla por la pelea de conquistar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si al final las suspendemos tampoco podremos asistir al cachondeo de la zambomba, a las comidas de empresa donde por fin gráciles secretarias echan un polvo extramarital achispadas de cava con el conserje del edificio que está buenísimo sin el uniforme. Si la suspendemos nos perderemos el mensaje de su majestad borbónica que consigue cada año dormir al abuelo como un sedante regio. Nos perderemos el fandango de la prima del campo y la rumba loca de la rubia del tercero que cada año se viene a la fiesta y se levanta una miajita más la falda de volantes y olé.Si la suspendemos nos perderemos también algunos brindis, algunos abrazos que no se dan casi nunca, algunas miradas infantiles llenas de emoción viendo a los reyes magos tirar caramelos duros por las calles. Si las suspendemos nos perderemos algunas copas y eso sí es imperdonable en estos tiempos terribles que estamos padeciendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo, como se ve, tiene como mínimo dos caras. No me resisto para terminar este artículo estacional a citar un genial verso hecho villancico de Carulla, autor de la Biblia en verso y citado por Josep Pla en sus “Notas del Crepúsculo” : &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nuestro señor Jesucristo/ nació en un pesebre/ ¡Donde menos se piensa/ salta la liebre”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TRSFvkJ3BWI/AAAAAAAAAcQ/CAmbnyTmMQ4/s1600/carpanta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" n4="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TRSFvkJ3BWI/AAAAAAAAAcQ/CAmbnyTmMQ4/s1600/carpanta.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-5720087546030828263?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/5720087546030828263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=5720087546030828263&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/5720087546030828263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/5720087546030828263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/12/feliz-navidad.html' title='FELIZ NAVIDAD'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TRSFvkJ3BWI/AAAAAAAAAcQ/CAmbnyTmMQ4/s72-c/carpanta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1122651897683016610</id><published>2010-12-14T11:49:00.000+01:00</published><updated>2010-12-14T11:49:48.842+01:00</updated><title type='text'>HABLANDO DE TODO</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TQdKLzES6TI/AAAAAAAAAcI/Lwx-WZphyeM/s1600/HGI5-M%257E1.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="245" n4="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TQdKLzES6TI/AAAAAAAAAcI/Lwx-WZphyeM/s320/HGI5-M%257E1.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me interrogaba una amiga, amiga a su vez de mi escritura; estos alardes de juntapalabras con los que zascandileamos por la opinión, cómo era posible que anduviese uno ya, a mis años, tan descreído, tan apeado de las Arcadias del porvenir, tan levemente melancólico. Veamos: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estuve en las trincheras defendiendo la libertad o una idea de la libertad, ciertamente no había por esta parte del mundo silbido de balas ni cañonazos , pero si me hubiesen angustiado de verdad la justicia de mis ideas, si me hubiese faltado el aire imaginando las tropelías y los asesinatos de los villanos del mundo, muy bien podría haber cogido mi hatillo, mi juventud y mis certezas de entonces y largarme a guerrear a Nicaragua o ponerme los avíos de ayudar y partir para el cuerno de África como un misionero marxista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no anduve en conspiraciones , ni corrí con mi pancarta mientras la policía repartía palos a los rezagados o a los camorristas que pretenden su revuelta por los barrios, que levantan el ascua sagrada de la lucha obrera en forma de tea y queman o destruyen lo que al día siguiente los obreros de siempre, los que no pudieron ir a la manifestación porque el lunes había que currar, tendrán que limpiar y reparar por un sueldo de miseria que bien vale una manifestación y el germinar de una lucha y vuelta a empezar si es que quieres que te cuente el cuento de Juan de la Pipa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No arriesgué mucho, la verdad. Cuando tuve que cortarme la pelambrera para ganarme el pan lo hice, estuve a esto de cambiar el foulard palestino por una corbata estampada, menos mal que los dueños de los cortijos empezaron, ellos también, a quitarse las corbatas y a vestir informalmente sus camisas con reptiles y sus jerséis equinos y permitieron que a los jóvenes de antaño nos bastara con el aseo y la ausencia de símbolos, entiéndase pegatinas, chapas anti otan o zarcillos en las orejas, para ocupar algún puesto de responsabilidad en sus empresas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hice la mili mientras otros muchos compañeros se jugaban la libertad, la libertad esa de los veinte años que es cuando más se ama la libertad. Algún día contará uno cómo hizo el servicio militar, esto será cuando estemos completamente seguros de que han prescrito los delitos contra la patria que uno allí cometió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo todavía muy joven me propusieron celebrar una boda con la mujer que amaba, atendí los deseos familiares y me dejé secuestrar durante un par de horas en una iglesia, una ceremonia folclórica en la que confortaba comprobar que el opio del pueblo se había transformado en garrafón y que los feligreses del quilombo creían tanto en las poesías medio subnormales que recitaba el cura como el comité del partido en la antigua URSS en la revolución proletaria y en la filosofía de los compadres Marx y Engels. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a un tipo vestido de cantante griego que me miraba a los ojos hablando de amor heterosexual, de compromisos casi de ultratumba y de vomitivos débitos conyugales, como cuando firma uno un contrato, dije públicamente sí, quiero ; y faltó la ovación de la afición que se retuvo hasta llegar a la parcelita donde tras sacrificar un cochino, pelar unos cientos de gambas y producirse la ingesta de varias cajas de vino de la tierra, se oyeron los vítores de rigor y los celebrados novios aprovecharon la confusión de la fiesta para largarse al Sur, garito inexcusable de aquellas noches, vestidos todavía de mamarrachos y terminar de ajumarse (él, ella no) con los amigos de siempre, que ni vitoreaban ni nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé que los míos vivieran en función de sus ideas y procuré que las ideas que uno tenía no se filtraran por los sumideros de la educación. Sólo impuse el respeto y la independencia de cada uno, tuve siempre la sensación de que lo que se gana a través de la violencia; orden, autoridad, temor, no valía la pena. Nunca quise que nadie me quisiera por otra cosa que por lo que uno mismo era, la única ambición era vivir y rozar de vez en cuando esas fronteras de la felicidad y de la risa. Me gustó la canción y el poema, hice muchas canciones y montones y montones de poesías. Al principio las regalaba, cuando entendí que también el regalo era una forma de oprimir la tranquilidad de las relaciones, dejé de hacerlo, incluso dejé de leerles las poesías a los pobres incautos que todavía consideraban una cortesía muy buena animar mis ínfulas de rapsoda . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo eso, querida amiga, creo en todo hasta que deja de ser creíble. Por eso ando tan cansado muchas veces y me pierdo en cierto nihilismo ilustradillo que puede parecer cargante. Por eso a veces, apenas me defiendo y me dejó llevar por este río de la vida que nos pongamos como nos pongamos, al final termina- ya Manrique lo dijo y cómo - desembocando en la mar. Que es el morir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1122651897683016610?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1122651897683016610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1122651897683016610&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1122651897683016610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1122651897683016610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/12/hablando-de-todo.html' title='HABLANDO DE TODO'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TQdKLzES6TI/AAAAAAAAAcI/Lwx-WZphyeM/s72-c/HGI5-M%257E1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8480017205345667109</id><published>2010-12-06T19:18:00.000+01:00</published><updated>2010-12-06T19:18:10.762+01:00</updated><title type='text'>ESPEJISMOS</title><content type='html'>Decía Hemingway que a partir de los treinta años, un hombre es responsable de su cara. La tradición habla también de que la cara es el espejo del alma y yo trato de conjugar con mis precarios avíos analíticos las caras que conozco y veo que&amp;nbsp;efectivamente, ese bigote arrogante, seguro de sí mismo, inhabilitado para la piedad o la compasión que quiso dibujar José Stalin sobre su boca, forma parte de la responsabilidad facial que tuvo Stalin sobre su imagen y la proyección de ésta al mundo. No buscaba la admiración sino el terror y se puso bigote y gorra de plato para habitar en los sueños como quimera y pesadilla, para que en los sueños de, por ejemplo, Bulgakov, uno de los grandes de la novela rusa del siglo XX, se manifestara el padrecito con toda su solemnidad asesina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También el ridículo bigotito de Adolfo Hitler, insultante, inseguro y cruel , que sólo puede desfavorecer un rostro, ese bigote acomplejado y vengativo fue responsabilidad del monstruo nazi. Si no hubiese cuidado cada mañana Hitler esa imagen dura y demoniaca que le daba su pelusa de fantasía sobre la boca, a lo mejor hubiera sido menos malo, a lo mejor hubiera vivido con menos odio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo esto no porque pretenda llegar a ninguna conclusión capilar, no porque tenga ningún interés en demostrar empíricamente la relación entre la misteriosa manía del bigote y los arrebatos totalitarios de las personas. A pesar de ello se me ocurren montones de ejemplos ; Pinochet , Videla, Francisco Franco, Himler, Aznar, Taras Bulba…Escribo esto por razones mucho más peregrinas o, si se quiere, más personales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta madrugada, cuando he llegado a casa repleto de amistad y sumido en una ebriedad reconfortante, me dio con la jumera por dibujarme yo también un bigotito en el careto, a ver cómo se me transformaban el humanismo y la tolerancia. Quería modelar yo en mi propia piel un mostacho librepensador pero, se han detenido estos delirios de barbería cuando me he asomado al espejo del cuarto de baño y he visto cómo un desconocido miraba desde dentro, me observaba perplejo y como uno ya a esta edad no cree en los bichos de ultratumba ni en nada que no se pueda encontrar en internet, he retado a mi reflejo durante más de diez minutos. A ver qué tienes que decirme le he dicho al tipo que miraba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a frente conmigo mismo , he visto en mi mejilla izquierda la huella de un beso de mi abuela que debió suceder sobre el año 1974, mi labio superior todavía estaba marcado por un puñetazo muy doloroso que debieron darme en la década de los ochenta, por mis párpados bajaba una melancolía infinita que pertenece a aquellos años de adolescencia en los que me complicaba la vida con argumentos robados a Raskolnikov o al Hamsum hambriento y helado de Noruega. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi labio inferior todavía sangra el dulce mordisco de aquel&amp;nbsp;polvo&amp;nbsp;juvenil en una habitación de hotel una noche triste de despedida y guarda restos mi boca del escozor que me dejó la pasión en casi todas mis zonas erógenas . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis pómulos se han hinchado con el paso de los años y del rostro afilado que uno tuvo, quedan ahora unas marcas que hablan de cuadrantes, de balances, de traiciones y de tardes de otoño viendo anochecer por la ventana de la oficina. Mis pómulos se convirtieron en cachetes y se pusieron gorditos como se pone gordito a los treinta años el hombre casado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi frente, ay, empieza a estar marchita como en el tango y las arrugas del día se manifiestan con un jeroglífico de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis pupilas brillan todavía canciones, paseos por la playa en soledad, libros acumulados en los laberintos del intelecto, bragas y sostenes tirados por el suelo, sexo callejero y manos infartadas entre cremalleras y encajes, sueños, utopías , conciertos, condones y versos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si miro más adentro- porque el del espejo se deja- descubro a mi hermano tocando canciones hermosas y tristísimas en un cuarto helado de la provincia de Madrid, 1990. Abro la boca como el monigote del “Grito” y me salen recitales poéticos en el Topo Andalú, Maiakowski y Cesar Vallejo campeando a sus anchas entre efluvios marihuaneros, abro la boca y el negro Milanés encarnado en el “Jou” trova “Mi dulce niña” entre amigos que llegan y amigos que se fueron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cara y el tipo del espejo han venido a contarme la vida esta madrugada extraña, entre mis cejas hay un dolor oculto y una venganza de los tiempos, por mis orejas caen como enanitos los enemigos que no han sabido perdonar y en mi garganta la angustia sube y baja al compás de mi nuez. &lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Luego me duermo pensando en bigotes y sólo se me aparecen beatíficos mostachos: Frank Zappa, Faulkner, Charlot, Cernuda… y zozobro pensando en que cualquier generalización vendrá a ser rebatida inmediatamente por la tozudez de los hechos. &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TP0okNpX3JI/AAAAAAAAAcE/6xuqCI-AMnc/s1600/reflejo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TP0okNpX3JI/AAAAAAAAAcE/6xuqCI-AMnc/s320/reflejo.jpg" width="249" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8480017205345667109?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8480017205345667109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8480017205345667109&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8480017205345667109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8480017205345667109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/12/espejismos.html' title='ESPEJISMOS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TP0okNpX3JI/AAAAAAAAAcE/6xuqCI-AMnc/s72-c/reflejo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-1182733479338496430</id><published>2010-11-26T12:28:00.000+01:00</published><updated>2010-11-26T12:28:17.250+01:00</updated><title type='text'>PADRES E HIJAS</title><content type='html'>Andaba absorta en sus juegos, fabricando esos escenarios de sueños con los que los niños imitan el mundo adulto en el que tienen que desenvolverse. En su caso, lo habitual era que la habitación se transformara en un aula con la pizarra, su par de pupitres y dos o tres muñecos sentados en actitud de docilidad absoluta. Cuando sentía que la llave entraba en la cerradura a eso de las siete y media de la tarde otoñal, corría hasta la puerta para recibir a su padre. Saludaba con un ¡papi! Y se colgaba del cuello del hombre que venía abrumado por las pendencias del trabajo y de la vida, pero que enseguida era hechizado por ese amor irracional y sin condiciones . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre tenía un extenso catálogo de tonterías y mamarrachos con los que hacer que la niña riese a carcajadas, con esa risa gutural que dice más de la felicidad que ningún manual de psiquiatría. A ella le gustaba sentarse en la taza del váter y observar cómo el padre se afeitaba, observaba los movimientos de la maquinilla sobre la cara cubierta de espuma y preguntaba siempre cómo era posible que no se cortara. Su padre decía siempre “porque estás tú”. El padre llegaba a tales extremos de gilipollez, que alguna vez, cuando ella se había entretenido y no había podido asistir a la ceremonia del afeitado, se provocaba un pequeño corte y salía del baño haciendo aspavientos ¿ves, como no estabas, hoy me he cortado? . La niña desde entonces asumía aquella observación como un deber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que entraba en la casa, no se separaba del padre en ningún momento, las fotografías de la época muestran a un hombre de unos veintisiete años leyendo con la niña en brazos, escribiendo con la niña encima de la mesa de trabajo, tocando la guitarra con la niña como un duendecillo asomando por los hombros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre desarrolló una habilidad curiosísima para leer a la vez “Las soledades” de Góngora y “El gato con botas”, para escribir un poema y canturrear simultáneamente érase una vez un lobito bueno, para tocar la guitarra mientras la niña jugaba con el clavijero, aflojaba las clavijas y se producía una suerte de atonales melodías a medio camino entre el zumbido de un sitar indú y una obra de Gyorgy Ligeti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sabía que el padre cambiaba las historias, que no era posible que en todos los cuentos apareciera una niña con su nombre que además de ser una hermosura, terminaba siendo una justiciera heroína que salvaba al pueblo de ogros, reyezuelos abominables o lascivas madrastras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único momento de severidad que descubría en el padre era la hora de los deberes. Temía ese ceño fruncido del hombre que hasta hace un momento era un camarada, cuando le salían mal los dibujos o la letra se iba inclinando cada vez más hacia abajo convirtiendo la tarea en un mamarracho, el padre se levantaba y hacía ademán de abandonarla. Ella procuraba mejorar en el siguiente folio y si lo conseguía, el padre volvía a sonreír, la levantaba en hombros, la llevaba hasta el salón para que aplaudieran la hazaña la madre y quien por allí anduviera de visita. Ella, levantaba los brazos como un futbolista, pero muy tímidamente, algo avergonzada de las payasadas de su padre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante ocho años de su vida, durmió casi cada noche en el pecho del padre y cuando este creía que ya había terminado la jornada paterno filial y con extremo cuidado la acostaba en su cama, ella abría los ojos y reclamaba el cuento de dormirse, que era como llamaban a una antología de historias inventadas pobladas de Juanes sin miedo, gallinas tristes y reyes magos de oriente que actuaban como una ONG por los arrabales de la infancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, buscando una foto que me reclamaban para un periódico donde a lo mejor escribo y donde a lo mejor hasta me pagan, me crucé con otras muchas de ese tiempo en el que yo era muy joven y ella muy niña. Ambos hemos estado riendo, yo desde la nostalgia que suscitan estos cuarenta y dos años, ahora que peino canas y se acabó el orgullo. Ella desde sus maravillosos dieciocho años con otros recuerdos, en los que uno probablemente interviene menos de lo que cree, y con el porvenir asomándose a su vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Y uno, mirándola como a una niña pero sabiendo que es ya una mujer, ha sentido el paso del tiempo como un látigo que seguramente nos ha dejado un garabato de heridas y marcas en el alma. &lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TO-ZlBP4yhI/AAAAAAAAAcA/fs6aE5rkXmw/s1600/Padre+e+hija+corriendo+bajo+la+lluvia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="314" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TO-ZlBP4yhI/AAAAAAAAAcA/fs6aE5rkXmw/s320/Padre+e+hija+corriendo+bajo+la+lluvia.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-1182733479338496430?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/1182733479338496430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=1182733479338496430&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1182733479338496430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/1182733479338496430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/11/padres-e-hijas.html' title='PADRES E HIJAS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TO-ZlBP4yhI/AAAAAAAAAcA/fs6aE5rkXmw/s72-c/Padre+e+hija+corriendo+bajo+la+lluvia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-7209576360814456620</id><published>2010-11-21T11:47:00.000+01:00</published><updated>2010-11-21T11:47:02.174+01:00</updated><title type='text'>SANTORAL</title><content type='html'>Ser santo es una magnífica forma de estar vivo, que nadie piense que es imposible o como mínimo difícil llegar a ese estado venturoso de la existencia . Yo mismo, en mi permeable agnosticismo, conozco como mínimo unos cien o doscientos santos varones y una cifra similar de santificadas señoras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de los motivos por los que ser santo es una magnífica forma de estar vivo es lo bien que se duerme de santo. El santo no precisa jamás de la introspección, su beatitud le llega directamente de la mano divina y, al contrario que el místico, jamás tiene la humana dificultad moral de la duda, jamás investiga las razones del otro y es incapaz de atisbar lo perverso o lo impío de su comportamiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El santo puede impunemente asesinar (santones tiene la iglesia) a sus semejantes pero sus armas andan siempre cargadas de coartadas morales, civilizadoras e incluso socio económicas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TOj3xR0bP5I/AAAAAAAAAb8/vwEAXVf4xoU/s1600/ser_santo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="319" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TOj3xR0bP5I/AAAAAAAAAb8/vwEAXVf4xoU/s320/ser_santo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El santo cuando empieza su labor de zapa en algún prójimo, no terminará hasta dejar al prójimo en las últimas. Cuando traiciona la confianza que se ha depositado en él monta su castillito de naipes con eximentes y se duerme de un tirón pensando cuánta razón tiene él siempre y cuán equivocada está el resto de la humanidad . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser santo que, como digo es una forma maravillosa de estar vivo, basta con decirse a uno mismo consignas o salmos de este estilo: “Yo tengo un corazón que no me cabe en el pecho” si la salmodia de esta metáfora no resultara suficiente, el santo tiene una habilidad prestidigitadora para encontrar en el otro todas las maldades que hacen al otro merecedor de sus afrentas o sus infamias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El santo nazi pudo llegar a serlo, pudo convertirse en un grandísimo hijo de puta sin paliativos, gracias a sentir muy, muy dentro como sólo sienten los santos que , pese a sus abominables crímenes, tenía un corazón ario que no le cabía en el pecho y tenía frente a él y a su ario corazón un pueblo enfermo y malvado, un pueblo, el judío, que merecía el exterminio para que sobre la impoluta Alemania se vertiera el dulce néctar de la santidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El santo no tiene porque ser un sociópata extremo, puede simplemente manifestarse en la noche, cuando uno más a gusto está oyendo el titilar de los cubitos de hielo en su vaso de güisqui y atendiendo a los efluvios de un Charlie Parquer tormentoso y bravo , puede el santo poner su mano incorrupta sobre tu hombro y decirte : “Hombre…” y a partir de ahí darte la noche. Si le reprochas algo te dirá que él, como santo que es, tiene un corazón que no le cabe en el pecho y que tú eres poco más que una mierda pinchada en un palo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay santos que se cuelan en las colas, que te arruinan, que mienten , que calumnian, que delatan . Santos que torturan y luego besan mansamente las mejillas de sus vástagos al llegar a casa de vuelta del, llamémosle, trabajo. Santos que se plantean seriamente volar por los aires cúpulas, santos que pegan tiros en la nuca a concejales indefensos, santos que explotan , que violan, que pegan a sus mujeres. Ninguno es malo, ninguno. Todos tienen un motivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo es que la sociedad los necesita y por eso cada cuadrilla escudriña en el panorama para buscar los santos de su devoción y una vez elevados a los altares ya nunca serán malos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El santo célebre o el santo que ostenta un gran liderazgo personifica el dogma; así la patada en los huevos de San Evo Morales a un opositor o lo que fuera que jugaba con él al fútbol, estará rodeada de toda una cochambre de justificaciones por los que han visto en Evo un santo de los gordos, como el Ché Guevara, Lennon o Bruce Lee. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mercadeo petrolífero de San Hugo Chávez con el imperio yanqui estará santificado por los turistas ideológicos que se descojonan con los tics mussolinianos de este militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política carcelaria de la Santísima Cuba forma parte ya del mismo cielo y cada carcelero cubano es un querubín que alivia con paños húmedos de ortodoxia, las fiebres reaccionarias de esos desviados a los que occidente se empeña en llamar presos políticos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este breviario, este santoral, no pretende cebarse con los santos de una corriente, de una ideología, ya tenemos bastantes maldiciones y flamígeras espadas justicieras atacando del otro lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos tienen sus cárceles afganas, sus Guantánamos, su delirio bélico de Justicia infinita, sus chantajes democráticos, sus elecciones fraudulentas, sus banqueros y sus confederaciones empresariales, sus pueblos sometidos, sus policías secretas, su neoliberalismo asesino, sus ultras mediáticos. Ellos tienen las llaves del Edén del bienestar y en cuanto pueden nos expulsan para que suframos bien el pan con el sudor de nuestras frentes. Ellos nos apretarán , como Dios padre que aprieta pero no ahoga, hasta conducirnos a la mendicidad laboral o a la ruina; económica, ideológica , moral…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que yo digo es que habría que hacer lo posible por no parecernos a ellos, por no tragarnos ni un sapo más venga de donde venga el puto sapo, por no dar por sentado nada y por no hacer actos de fe de las ideas. Por quitarnos de la cabeza la santidad de los nuestros y traducir bien la máxima aquella que no era “Pienso luego existo” sino; “Dudo, luego existo”. Porque quien se queda en lo que sabe no progresa, porque quien se conforma con lo que le cuentan sus santos de cabecera no sueña, zozobra. Porque quien busca lo conocido, no busca el conocimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-7209576360814456620?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/7209576360814456620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=7209576360814456620&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7209576360814456620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/7209576360814456620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/11/santoral.html' title='SANTORAL'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TOj3xR0bP5I/AAAAAAAAAb8/vwEAXVf4xoU/s72-c/ser_santo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2373104059298305879</id><published>2010-11-12T13:20:00.000+01:00</published><updated>2010-11-12T13:20:07.385+01:00</updated><title type='text'>MELOS MELANCOLÍA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Tras décadas deambulando por los aledaños de la cultura y de la poesía, ha tenido uno la oportunidad de conocer algunos popes literarios, se ha bebido con ellos, se les ha festejado su obra y se les ha agasajado con atenciones que el neófito consideraba reglas de cortesía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio no, los primeros años de escritura se acercaba uno a los insignes escritores para darles la brasa, para medio afearles alguna conducta, para criticarles impunemente sus libros. &lt;br /&gt;Los insignes ponían cara de asquito o de conmiseración, cuando el todavía adolescente les pretendía corregir un verso, una tendencia, cuando el todavía adolescente, les confesaba a bocajarro a alguno de ellos que su poesía iba filtrándose por los sumideros de la complacencia. Con el tiempo el poetastro adolescente fue asumiendo normas de comportamiento que, por su origen barriobajero y rotundamente proletario, no había podido aprender en las academias. Sobre todo entendió el poetastro adolescente lo atrevido de su ignorancia y lo enorme que era esta ignorancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando aprendimos a tratar a nuestros mayores literarios pudimos hacernos buenos amigos de algunos y llegamos a apreciarlos sinceramente. Sin embargo, era bastante frecuente que en muchos de los conocidos artistazos de las letras, descubriéramos una tendencia a la tontería y a la impostura francamente molestas. Pude constatar cómo muchos de ellos andaban más atentos a la cámara de televisión que iba filmándolos mientras charlábamos, que a la propia tertulia en la que yo estaba enfrascado, pude detectar una afectación clasista cuando llegaba algún pavo como yo mismo con sus manuscritos ansiosos, gimiendo por una lectura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude asistir a deliberaciones trucadas de jurados de poesía, a intercambio de amistades y favores, pude comprobar cómo en el cortijo de los laureados habían puesto un metafórico portero de dos metros y medio de envergadura para que ningún rotito, para que ningún pringado, pudiese flanquear las puertas de su más o menos reconocida gloria. Los endecasílabos fluían como parte de un negocio de flores naturales, las conferencias bien pagadas se negociaban con ademanes de contratista de obras públicas, los flashes y las cámaras de televisión eran idolatradas y los contratos se firmaban con mercaderes corruptos sin atisbo de náusea o al menos de vergüenza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años conocí a Carlos Edmundo de Ory, nos vino a visitar a Sanlúcar vestido como un hippi anciano, como un duende sacado de la chistera de Verlaine, con ojos ilusionados y brillantes de poeta jovencísimo, un Rimbaud con arrugas, canas y cicatrices. Tenía yo que leer algunos poemas suyos de su magnífico libro “Música de Lobos” y enseguida me abrazó y me dio un beso de esos de hombre bueno. Pasamos él, Fernando Polavieja que cantaba sus poemas y yo mismo al escenario y tras haber intercambiado tres o cuatro frases solamente, parecíamos ya, los tres, un grupo de buenos amigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos enamoró aquella noche de otoño, una por una, a todas las mujeres que asistieron al acto, enamoró también a todos los hombres que allí andábamos haciendo lo que podíamos frente a la energía que irradiaba el poeta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, como digo, leí algunos de sus poemas y yo leo poesía de puta madre – cómo la escriba ya es otro asunto- además me entusiasmaban sus versos, puse en ellos lo mejorcito de mi dicción y de mi repertorio de cadencias y silencios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, cuando Carlos comenzó a leer, lo que hasta el momento había sido una correcta lectura poética, se transformó en una íntima fiesta de la palabra, cada poema era alegría y música y en los rostros de los ya arrebatados por el mágico poeta gaditanoparisinouniversal se notaba una alegría olvidada. Carlos era un niño utópico, besaba el aire y levantaba las manos como para abrazar la magia que él mismo había creado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Polavieja rasgueaba su guitarra y cantaba suavemente para que todos nos meciéramos en aquella música de lobos que habían dejado de ser manada de solitarios para convertirse en grupo de amigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, a primera hora de la mañana, mi compañero del alma Jota Siroco me mandaba al móvil el siguiente sms: “ Se nos murió en París con aguacero pero con el sol de la caleta en los ojos y en las greñas” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supe enseguida que el que había muerto era Carlos Edmundo de Ory, aquel viejo amigo que me escribía, me invitaba a su casa en Francia, me llamaba Gallardo el León cuando leía mis poemas, cumplía cada una de sus promesas y me mandaba sus libros dedicados maravillosamente, delicadamente. Desde aquí un abrazo a su compañera Laura, a su amigo del sur Fernando Polavieja y a todos los que sentimos alguna vez su abrazo amistoso y sincero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que la tierra le sea leve. &lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SUzUmDYt6MI/AAAAAAAAAVs/3AzSfJAnjeM/s1600/FOTOCE%257E1.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" px="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SUzUmDYt6MI/AAAAAAAAAVs/3AzSfJAnjeM/s1600/FOTOCE%257E1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-2373104059298305879?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/2373104059298305879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=2373104059298305879&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2373104059298305879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/2373104059298305879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/11/melos-melancolia.html' title='MELOS MELANCOLÍA'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SUzUmDYt6MI/AAAAAAAAAVs/3AzSfJAnjeM/s72-c/FOTOCE%257E1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8606683040168751129</id><published>2010-11-08T18:46:00.001+01:00</published><updated>2010-11-08T18:47:42.408+01:00</updated><title type='text'>BOCAZAS</title><content type='html'>&lt;em&gt;A Sánchez Dragó&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero es casi siempre un mentiroso empedernido; la emoción del viaje, las posibilidades novelísticas del anonimato, las íntimas fantasías con las que cada uno gestiona su vida secreta, todos esos factores se concentran y transforman al viajero en novelista y, a veces, en apologista de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los arrojados marinos que se embarcaban hacia aquellas Indias equivocadas y malditas- lean a Sánchez Ferlosio- contaban a su regreso los más gordos embustes, quimeras de niños chicos; ígneos dragones tropicales, manantiales de oro líquido, bellísimas doncellas desnudas expectantes ante el falo infalible del hombre blanco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los cuentos y patrañas del viajero se ha nutrido buena parte de la literatura de aventuras, desde Ulises a Gulliver, pasando por ese viaje alucinado, paradójico y hermosamente demente que emprende Alonso Quijano a lomos de Rocinante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros más mentirosos son los hombres, raro es el viajero solitario que en su deambular por ciudades desconocidas no se haya follado o se hubiera podido follar a muchas mujeres porque, como se sabe, las indígenas desde Nueva York a Pekín no hacen otra cosa que suspirar por los encantos del viajero y más si se trata de un espécimen español de España y olé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fatalmente se produce la nomenclatura “Viajero-escritor” el tamaño de las fábulas con que se adornen al regreso ya sea sobre el papel o en las barras de los bares, será colosal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sánchez Dragó es todavía, a sus años, un proyecto de escritor. Su obra ha sido alabada sobradamente sobre todo por él mismo, sus artículos periodísticos están siempre a medio terminar y probablemente sea su mejor novela esa que se ha encargado de vender a jóvenes poetas pajilleros y a enamoradizas poetisas menstruantes; esto es su propia mitología de viajero, impenitente follador, valiente aventurero de las drogas y espiritista fumao que ha visto desde la cara blanca y centroeuropea de dios hasta el terrible rostro descompuesto del demonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su chulería con las dos niñas japonesas le ha salido cara al pobre. Cuanto más viejo y más facha se hace, más tonto se vuelve. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abomina del estado, como tantos otros conocidos que tiene uno, cuando lleva toda la puta vida viviendo -bastante bien- de los presupuestos generales del mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echa pestes sobre la televisión y ha venido a ser en el imaginario popular el Espinete del mundo de las letras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lanza diatribas morales en cuanto le ponen un micrófono cerca de la boca y nos viene a contar en plan machote de barra cómo se lo montó con las dos chiquillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después ha rectificado, como un avergonzado viejecito verde, y ha venido ha decir que todo es cuento, que como buen español es de los que comen una y cuentan veinte, que tiene mucha imaginación y también mucha cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entraré a valorar las inmundicias del comportamiento de nadie y menos de este neo falangista orgulloso de sí mismo hasta provocar fatiga pero, dejando a una parte cielos que diría Calderón, el pecado de nacer, tiene el Dragó el privilegio de ser nombrado “Bocazas oficial de las letras españolas” . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te lo has ganado pichabrava y mira que había candidatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/STb8qEjW_3I/AAAAAAAAAVc/9HC-fDHKHMk/s1600/mentiras.png" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="289" px="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/STb8qEjW_3I/AAAAAAAAAVc/9HC-fDHKHMk/s320/mentiras.png" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8606683040168751129?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8606683040168751129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8606683040168751129&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8606683040168751129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8606683040168751129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/11/bocazas.html' title='BOCAZAS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/STb8qEjW_3I/AAAAAAAAAVc/9HC-fDHKHMk/s72-c/mentiras.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-8823794102488927878</id><published>2010-10-09T12:17:00.000+02:00</published><updated>2010-10-09T12:17:29.648+02:00</updated><title type='text'>ARTICULISTAS</title><content type='html'>Al final resulta que vamos a ser todos muy formales, que nos vamos a delectar con la leve musiquilla de nuestras prosas y por dejar escrita cualquier tontería nos vamos a ir mesando los cabellos- muchas veces escasos- y zascandilearemos haciendo malabares con las gafas de pasta, como las míticas putas de bolso y de esquina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le endilgamos a la afición la chorradita y nos ponemos a esperar, como el pescador de caña en la orilla, la reacciones. A veces la afición pica y otras no, pero ahí estamos nosotros; expectantes; mendigando una lectura, una palmadita en el hombro y hasta algún mosqueo de esos tan graciosos que se agarran algunos lectores como si toda esta farsa le importara una mierda a alguien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final mandamos a los periódicos o a las revistas nuestra hilera de cagaditas de moscas, negro sobre blanco, y acompañamos los folios virtuales con una fotito del careto que tuvimos hace diez o doce años, buscamos siempre la mejor, la que más nos favorece, la que nos convierte por arte de magia en guaperas, la que disimula las pendencias del tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay articulista, ni poeta, ni novelista, ni genio de barriada, que salga en una foto más feo de lo que es, no hay ni uno con los carrillos como un cura con paperas, con las entradas definiendo la pinta de nuestra futura calavera. Ni uno tiene papada, ni barriga si la foto es de cuerpo entero, ni un barrillo asqueroso asomando por debajo de la nariz, como un moco. Todos estamos estupendos, con lo que el Señor o el Niño Dios haya tenido a bien darnos, con nuestro equipaje genético manifestándose, claro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el más chulito de los plumíferos pierde el culo cuando es avisado por algún concejal o concejala de cultura, por gilipollas que este concejal o concejala pudiera llegar a ser, que-dicho sea de paso- algunos de ellos han alcanzado esa especie de nirvana de la gilipollez extrema, que a un servidor cada vez le hace más gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el más vacilón, decía, se pone como una moto si es requerido para presentar una verbena, para dar el pregón de un pastorcito, de una chirigota o para reseñar la importancia social del macramé o del bingo de las viudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He visto, como Ginsberg, las mejores mentes de mi generación destruidas por la vanidad, por la avaricia, por la frivolidad. Venderse por un plato muy chiquitito de lentejas, por una edición provincial, por un catálogo de cajas de ahorro, por un despacho o por un póster. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los he visto rendidos ante los escritores millonarios, adorando el éxito de los veraneantes líricos, adulando hasta la náusea a ancianos cuentasílabas, abrumar con manuscritos y con libros dedicados a quienes jamás leerán nada, ni pensarán ni un minuto de sus fantásticas vidas de vedettes literarias en los patéticos superhéroes de la prensa local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final resulta que vamos a ser todos muy formales, como decíamos al principio, que no vamos a mandar nunca al carajo a quien lo merece, que no vamos a salir corriendo aterrorizados cuando lleguen los viejos verdes y las marujas cachondas de la capital a declamarnos sus cuartetas, sus sonetos o sus coplillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final no vamos a decirle nunca al que posa en los abismos de la taberna que como siga así se va a terminar de joder el hígado y , total, todo para que le publiquen en la pachanga underground editada por los okupas de un polígono industrial del campo de Gibraltar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final no vamos a contar nunca el día que borrachos como cubas nos llevó al hotel una mejicana y cuando , agradecido pero fiel, se le advirtió que tenía uno esposa, contestó que bueno, guey, que no importaba pero que si tenía que follar con los dos eran cincuenta euros más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni contaremos las noches heladas durmiendo en la calle, solito como un perro, mientras la gente que entonces tenía nuestra edad entraba en los locales de moda de la ciudad y envidiaba uno mucho todas aquellas risas y pensaba mientras tiritaban azules los astros a lo lejos que le gustaría ser besado incluso por la más fea de las muchachas con tal de asistir a aquellos banquetes de la alegría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni contaremos cómo atardecía en aquel hospital psiquiátrico leyendo a Antonio Machado, mientras veinte o treinta hombres jóvenes se convertían en lobos, lloraban por los pasillos, buscaban pastillas de colores, amenazaban a los enfermeros o eran golpeados sádicamente por estos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de eso vendremos a contar los cagatintas de pueblo porque acudimos a opinar, como los babosos que vociferan en los programas de variedades esos de la tele, sobre el pleno del ayuntamiento, sobre la unión de hermandades (con su subliminal mensaje incestuoso) del tráfico rodado, o de las penúltimas burradas de los mandamases del cortijo. Nos hemos convertido en adornos y de ahí nuestra pulcritud, nuestra literatura del ratito, nuestro afán por no manchar el bonito parqué que nos cobija. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brindaré por el que vomite rotundamente sobre ese parqué y sus miserias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TLBAQfvcCeI/AAAAAAAAAb4/uXPcwQF5wiE/s1600/vomitando.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ex="true" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TLBAQfvcCeI/AAAAAAAAAb4/uXPcwQF5wiE/s200/vomitando.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4335114105220132840-8823794102488927878?l=gllardoski.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://gllardoski.blogspot.com/feeds/8823794102488927878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4335114105220132840&amp;postID=8823794102488927878&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8823794102488927878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4335114105220132840/posts/default/8823794102488927878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://gllardoski.blogspot.com/2010/10/articulistas.html' title='ARTICULISTAS'/><author><name>Gallardoski</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13145078558586731435</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/SM1SoyUm45I/AAAAAAAAANA/vECjfHRiUxw/S220/Imagen+287.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yOw-pSZmczg/TLBAQfvcCeI/AAAAAAAAAb4/uXPcwQF5wiE/s72-c/vomitando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4335114105220132840.post-2307178652094011827</id><published>2010-09-27T18:11:00.000+02:00</published><updated>2010-09-27T18:11:52.626+02:00</updated><title type='text'>DESCRIPCIÓN OBJETIVA</title><content type='html'>Lo primero que nos llama la atención es la boca. La llevan, la boca, apretada en un rictus a medio camino entre el enfado y la desconfianza. Casi como si pusieran morritos, pero no morritos de besar, que esos nos gustan mucho, sino morritos antesala del esputo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si seguimos explorando su faz, observamos la barbilla levantada, queriendo hablar la barbilla, queriendo decir aquí están mis cojones/as. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos, a veces los llevan medio cerrados y como decía Billy Wilder solo los guiñan para disparar. Otras veces, miran mucho hacia los lados bizqueando fantásticamente. Cuando hacen eso se ponen tan feos/as que hay personas que salen huyendo ante semejante presencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la nariz tienen un tic muy desagradable, como si todo apestase muchísimo. Al fin, la suma de todos estos elementos fisiológicos dan como resultado la jeta universal del gilipollas, del pejiguera, del pringao que todo lo estropea con su estulticia y su arrogancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También mueven mucho el dedito índice de la mano derecha, los diestros; los zurdos al revés, cuando hablan. Ese dedito hace en su tensa fisonomía las veces de un puñal, de un revolver, siempre de una amenaza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus más celebres escenografías son las palmitas al camarero, el chasquido de dedos, sus famosos “usted no sabe con quién está hablando, quiero hablar con el encargado, esto no quedará así, tráigame el libro de reclamaciones.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es para ellos/as el mundo un valle de repugnancias, las comidas siempre están asquerosas, los hoteles sucios, los obreros sudorosos y con peste. Cuando se les lleva un mueble que han comprado, con esa nariz, con esos ojos, con ese dedito, con esa boca (imaginen las tribulaciones del vendedor) … sacan de un armario que tienen siempre en la cocina un metro y una linterna. Con el metro certifican los milímetros exactos de mesa que han encargado, porque a ellos no los engañan los gañanes del mundo laboral, ¡menudos son ellos y sus santos cojones/as! Y con la linterna exploran frente a los estupefactos currantes las posibles variantes que el barniz haya podido sufrir sobre la madera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las hembras de la manada suelen repetir tres veces, como Pedro antes de que cantara el gallo, no, no y no. Los machos hacen unos ruidos con la boca, como si escupieran sin saliva. Son unos ruidos muy tristes y muy insultantes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando miran una pera o un melocotón en el mercado, la ponen como Macbeth la carabela y se diría en atención a su gesto, que está podrida toda la fruta del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos pueden tener un bigote (a veces ellas también, pero sin querer) y se ponen polos estrechitos que los apelmazan y los embarazan. Por debajo se ponen para cubrirse pantalones de color rojo o beige y parecen muy tontos cuando van con esas pintas paseando por las animadas calles los sábados por la mañana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ropa de ellas no nos fijamos casi nunca, sabemos que hay blusas, estampados, bolsos y maquillaje pero no podemos ir más allá. Cuando llegan ellas a los mostradores estamos ya muy melancólicos o se nos ha perdido la vista en la pescadera que en el puesto de al lado muestra el canalillo cuando se agacha para coger un lenguado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno no sabe si han sido siempre así o fue la vida la que les llevó a convertirse en especímenes insoportables. No puede uno imaginarlos 
